Deportes
Patrimonio y deporte, pero ¿con reconocimiento nacional?
A raíz del debate reciente sobre los derechos de formación de los luchadores, especialmente menores, quiero dejar clara mi posición: la Lucha Canaria solo tiene … rango legal y cultural en Canarias. Reconocida oficialmente como deporte autóctono y tradicional de Canarias, la Lucha Canaria goza de protección y promoción por la Ley Canaria del Deporte (Ley 1/2019). Además, en 2018 fue declarada Bien de Interés Cultural (BIC) mediante el Decreto 82/2018, en la categoría de conocimientos y actividades tradicionales. Aunque, a decir verdad, estos parámetros no se cumplen en todos los casos. Un ejemplo claro es el Club de Luchas Castillo, que ha sido abandonado a su suerte, o mejor dicho, se ha visto obligado a practicar la Lucha Canaria en el municipio de Santa Lucía de Tirajana. Ver para creer, y eso que la Lucha Canaria está declarada BIC.
Este reconocimiento respalda no solo su valor deportivo, sino también su importancia histórica, social y cultural. Para la ciudadanía canaria, la Lucha Canaria es, sin duda, su deporte nacional: un símbolo identitario que se transmite de generación en generación en los terreros del Archipiélago y fuera.
Federación y regulación
La práctica de la Lucha Canaria está organizada por la Federación Canaria de Lucha Canaria, junto con las federaciones insulares. La federación regional regula las licencias, los programas de formación y las competiciones entre las islas. En el pasado también tuvo presencia internacional en países como Cuba y Venezuela, ligada a la emigración canaria y a la difusión de la tradición luchística fuera del Archipiélago; incluso se organizaron luchadas en Cuba con participación local y se conmemoraba el aniversario del primer reglamento allí establecido en el siglo XIX.
Sin embargo, como señala y denuncia mi hermano, Manuel Trujillo Artiles, Barranquera I, en el libro Desde el terrero con memoria y dignidad, «el sueño de desarrollar la lucha fuera del archipiélago (Cuba) se vio truncado por los caprichos del político de turno y porque la propia federación regional de aquel momento no quiso o no supo consolidar la expansión de la disciplina». Sin embargo, a nivel estatal, la Lucha Canaria no está plenamente integrada en el sistema nacional de deportes federados, lo que genera cierta incertidumbre sobre la cobertura legal de seguros, formación y protección de menores.
Rango jurídico a nivel nacional
A pesar de su peso cultural y federativo, no existe ninguna declaración oficial que la reconozca como deporte nacional de España. Si bien cuenta con cierto reconocimiento por parte del Consejo Superior de Deportes, este es limitado y, en la práctica, insuficiente para otorgarle un rango pleno dentro del sistema deportivo estatal. Su estatus legal tiene efecto únicamente dentro de Canarias, y eso explica los debates actuales sobre los derechos de formación y la protección de los menores.
Implicaciones y futuro
Los menores que practican la Lucha Canaria dependen de la normativa autonómica y de los reglamentos de la federación para su formación, protección y seguros. Para fortalecer su estatus, se podrían impulsar iniciativas como:
· Declararla formalmente como deporte nacional de Canarias por ley autonómica.
· Integrarla en la federación española para ampliar cobertura y reconocimiento.
· Reforzar la protección y formación de los menores dentro de un marco legal sólido. Además, la combinación de BIC y federación organizada abre la puerta a la candidatura internacional como patrimonio cultural inmaterial de la UNESCO, lo que consolidaría su visibilidad y reconocimiento mundial.
Reflexión final
En definitiva, la Lucha Canaria es patrimonio vivo, deporte autóctono y símbolo identitario del Archipiélago. Lo que falta es que las instituciones estén a la altura de lo que representa: protegerla, enseñarla y garantizar la seguridad y formación de quienes la practican.
Aprovechando que el viceconsejero de Actividad Física y Deportes del Gobierno de Canarias, Ángel Sabroso, está implicando en los asuntos (bienvenido sea) que han surgido a raíz de los últimos acontecimientos en la Lucha Canaria, como es el debate sobre los derechos de formación, considero que este es un buen momento para reforzar su protección y promoción. Como dice el refrán, aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, no dejemos pasar la oportunidad de que la Lucha Canaria alcance el reconocimiento mundial que merece, porque, como también se suele decir, camarón que se duerme….



