Internacional
El estudiante que hace 30 años inventó las manos blancas para desarmar a ETA tras el asesinato de Tomás y Valiente: "Estar todos los españoles juntos fue algo histórico"
El 14 de febrero de 1996, el entonces estudiante de 23 a�os Adri�n Gonz�lez Lipiani acababa de volver de estar de Erasmus en Viena y no ten�a clase. Le hab�a prometido a una amiga que la esperar�a a la puerta de un examen de Penal que, casualidades de la vida, se estaba celebrando en la cuarta planta de la Facultad de Derecho de la Universidad Aut�noma de Madrid, justo enfrente del despacho del profesor Francisco Tom�s y Valiente.
Adri�n se entretuvo por el camino haciendo otras gestiones y no lleg� a tiempo para cumplir su promesa. Si lo hubiera hecho, probablemente se habr�a encontrado cara a cara con el etarra Jon Bienzobas, que hacia las 10.45 horas de ese d�a dispar� tres tiros a bocajarro al jurista, historiador y ex presidente del Tribunal Constitucional, que en aquel momento hablaba por tel�fono con un compa�ero. Los profesores pensaron que en vez de disparos hab�an tirado petardos. El terrorista se dio a la fuga y los intentos de varios profesores y estudiantes por reanimar a Tom�s y Valiente, de 63 a�os, fueron en vano: muri� en el ascensor de la facultad.
�Pienso mucho en qu� habr�a pasado si llego a estar all� en aquel momento. Pero no fue as�, no s� si por suerte para m� o por desgracia para el profesor�, reflexiona Adri�n, 30 a�os despu�s de aquellos hechos. �Sub� en ese mismo ascensor, vi la sangre y flip� en colores. ‘�Qu� ha pasado aqu�?’, pregunt� a un compa�ero. ‘Pasa que han matado a Tom�s y Valiente’, me respondi�. Recuerdo ir al local de la asociaci�n y decirle a mis compa�eros algo que entonces me sali� directamente del alma: ‘Pues hacemos una manifestaci�n ma�ana y nos pintamos todos las manos de blanco’�.
El ascensor de la facultad de Derecho por donde intentaron evacuar a Tom�s y Valiente.
Adri�n, que hoy es emprendedor, tiene 53 a�os y dos hijos y vive a caballo entre Madrid y Menorca, fue el universitario del que surgi� la idea de las manos blancas. Aquel peque�o gesto fue el origen de una in�dita y poderos�sima rebeli�n c�vica contra la organizaci�n terrorista. Tras los asesinatos del dirigente del PP vasco Gregorio Ord��ez, el a�o anterior, y del pol�tico socialista Fernando M�gica, unos d�as antes, y mientras segu�a secuestrado el funcionario de prisiones Jos� Antonio Ortega Lara, surgi� un movimiento que por primera vez plant� cara a ETA desde la sociedad civil. Por toda Espa�a se celebraron masivas manifestaciones que fueron m�s intensas a�n un a�o despu�s, con el asesinato del concejal del PP Miguel �ngel Blanco. La respuesta de los ciudadanos marc� un antes y despu�s en Espa�a en la lucha contra el terrorismo.
�Aquello surgi� de forma espont�nea, pero nosotros ten�amos una historia detr�s porque form�bamos parte de la asociaci�n apol�tica Asume, que vino a ser una especie de 15-M en el que cab�an todas las ideas y que rompi� el esquema de entonces de que hab�a que ser de izquierdas o de derechas�, explica Adri�n. �Cuando mataron a M�gica, yo ya me indign� e hice un cartel negro con letras en blanco que pon�a ‘Basta ya’ que colgamos en medio del hall de la facultad, donde hab�a un tablero en el que public�bamos nuestras cosas�.
En la asociaci�n, de la que era socio fundador, Adri�n se hab�a empapado de un esp�ritu de �participaci�n democr�tica, de debate y de llegar a acuerdos entre todos� y por eso la rabia que sintieron con el nuevo asesinato, esta vez en su facultad, se transform� en �algo muy sencillo y muy visual, pero que tuvo mucha potencia�.
La agenda de Tom�s y Valiente con un examen programado para el 14 de febrero de 1996 y sus fotos carn�.
