Internacional
China despliega su diplomacia ideológica en España mientras Sánchez ultima su cuarta visita para abril: "Estamos dispuestos a reforzar aún más la cooperación con los partidos españoles"
Mientras la diplomacia china m�s visible se canaliza a trav�s del Ministerio de Exteriores, existe otro actor menos conocido, pero decisivo, en la proyecci�n internacional de Pek�n: el Departamento Internacional del Comit� Central del Partido Comunista Chino (PCCh).
No es un �rgano del Estado, sino del omnipresente Partido, y ah� reside precisamente su importancia. Su funci�n no es representar a China como pa�s, sino tejer relaciones con distintas formaciones pol�ticas, gobiernos y �lites de poder en todo el mundo. Lo hace al margen, y muchas veces por delante, de la diplomacia institucional cl�sica.
A finales del mes pasado, Ma Hui, viceministro de este organismo -que act�a como correa de transmisi�n ideol�gica del PCCh hacia el exterior-, encabez� una visita a Espa�a al frente de una delegaci�n de altos funcionarios chinos. El primer encuentro que tuvo no fue casual ni protocolario: lo recibi� un viejo conocido, el ex presidente Jos� Luis Rodr�guez Zapatero, el interlocutor espa�ol m�s recurrente de Pek�n.
Ma, veterano diplom�tico que fue embajador en Cuba, mantiene desde hace a�os una relaci�n fluida con el ex dirigente socialista, tanto en Madrid como en Pek�n, donde Zapatero se deja ver con frecuencia en foros y conferencias patrocinadas por instituciones vinculadas al PCCh.
En julio de 2024, los canales oficiales chinos difundieron una reuni�n entre ambos en Pek�n en la que tambi�n figuraba, en un segundo plano, Marta Betanzos, actual embajadora de Espa�a en China. Un encuentro que ilustraba hasta qu� punto las fronteras entre diplomacia oficial y redes de influencia partidista se diluyen cuando interviene el PCCh.
Hasta ahora, Pedro S�nchez ha visitado China como presidente del Gobierno en tres ocasiones y est� preparando un cuarto viaje entre el 13 y el 15 abril para buscar nuevas inversiones y abrir paso a las empresas espa�olas.
Aunque con el Gobierno y Zapatero la relaci�n es especialmente estrecha, Ma no limita su agenda a una sola familia pol�tica. El Departamento Internacional del PCCh mantiene canales de comunicaci�n estable con m�s de 600 partidos y organizaciones de todos los continentes: desde formaciones comunistas hasta partidos conservadores, nacionalistas o socialdem�cratas. No busca afinidad ideol�gica, sino acceso, interlocuci�n y capacidad de influencia sobre quienes gobiernan o pueden gobernar. En un sistema en el que el Partido est� por encima del Estado, este departamento acumula mucho poder.
�Queremos aprender a�n m�s en gesti�n del Estado�
Durante su estancia en Madrid, Ma fue recibido por el vicesecretario general del Partido Popular, Alberto Nadal, y por el secretario de Relaciones Internacionales, Ildefonso Castro. Tambi�n mantuvo reuniones con Enrique Santiago, secretario general del Partido Comunista de Espa�a, y con el vicepresidente de las Cortes de Castilla-La Mancha, Santiago Lucas-Torres. La agenda incluy� un desplazamiento a Barcelona, donde fue recibido por Albert Dalmau, presidente en funciones del Gobierno auton�mico catal�n.
Fuentes diplom�ticas explican a este peri�dico que uno de los ejes centrales del viaje fue la presentaci�n del pr�ximo Plan Quinquenal de Pek�n, la hoja de ruta que marcar� el desarrollo econ�mico y social de la superpotencia asi�tica entre 2026 y 2030. China es hoy el �nico pa�s del mundo que ha mantenido un sistema de planificaci�n centralizada de forma ininterrumpida durante m�s de siete d�cadas, adapt�ndolo y reformul�ndolo en cada etapa.
Pero este plan es mucho m�s que un cat�logo de objetivos econ�micos. Es la declaraci�n estrat�gica del PCCh para afianzar lo que denomina �modernizaci�n socialista�, un concepto que combina control pol�tico f�rreo, ambici�n tecnol�gica y proyecci�n internacional. En sus reuniones, Ma insisti� en que China ya no persigue s�lo altas tasas de crecimiento, sino un modelo �sostenible, equilibrado y de alta calidad�, impulsado por la innovaci�n y la inversi�n en ciencia y tecnolog�a.
Pek�n busca influir en todas las siglas y presentarse como confiable
La delegaci�n encabezada por Ma tambi�n particip� en un foro organizado por C�tedra China, un think tank muy pr�ximo a Pek�n. Estos espacios, a medio camino entre el an�lisis acad�mico y la diplomacia paralela, se han convertido en plataformas clave para el relato chino en Europa.
�El Partido Comunista est� dispuesto a reforzar a�n m�s los intercambios y la cooperaci�n con los partidos pol�ticos espa�oles, profundizar el aprendizaje mutuo en materia de gobernanza y gesti�n del Estado, y promover la cooperaci�n pr�ctica y el entendimiento entre los pueblos�, dijo Ma en su intervenci�n en un foro en el que estuvo arropado por el embajador chino en Madrid, Yao Jing.
Un lenguaje cercano y conciliador que encubre una ambici�n clara: expandir la idea de que Pek�n es, frente a los exabruptos del presidente estadounidense Donald Trump, la �nica superpotencia estable y confiable, y normalizar su presencia en los centros de decisi�n pol�tica europeos.
Bajo el mandato de Xi Jinping, el Departamento Internacional del PCCh ha ido ganando peso. El l�der chino ha convertido este organismo en una de las herramientas m�s eficaces de la propaganda de partido.
Espa�a se ha convertido en una de las paradas habituales de esta diplomacia que Pek�n despliega con creciente intensidad en Europa. Una estrategia paciente y meticulosa que, como se�ala un ex c�nsul espa�ol en China, busca influencia pol�tica a largo plazo en un pa�s clave del flanco sur de la UE. Y Espa�a aparece en el radar de Pek�n como una pieza �til dentro del tablero europeo.



