Internacional
El Rayo arrolla a un Atlético ramplón de resaca copera
El Atl�tico de Madrid tiene una cara B, se podr�a decir que esa es la que ha lucido durante toda la temporada cuando sale del fort�n del Metropolitano. Y no cambi� que, esta vez, el partido se jugara a unas decenas de kil�metros, en el exilio del Rayo en Legan�s. Los dos zarpazos al filo del descanso de Fran P�rez y �scar Valent�n y el tercero de Mendy en la segunda parte fueron suficientes para bajar a los rojiblancos de la nube. Para que todos en el estadio se preguntaran c�mo se pod�a descomponer un equipo apisonadora hace menos de 72 horas.[Narraci�n y estad�stica:3-0]
Arrastra el Atl�tico un debe en la Liga, donde con solo tres victorias (Betis, Getafe y Girona), todas al final de la primera vuelta, no alcanza para pelear por la cabeza de la tabla, si es que ese no es un objetivo enterrado. Las miradas quiz� est�n en otros lugares. Hacia all� apareci� se�alar Simeone con un once remendado para este partido de entreguerras: la aplastante victoria sobre el Bar�a sin sufrir ni una escaramuza y la que le espera en Brujas por la supervivencia el mi�rcoles en Champions.
En Butarque, pareci� que el Atl�tico solo se transforma con los sorbos de la Copa, esos que sirven Griezmann y el reci�n descorchado Lookman, ambos suplentes. Era el momento de que tomara galones �lex Baena, crecieran Cardoso y, sobre todo, Rodrigo Mendoza, de que Sorloth se sumara como amenaza. Ni asomaron ellos ni la verticalidad de su cara A, la incontestable. El Rayo, con una presi�n alta, complic� todos los movimientos y al Atl�tico le quedaron ocasiones contadas, como el tiro de Nico Gonz�lez al larguero a centro de Nahuel Molina, un disparo de Baena rozando de nuevo los palos y una asistencia del almeriense que no pudo llegar a empujar el gigante noruego.
Estaban espesos los hombres de Simeone y el Rayo empez� a encontrar sus grietas por los costados. Lo hizo el Pacha Espino, obligando a Oblak a salvar su disparo, y tuvo que hacerlo tambi�n cuando Ilias Akhomach hilvan�, ayudado por Ratiu e Isi, un ataque primoroso. La respuesta la arm� por su cuenta Nico Gonz�lez, en una contra buscando la porter�a de Batalla. Pero el varapalo no tardar�a en llegar. Ruggeri, que estaba vigilado y recriminado por Simeone, se quebr� ante el baile de Ratiu con un carrusel de bicicletas que lo hundi� en el �rea sin poder evitar que el centro tenso del rumano lo cazara en el punto de penalti Fran P�rez. Le tocaba al Atl�tico subir su intensidad, y su f�tbol, pero al descanso se fue con una desventaja mayor.
�scar Valent�n aprovech� las dudas de Lenglet para robar el bal�n y dejar un disparo a Isi que salv� Oblak con la punta de los dedos sin poder evitar que apareciera el propio �scar Valent�n para reba�ar a gol. Al descanso, Simeone estaba obligado a resetear y darle un giro nuevo a su once con el arsenal que guardaba en el banquillo.
No fue de inicio, como si el argentino quisiera darle la oportunidad de espabilar a los titulares, sin embargo no pod�a esperar demasiado. En apenas siete minutos, agot� los cambios para apuntalar la defensa, castigando a los desacertados Ruggeri y Le Normand y, sobre todo, remodelar el centro del campo con los quilates de Juli�n �lvarez, Llorente y el colmillo de Lookman. De nada poco sirvi�, porque lleg� el tercero del Rayo en un c�rner en corto que �lvaro, desde el lateral del �rea, puso al remate de cabeza de Mendy ante la pasividad de todo el once rojiblanco. Aunque Gim�nez, en un escorzo, obligara a Batalla a salvar su remate, la victoria estaba absolutamente decantada y los ol�s se coreaban en una grada semivac�a de Butarque, entremezclados con los c�nticos contra Presa. El Rayo, sin ganar tres jornadas, hab�a hecho jirones a Atl�tico 13 a�os despu�s.




