Internacional
El Atlético fue un vendaval que arrolló al Barcelona en el Metropolitano
Lo bueno de los Atl�tico- Barcelona es que son como un huevo kinder, nunca sabes qu� sorpresa va a salir. Lo que s�, es que siempre hay, y esta vez fue de la buena… para los colchoneros. De la que sale una vez cada mucho, aunque el partido fuera un calco al de la Cartuja ante el Betis. Pero los de Simeone sab�an que �sta era la �ltima bala del cargador. Con la que no pod�as fallar. Y as� se tiraron a pecho descubierto ante el equipo m�s goleador de Espa�a. Y salieron victoriosos y no por poco. El vendaval de Catalu�a vest�a de rojiblanco. Fueron cuatro, pero pudieron ser m�s. [Narraci�n y estad�sticas (4-0)]
Mantuvo el Atl�tico los acordes de Thunderstruck al inicio del encuentro en el Metropolitano. Presi�n alta y rock and roll. No hab�an pasado tres minutos y Joan Garc�a ya hab�a tenido que intervenir en dos ocasiones una ante un a�n deprimido Juli�n �lvarez y luego salv� un mano a mano de Giuliano tras un pase maravilloso de Griezmann. Quiz�s el delantero lo pudo hacer mejor, aunque acert� el portero cul�.
Sin embargo, desde que su nombre tiene ecos de selecci�n, parece que el catal�n ha perdido su aura. El error en el primer gol del Atl�tico fue de infantiles. El guardameta intent� controlar un pase atr�s de Eric con el pie demasiado elevado y el bal�n le pas� por debajo hasta entrar manso en la meta. La remach� por si acaso Lookman, pero la pelota hab�a traspasado completamente la l�nea.
Da gusto cuando los equipos juegan u olvidan que hay partido de vuelta. El Atl�tico lo hizo. Fue a matar o morir. Y no terminaba la grada de celebrar el primer tanto cuando ya se elev� para gritar el segundo. Una contra de cinco pases, cada uno mejor que el anterior, hasta que el bal�n lleg� a los pies de Griezmann. El franc�s emboc� su putt en el segundo palo de Joan Garc�a, que s�lo pudo mirar y admirar.
Autopistas a la espalda
Lo incre�ble de todo ello es que, entre gol y gol, el Barcelona y Lamine amenazaron seriamente a Musso, pero el argentino y la defensa rojiblanca salvaron in extremis. Sin embargo, fue el larguero el que salv� el remate de Ferm�n tras un c�rner. No hab�a tiempo ni para un parpadeo. Griezmann respondi� al larguero con un disparo que atrap� Joan Garc�a y despu�s Juli�n sigui� con su hast�o con un remate tras otra gran jugada a la contra que salvo Kound�.
Pese a las amenazas del Bar�a, era el Atl�tico el que golpeaba, como un martillo. A la contra o en combinaci�n. Saben eso de Dr. Jekyll y Mr. Hyde que mostr� contra el Betis, pues en esta semifinal comenz� como el famoso doctor de Robert Louis Stevenson. Los cul�s, incluso, deb�an recurrir a duras faltas para parar el vendaval como una naranja que le hizo Casad� a Giuliano. La espalda de las bandas barcelonistas eran autopistas para el despegue del argentino y Lookman.
Fue el nigeriano el que encontr� el tercero tras otra contra de banda a banda de los rojiblancos. Flick se met�a en el banquillo desesperado para meter poco despu�s a Lewandowski por Casad� y Simeone corr�a como loco por la banda para celebrar como el estadio. Una carrera como las que estaban protagonizando sus dos extremos. Absolutamente imparables para Balde y Kound�.
Griezmann emboca un disparo ante Joan.AFP
Y cuando mor�a la primera mitad, y cuando parec�a que Juli�n se sentar�a de nuevo con cara de circunstancias. El argentino aloj� un pase de Lookman en la escuadra de Joan. Cuatro al descanso. 45 minutos so�ados. El ejercicio coral no tuvo respuesta, faltaba medio tiempo, pero si el Atl�tico no encajaba se ver�a en la final de La Cartuja.
No hay palabras sobre el Bar�a, porque los cul�s no mostraron apenas esa versi�n apisonadora que muestran en la Liga. Aunque amenazaron al inicio del segundo tiempo con un tanto de Cubars� que el VAR, con un suspense exagerado, en torno a cinco minutos, termin� anulando. Por el Metropolitano s�lo apareci� la sombra de Lamine, que no Lamine. Y, aunque los blaugranas dominaron la pelota, los rojiblancos disfrutaban al espacio. El duelo termin� al descanso para unos y para otros. Y mejor para el Bar�a, que a�n perdi� a Eric a cinco minutos del final. Pudo tener el consuelo de un gol, pero el cabezazo de Lewandowski sali� fuera. La Cartuja se toca con los dedos.




