Internacional
Cientos de miles de manifestantes iraníes convocados por Reza Pahlavi rodean la Conferencia de Múnich al grito de "Mujer, vida y libertad"
Las fracturas del orden internacional tienen una traducci�n visible en las calles de M�nich. Coincidiendo con la Conferencia de Seguridad, las autoridades han autorizado 21 manifestaciones en distintos puntos de la ciudad. M�s de 5.000 agentes han sido desplegados para controlar accesos, delimitar zonas y garantizar la seguridad alrededor del Bayerischer Hof. Las protestas forman un per�metro paralelo al de la Conferencia, con presencia de ciudadanos llegados desde distintas ciudades alemanas y otros pa�ses europeos. No es un per�metro formal, sino pol�tico: una geograf�a visible de conflictos globales trasladados al espacio urbano.
El principal punto de concentraci�n es la Theresienwiese, el recinto donde cada octubre se celebra el Oktoberfest. All�, seg�n estimaciones policiales, se han reunido cerca de 250.000 personas convocadas por organizaciones de la di�spora iran�, entre ellas la asociaci�n muniquesa The Munich Circle, junto a redes de exiliados y organizaciones de defensa de los derechos humanos. Miles de banderas verde, blanco y rojo ondean sobre la multitud, junto a pancartas con consignas como “Mujer, Vida, Libertad”, “Ir�n libre”, “Abajo la dictadura” y “Sed nuestra voz”. La protesta busca aprovechar la presencia de l�deres internacionales en la ciudad para denunciar la Rep�blica Isl�mica y reclamar apoyo exterior para un cambio pol�tico en Teher�n.
La magnitud de la concentraci�n supera las previsiones iniciales. El extremo sur del recinto queda completamente cubierto por la multitud. Desde el interior, la densidad humana dificulta el movimiento. Las redes m�viles se saturan, los mensajes dejan de enviarse, las im�genes tardan en salir. La protesta adquiere una dimensi�n f�sica total: no es solo visible, es envolvente.
Como en otras movilizaciones de la di�spora iran�, la manifestaci�n incorpora un espacio visible de memoria. A lo largo de la Theresienwiese, entre las banderas verde, blanco y rojo, se alinean decenas de grandes p�sters colocados sobre soportes verticales, formando una exposici�n al aire libre. Son retratos impresos a tama�o visible, dispuestos en filas, que muestran los rostros de v�ctimas del r�gimen iran�. Cada panel, visible por ambas caras, incluye el nombre, la edad y el a�o en que la persona muri� o desapareci�, en muchos casos desde las protestas de 2019. El verde y el rojo de las banderas contrastan con los fondos blancos de los retratos, creando una presencia visual constante dentro de la concentraci�n. Los manifestantes pasan junto a ellos, se detienen, los se�alan o los fotograf�an. La exposici�n forma parte de la propia estructura de la protesta y convierte el espacio en un registro p�blico de las v�ctimas que los organizadores atribuyen a la represi�n del r�gimen.
Entre los asistentes, algunos se acercan a explicar el significado de los retratos y a situarlos en un contexto pol�tico m�s amplio. Al conocer la nacionalidad de esta corresponsal, uno de ellos menciona espont�neamente el nombre de Alejo Vidal-Quadras, el pol�tico espa�ol que sobrevivi� a un atentado en Madrid en noviembre de 2023. “Era muy amigo de nuestra causa”, afirma, recordando su respaldo p�blico a la oposici�n iran� en el exilio. La referencia aparece como parte de una red de apoyos internacionales que los manifestantes identifican como aliados en su oposici�n al r�gimen iran�.
