Internacional
La investigación de Adamuz analiza una posible degradación en el acero del carril como causa de la rotura que provocó el descarrilamiento
La investigaci�n del accidente ferroviario de Adamuz C�rdoba), con 46 v�ctimas mortales, estudia si la calidad del material que compone las v�as de alta velocidad donde descarril� el Iryo en direcci�n Madrid el pasado 18 de enero pudo ser la causa de la rotura del carril que desencaden� el siniestro. La Comisi�n de Investigaci�n de Accidentes Ferroviarios (CIAF) tiene a�n pendiente la selecci�n de laboratorios que puedan llevar a cabo pruebas sobre las muestras de carril tomadas en el tramo del accidente “evitando conflictos de intereses con alguna de las entidades relacionadas con el suceso”, en referencia a laboratorios como el de Renfe, uno de los m�s avanzados en este campo.
Si bien entidades implicadas en el accidente como la propia Renfe, Adif o Iryo ya han enviado documentaci�n requerida, es probable que los requerimientos se ampl�en a otras entidades en el avance de la investigaci�n sobre las causas del descarrilamiento, que podr�a demorarse meses. La investigaci�n t�cnica debe coordinarse con la judicial, tambi�n en marcha.
Desde el principio, los especialistas se centraron en el estado de la v�a como principal hip�tesis, poniendo el foco tanto en la soldadura que un�a dos piezas fabricadas con tres d�cadas de diferencia como en el carril fracturado, que ya dej� huellas en forma de muescas en las ruedas de trenes que pasaron previamente por el tramo y tambi�n en las ruedas de los primeros coches del Iryo. En relaci�n a la ruptura del carril tal, y como tambi�n inform� EL MUNDO, el problema podr�a venir de unos metros m�s adelante, en un bache o deformidad que pudo desembocar en esa ya famosa brecha que qued� a la luz horas despu�s del siniestro.
La ruptura podr�a haberse producido por lo que los t�cnicos denominan ‘efecto pala’, la presi�n que, de adelante a atr�s en el sentido de la marcha de tr�fico, se iba generando hasta que se produjo el colapso del material. Sensores de trenes que pasaron esa tarde de manera previa por el mismo punto al Iryo que descarril� ya detectaron aceleraciones (movimientos anormales) fuera de lo normal que ahora se analizan en el marco del desenlace final. Aunque no lo suficientemente agudos como para provocar llamadas de los maquinistas y respuestas de emergencia desde los centros de control para activar protocolos, como limitaciones de la velocidad o incluso suspensi�n del tr�fico en la l�nea. Pero algo hab�a, aunque fuera leve.
Los t�cnicos de la CIAF se llevaron varios metros de muestras de carril, tanto anteriores como posteriores al punto del accidente, para pasarlos por pruebas de laboratorio. En el tramo delantero retirado, donde saltaron esas anomal�as y donde podr�a haberse generado el minuto cero del accidente, una peque�a mancha en el acero les llam� la atenci�n, seg�n fuentes al tanto de los avances de la investigaci�n. Se descubri� al cortar perpendicularmente la pieza.
Se tratar�a de una forma circular, parecida a un lunar, que los expertos en aleaciones interpretan como un posible s�ntoma de defecto en el material. Una se�al de debilidad en el carril fabricado en 2023 que podr�a haber degenerado en una irregularidad o bache que desencadenara el desastre posterior: un descarrilamiento de los �ltimos coches del Iryo, que invadieron el g�libo de la v�a contraria y la inmediata embestida de un Alvia que circulaba en direcci�n Huelva. El origen de la mancha en el corte del carril y su relaci�n con la ruptura es el factor que entra en la escena del accidente.
T�cnicos al tanto de esta posibilidad se�alan que tanto la soldadura como el estado del material de todo el tramo se siguen analizando. En el caso de la mancha detectada, deber� estudiarse en un laboratorio capaz de detectar mediante pruebas microsc�picas si se trata de inclusiones o macrosegregaciones durante el proceso de forjado. Este tipo de defectos, que pueden potenciarse por el efecto de una soldadura, figuran entre las causas de una rotura de carril y son los que tratan de detectarse con auscultaciones por ultrasonido cuando la v�a est� instalada. Si la degradaci�n hubiera estado ah� de forma previa al accidente, indican, el foco apuntar�a hacia el fabricante, Arcelor. A�n as�, quedar�a por determinar por qu� la auscultaci�n ultras�nica que se realiz� el septiembre de 2025 no encontr� ese defecto.
En contraste con las constructoras que ejecutaron las obras de renovaci�n del tramo de Adamuz y que tanto el presidente del Gobierno, Pedro S�nchez como el ministro de Transportes, �scar Puente, han indicado como referentes mundiales en sus tareas, ArcelorMittal, proveedor de Adif para los carriles de la red de alta velocidad espa�ola, s� fue se�alada en rueda de prensa por el presidente de Adif, Pedro Marco de la Pe�a.
El 23 de enero, Puente plante� la hip�tesis de que uno de los factores que podr�an haber contribuido al accidente fuera un defecto de f�brica en el carril y anunci� que ha ordenado revisar todos los lotes de carril fabricados e instalados en las v�as afectadas. Afirm� que la trazabilidad de cada pieza est� controlada, incluyendo la colada de acero, la numeraci�n de los carriles y la identificaci�n de los soldadores que realizaron las uniones, las cuales fueron revisadas con ultrasonidos y aprobadas tambi�n visualmente. “El carril es un carril de ArcelorMittal (…) absolutamente contrastado, con sus controles de calidad y completamente certificada”, se�al� el ministro. Marco de la Pe�a a�adi� que, en caso de derivarse alguna responsabilidad, los servicios jur�dicos de Adif evaluar�an las acciones a tomar, aunque por ahora todo son hip�tesis hasta la publicaci�n del informe final de la CIAF.
ArcelorMittal respondi� indicando que esperar� al informe definitivo de la CIAF antes de emitir cualquier valoraci�n sobre un posible defecto en el carril que pudiera provocar la salida de la v�a del Iryo, confirmando su disposici�n a colaborar con la investigaci�n. El di�metro y profundidad de la inclusi�n tambi�n ser�an clave. No es igual que esa especie de quemadura sea superficial y solo visible en el corte limpio del carril a que se prolongue varios cent�metros por el mismo.