Recuerda que el mismo d�a del crimen, �l y sus compa�eros de la asociaci�n se pusieron a llamar, una a una, a todas las facultades de la Aut�noma y a todos los colectivos que conoc�an, as� como al resto de facultades de Derecho de toda Espa�a. �Entonces casi nadie ten�a m�vil y lo hicimos con el tel�fono fijo. Les dijimos que era un atentado contra toda la universidad, contra todo un sistema de valores, y les invitamos a manifestarse con las manos pintadas de blanco. Ahora que lo pienso, la nuestra fue una convocatoria ilegal porque se nos olvid� pedir permiso�.
Adri�n se define como �una persona de hacer, no de figurar�. Por eso fue quien redact� el discurso de la manifestaci�n. Tambi�n el que fue a comprar la pintura, un saco de cinco kilos que volcaban directamente en unos cubos, que igualmente se encarg� de conseguir. �Llam� a un amigo para preguntarle y me dijo que cogiera temple porque la pintura pl�stica pod�a hacer reacci�n en las manos�.
Al d�a siguiente del asesinato, alrededor de 15.000 personas se concentraron de forma silenciosa frente a la Facultad de Derecho de la Aut�noma de Madrid, en un d�a en que hubo actos similares por Espa�a en donde se repiti� el mismo gesto. �Al principio cada uno se pintaba con la brocha, pero comenz� a formarse cola y lo que hicimos fue que yo met�a las manos en el cubo, me empapaba de pintura y luego las juntaba con las de mi compa�ero, y �ste se giraba y pintaba las manos del que ten�a detr�s, y el que ten�a detr�s se giraba a su vez y juntaba sus manos con el que ten�a a su lado. Fuimos haciendo una especie de cadena humana�.
Manifestaci�n en la Aut�noma de Madrid.
Este momento sale recreado en un episodio de Cu�ntame, donde hay un personaje que es Adri�n, quien tambi�n hace un cameo como profesor. �Ellos tienen las manos manchadas de sangre y las nuestras son blancas�, dec�a una estudiante en la serie. En realidad, estas palabras las dijo Adri�n en una entrevista posterior en Antena 3. Insiste en que �aquella fue una manifestaci�n silenciosa, apol�tica y de participaci�n ciudadana, que no ten�a que ver con ning�n partido. Fuimos nada m�s que unos ciudadanos que dijeron a ETA que ya estaba bien. All� no hablaba nadie. Qu� poder tuvo ese silencio�.
El 19 de febrero, cinco d�as despu�s, del asesinato de Tom�s y Valiente, casi un mill�n de personas marcharon en Madrid con las manos pintadas de blanco en una manifestaci�n que encabezaron las familias de Fernando M�gica y de Tom�s y Valiente y, tras ellos, se situaron Felipe Gonz�lez y Jos� Mar�a Aznar, que dejaron a un lado la campa�a de las elecciones generales del 3 de marzo de 1996, acompa�ados de Adolfo Su�rez, Alfonso Guerra, Alberto Ruiz-Gallard�n, Jer�nimo Saavedra, Rodrigo Rato, Txiki Benegas, Jos� Mar�a �lvarez del Manzano… PP y PSOE, juntos, algo impensable en 2026.
�Aprender�amos mucho ahora si nos di�semos cuenta de que unidos podemos cambiar las cosas�, advierte Adri�n, en una llamada de atenci�n a los partidos para que se pongan de acuerdo: �Yo siempre digo que o construyes o destruyes. Lo que hicimos nosotros los estudiantes fue construir un movimiento, pero ahora los pol�ticos destruyen continuamente�.
�Qu� significaron las manos blancas? �Aquello fue una cosa que moviliz� a todo el mundo, era algo de todos, que s�lo se ha repetido cuando Espa�a ha ganado el Mundial. Lo que hicimos fue extraordinario, el principio del cambio que vivi� la sociedad, en una toma de conciencia, en un hito de valent�a. Fueron los primeros pasos para la transformaci�n de una sociedad que dijo: ‘Hasta aqu� hemos llegado’. Construimos un movimiento, con las armas que ten�amos, las manos y la pintura, que dijo a ETA que no pod�a seguir matando. Y eso nos uni� a todos. Estar todos los espa�oles juntos y a una fue algo hist�rico�, responde Adri�n, que se siente �muy orgulloso� de su gesto porque era �era de todos y de todos a una�.
