Connect with us

Internacional

Ahora seremos chinos

Published

on

Actualizado

El fil�sofo surcoreano Byung-Chul Han hizo m�s popular en Occidente el concepto shanzhai, la idea china de la copia como camino de aprendizaje. Se empieza por la apropiaci�n y la falsificaci�n sin pudor, y despu�s se pone en marcha una cadena de mutaciones que lleva a versiones mejoradas y a productos cada vez m�s alejados del original.

Desde 1978, la apertura de Deng Xiaoping llev� a muchas multinacionales a fabricar all� para disparar sus beneficios gracias a la mano de obra barata. Pek�n se cuid�, en las primeras fases, de concentrar el experimento en zonas econ�micas especiales, estableciendo cortafuegos en su mercado interno para que sus empresas no fueran aplastadas. Poco a poco, los inversores extranjeros revelaron su conocimiento a los socios locales, por obligaciones del contrato o de manera involuntaria, mientras formaban a generaciones de trabajadores cualificados. En unos a�os, los fabricantes chinos ya compet�an de manera implacable en precio y calidad. Shanzhai. Hay abundantes ejemplos: modelos de autom�vil id�nticos a los originales del fabricante extranjero, hasta la red de trenes de alta velocidad, un orgullo nacional construido sobre las t�cnicas que empresas como la alemana Siemens llevaron al pa�s.

Con cierta arrogancia, Occidente pens� que el maestro siempre contar�a con ventaja y que China ser�a s�lo la f�brica del mundo y el para�so de la falsificaci�n barata. El refinamiento de la copia sembr� un camino propio que, en pocas d�cadas, ha convertido al pa�s en una potencia l�der en veh�culos el�ctricos, bater�as y energ�as renovables; que desarrolla a velocidad de v�rtigo sus capacidades militares y nucleares; que cuenta con varias universidades entre las m�s destacadas del mundo; y compite de manera directa con EEUU en campos como la inteligencia artificial o la computaci�n cu�ntica.

Su fortaleza le convierte en pieza indispensable. La pandemia de COVID-19 dej� clara la dependencia de Europa y Estados Unidos de muchos productos b�sicos, del paracetamol a las mascarillas. En China confluyen aspectos cruciales de las cadenas de valor, como principal productor de tierras raras y materiales cr�ticos, y est� dispuesta a aprovechar su capacidad de estrangulamiento. La simple amenaza de cortar el suministro de esos elementos ahuyent� a Trump en su �ltima embestida arancelaria y advirti� al mundo entero de su poder y su determinaci�n.

El vuelco se ha producido en apenas un cuarto de siglo. En ese tiempo, el valor de las manufacturas chinas ha pasado de representar apenas el 7% mundial a rozar el 30%, mientras Europa ha hecho el camino inverso, cayendo del 25 al 14. De la entrada acelerada de productos chinos en sectores de alta tecnolog�a, Bruselas se ha defendido con aranceles que Pek�n intenta sortear produciendo en Europa. No es suficiente. Varios medios de comunicaci�n avanzan que la Comisi�n Europea prepara un “Deng a la inversa” que, salvando las enormes distancias, convierta a la UE en la China de los 80 y 90, imponiendo l�mites a la inversi�n extranjera en sectores estrat�gicos, exigiendo que las empresas for�neas no superen el 49% del capital, obligando a transferir su tecnolog�a y a emplear al menos a un 50% de trabajadores europeos.

El plan se enfrenta a incertidumbres legales y a dudas en algunas capitales europeas. Si supera todo eso deber� esperar la respuesta de Pek�n, que ya no es una potencia en ascenso, sino un gigante muy capaz de resistir las condiciones de un continente en retroceso industrial. El �xito ha cambiado su manera de ver el mundo. Tambi�n su relaci�n con la copia. Sus tribunales acumulan ahora m�s procesos por cuestiones de propiedad intelectual que cualquier otro pa�s. All� florecen hoy litigios por patentes y marcas, y las empresas chinas demandan a competidores por copiar dise�os o apropiarse de innovaciones. El antiguo campe�n de la imitaci�n exige ahora respeto por el original.


source

Please follow and like us:
Continue Reading
Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Facebook