El pr�ncipe heredero iran� Reza Pahlavi acude con su esposa a la manifestaci�n en M�nich.EFE
Reza Pahlavi, el hijo del �ltimo Sha de Ir�n, ha acudido junto con su esposa, Yasmine Pahlavi, a la concentraci�n para saludar a los manifestantes. Pahlavi subray� este s�bado que no desea ocupar el poder en Ir�n, pa�s que experiment� el mes pasado d�as convulsos por las protestas contra el r�gimen de Teher�n que fueron reprimidas violentamente. “Lo dije a mis compatriotas, no estoy postul�ndome a un cargo ni a un trabajo. No estoy buscando el poder o un t�tulo. No quiero ponerme la corona en la cabeza ni ser el pr�ximo presidente”, dijo Pahlavi en una rueda de prensa en los m�rgenes de la Conferencia de Seguridad de M�nich, en la que participa.
La polic�a vigila tambi�n el espacio a�reo. Durante la jornada detecta varios drones sobre la Theresienwiese, pese a la prohibici�n de vuelo vigente durante la Conferencia. Las autoridades recuerdan que las restricciones no se limitan al suelo. La seguridad se extiende verticalmente. El per�metro no es solo una l�nea en el mapa, sino un volumen que abarca el aire, el movimiento y la visibilidad.
En el centro de la ciudad, el conflicto en Ucrania adquiere una expresi�n distinta. En el Max-Joseph-Platz, frente a la �pera Estatal, varios miles de manifestantes se re�nen bajo el lema “Juntos contra la guerra”, convocados por asociaciones de la comunidad ucraniana, organizaciones civiles y redes de solidaridad europeas. Portan banderas azul y amarillo y pancartas con consignas como “Libertad para Ucrania”, “Rusia es un Estado terrorista”, “No hay paz sin justicia” y “Defended Ucrania”.
A escasa distancia, en el Odeonsplatz, otro grupo se concentra bajo una consigna distinta: “Haced la paz”. Convocados por redes pacifistas y representantes del B�ndnis Sahra Wagenknecht, reclaman el fin del env�o de armas y la apertura de negociaciones. Sus pancartas muestran consignas como “Construir la paz sin armas”, “No m�s armas”, “Diplomacia en lugar de escalada” y “Detened la guerra”.
Ambas concentraciones existen simult�neamente, separadas por apenas unos minutos a pie. No se cruzan. No dialogan. No se enfrentan. El dispositivo policial garantiza la separaci�n f�sica entre los distintos grupos. La ciudad se convierte en una cartograf�a de posiciones pol�ticas que coexisten en el mismo espacio urbano sin mezclarse.
Desde el Karlsplatz, otra manifestaci�n avanza por el centro bajo el lema “Detengamos la locura del rearme”. Convocada por el Aktionsb�ndnis gegen die NATO-Sicherheitskonferenz, re�ne a miles de participantes que denuncian el aumento del gasto militar y la militarizaci�n del espacio pol�tico europeo. El cortejo avanza hacia el Marienplatz atravesando el centro hist�rico, acompa�ado por un amplio dispositivo policial.
Entre las distintas concentraciones tambi�n hay presencia de grupos de apoyo a la causa palestina. Los manifestantes portan banderas palestinas y pancartas con consignas como “Palestina libre”, “Alto el fuego ahora”, “Detened la guerra en Gaza” y “Paz para Palestina”. Su presencia forma parte del mismo paisaje de movilizaci�n que se extiende por el centro de la ciudad durante los d�as de la Conferencia. Sin embargo, el conflicto en Gaza y la situaci�n en Oriente Pr�ximo han estado pr�cticamente ausentes de la agenda p�blica del foro, dominado fundamentalmente por las relaciones transatl�nticas y la guerra en Ucrania.
M�s all� de referencias puntuales en intervenciones de responsables regionales como el ministro de Asuntos Exteriores de Arabia Saud�, Faisal bin Farhan Al Saud, la regi�n no ha ocupado un espacio visible en los debates principales ni en las intervenciones centrales de la Conferencia. La distancia entre las consignas de la calle y el contenido del programa oficial refleja una disociaci�n entre los conflictos que movilizan a parte de la sociedad y aquellos que estructuran el debate pol�tico dentro del foro.




