Internacional
#MujeresInspiradoras con Gloria Lomana: Lucía Sala
Me encuentro con Luc�a Sala en la Fundaci�n, un lugar amable y acogedor, donde apetece ir como le gusta decir a ella y doy fe de que es as�. Entre sus paredes se encierran muchas historias, la m�s sobresaliente haber sido la Residencia de Se�oritas para las primeras universitarias de Espa�a desde 1915 hasta la Guerra Civil, centro intelectual y de redes culturales para las mujeres de la generaci�n del 27, podr�amos decir que ellas la anticiparon y fueron las del 25, pioneras que nos abrieron la puerta a quienes vinimos luego, como Mar�a Zambrano, Zenobia Camprub�, Maruja Mallo, Mar�a Teresa Le�n, Ernestina de Champourc�n, Concha M�ndez o Rosa Chacel, entre otras, dirigidas por Mar�a de Maeztu.
En la sala que lleva hoy el nombre de Maeztu, el epicentro de lo que hoy es la Fundaci�n Ortega-Mara��n, hablo con Luc�a Sala, su sucesora un siglo despu�s. El lugar envuelve, pero es cierto que Luc�a es una mujer serena que desde que la conozco y de esto hace ya a�os, me viene a hablar de encuentro y di�logo, desaf�os en los tiempos que corren de polarizaci�n y desinformaci�n. En salas contiguas encontramos otras joyas, como la biblioteca de Ortega que impuls� su hija, Soledad, una historia construida “de mujer a mujer” que a Luc�a le hace sentirse deudora de la herencia recibida pero que no la detiene, “porque no hay futuro sin memoria si queremos ser capaces de mirar a las siguientes generaciones”
Reflexi�n frente a la polarizaci�n, “levantar la bandera de la mejor Espa�a que es la que nos une, no la que nos separa, como siempre nos hemos construido desde la concordia, porque las posiciones dispares no son enemigas”.
Parece una utop�a en la Espa�a de hoy – le digo-, y me gusta c�mo reflexiona desde esa casa de la cultura y el pensamiento cr�tico: “Antes la informaci�n derivaba en conocimiento, hoy los j�venes necesitan pensamiento cr�tico para discernir, por eso hay que decirles que nada est� conquistado, que los principios y valores del Estado de Derecho podr�an volver atr�s”. Lo comparto, tambi�n su preocupaci�n por la p�rdida del sentido de lo com�n y el creciente individualismo.
“Escucho al Ortega de antes y al Draghi de ahora y veo en ambos la actualidad anticipada”. �Qu� delicia de conversaci�n!