�El movimiento cobr� vida propia, como un hijo que se independiza y que recorre toda Espa�a�. De hecho, los profesores cogieron el testigo de los estudiantes. La Asociaci�n Universitaria Manos Blancas, formada por personal del campus, �dio cobertura a otras asociaciones para difundir sus iniciativas por internet, as� como apoyar las concentraciones que se realizaban y crear pancartas, pegatinas y revistas, dado que en el Pa�s Vasco no pod�an desarrollar esa actividad sin crearse m�s problemas de la cuenta�, seg�n explica Fernando C�zar, uno de sus fundadores y presidentes. Exist�an ya la Asociaci�n de V�ctimas del Terrorismo y la Fundaci�n Gregorio Ord��ez, pero despu�s de estas manos blancas surgieron el Colectivo de V�ctimas del Terrorismo (Covite), la Fundaci�n Gregorio Ord��ez, el Foro Ermua, Basta Ya, la Fundaci�n de V�ctimas del Terrorismo, Dignidad y Justicia...
�Si no lo llegamos a hacer nosotros, quiz� no habr�a ocurrido lo que vino despu�s�, aventura Adri�n, que lamenta que los libros de texto no reflejen este movimiento c�vico que �l y sus compa�eros de carrera iniciaron. �No se le ha dado suficiente importancia. La gente identific� err�neamente las manos blancas con el momento en que mataron a Miguel �ngel Blanco. Como los del PSOE pensaron que se hab�a apropiado de ello el PP, dejaron de utilizarlo y un recurso que era de todos se convirti� en algo que no era de nadie y se olvid�. Se meti� la pol�tica por medio y hubo sinsabores, pero tampoco se puede esperar otra cosa de la pol�tica�.
Cuando Adri�n se licenci� en Derecho y termin� la universidad, dej� de participar en movimientos c�vicos. �Salimos desencantados�, admite. Dice que vio el mundo de la pol�tica desde dentro y no quiso involucrarse m�s. Se alegra de que haya una generaci�n de j�venes que no sepa qu� son las manos blancas, porque �significa que ETA ya no es una amenaza�.
Cuando se le pregunta por la reciente concesi�n del r�gimen de semilibertad a Garikoitz Aspiazu, Txeroki, uno de los �ltimos jefes de ETA, reconoce que no conoce los detalles de su situaci�n penitenciaria, pero defiende la �reinserci�n� y la �justicia restaurativa� y recuerda lo que le dijo el fiscal a Jon Bienzobas, el asesino de Tom�s y Valiente: �Gracias a la labor de la persona que usted mat�, ahora tiene usted un juicio justo�.
Los restos de las tres balas en la estanter�a del despacho de Tom�s y Valiente, con los c�rculos de tiza que hizo la polic�a.
Bienzobas est� recluido en la prisi�n de Due�as (Palencia) como parte de un acercamiento de presos a c�rceles m�s cercanas al Pa�s Vasco. Acumula 266 a�os de condena, 30 de ellos por el asesinato del jurista. En 2019, la familia Tom�s y Valiente consider� �indigno� que el Ayuntamiento de Gald�cano amparara con dinero p�blico una exposici�n de pinturas que el preso realizaba desde la c�rcel.
�Adri�n pactar�a con Bildu? �Si somos democracia, lo somos para todo, aunque no nos guste. Prefiero un Bildu en democracia a una ETA poniendo bombas�, responde. Y a�ade: �No quiero ni imaginar lo que han sufrido aquellos a quienes ETA ha matado a sus familias o lo que han podido vivir las personas amenazadas�.
Al poco tiempo de la muerte de Tom�s y Valiente, una voz que no se identific� llam� por tel�fono a casa de Adri�n y respondi� su madre. �Que sepa que vamos a matar a su hijo�, amenaz�. �Cuando yo vi la cara de mi madre cont�ndome lo que le hab�an dicho, me di cuenta de la que hab�a liado. Yo, el ni�o de las manos blancas�.







