Internacional
El escritor estrella que cabrea a los periodistas y cuestiona cómo nos cuentan la historia: "Los europeos decidieron que era lícito explorar el mundo y saquearlo"
Hace 10 a�os a Ta-Nehisi Coates se le proclam� como la voz de los Estados Unidos negros, el heredero de James Baldwin y estrella polar de un periodismo fresco y comprometido. Todo fue gracias a un libro de menos de 200 p�ginas, titulado Entre el mundo y yo (Seix Barral), que fue aplaudido por la cr�tica como un aullido literario contra el racismo en el que cuestionaba no s�lo la historia de su pa�s, sino su calidad democr�tica.
Coates tomaba el relevo nacional de los intelectuales y pol�ticos que lucharon el siglo pasado contra la discriminaci�n que sufr�a la negritud. Critic�, cuando nadie lo hac�a en el seno de la izquierda, al gran s�mbolo racial de este siglo: Barack Obama. Llegando incluso a acusar al que fue presidente de EEUU de usar en sus discursos un doble lenguaje populachero que iba variando en funci�n de la audiencia: m�s apasionado y duro si el p�blico era negro y m�s conciliador si �ste era blanco.
Tras este Yo acuso yanqui previo a la era huracanada de Donald Trump, este periodista nacido en Baltimore hace 50 a�os se convirti� en un icono pop del pensamiento cr�tico. Sus art�culos eran codiciados por las m�s prestigiosas publicaciones, sus cursos de escritura supon�an una peregrinaci�n de aspirantes a literatos y su lenguaje, atractivo tanto para los acad�micos como para el p�blico joven, llam� la atenci�n del imperio Marvel Comics. Coates, la gran esperanza negra, fue contratado para guionizar aventuras tanto de Black Panther, el pr�ncipe africano de la rica y ultra tecnol�gica Wakanda, como del superh�roe por antonomasia de su pa�s: el Capit�n Am�rica.
Pero 2016 no es 2026. Muchas cosas han cambiado. Su discurso punzante y bandolero -siempre de gran calidad literaria- ha sido contestado en foros que antes s�lo lo recib�an con el halago. Este cambio de recepci�n lo ha provocado la publicaci�n de su nuevo libro, El mensaje, que edita en Espa�a Capit�n Swing.
En esta obra, Coates relata tres viajes por tres territorios -Senegal, el Sur de EEUU y Palestina- en los que describe la tragedia que crece en el choque entre las historias que contamos y la realidad en el terreno que se pisa.
�Quiz� la guerra se est� librando en la calle, pero nunca podr�a ganarse all�, pues, en �ltima instancia, lo que combat�an era la palabra�, escribe casi a modo de manifiesto. Para �l, las luchas pol�ticas y morales se deciden siempre en el terreno del lenguaje y de las historias que contamos.
�Mi libro ha generado mucha pol�mica en Estados Unidos�, reconoce Coates por videoconferencia. �Pero los hechos son los hechos�.
Se refiere especialmente a la parte del libro dedicada a Palestina. Sin duda, la m�s pol�mica. Denuncia en ella una falta de ecuanimidad informativa a la hora de abordar el conflicto. �Son muy pocos o quiz�s ninguno los medios de comunicaci�n estadounidenses que tienen a palestinos trabajando en sus oficinas de Tel Aviv y Jerusal�n cubriendo Cisjordania�, dice Coates. �Eso es un hecho. Puede que no pienses que sea importante, pero s� lo es. �Por qu�? Porque no hay nadie que cuente lo que le pasa a la mitad de la poblaci�n involucrada en el problema�.
Considera el escritor que lo sucedido en esta zona del mundo supera en crueldad planificada a las leyes racistas de Jim Crown (la discriminaci�n en los estados del Sur en EEUU vigentes desde el siglo XIX hasta los a�os 60), al colonialismo y al apartheid sudafricano.
Un juicio que no ha gustado a muchos. El papel de Israel causa una enorme polarizaci�n en EEUU, tanto en el �rea m�s conservadora del partido Republicano -que aglutina dos facciones en guerra civil como son los defensores del Israel m�s belicoso y los antisemitas- como en la izquierda, que aglutina mucho voto jud�o pero tambi�n un voto joven cada vez m�s propalestino. En una entrevista en la CBS, Coates fue acusado por el entrevistador de �extremista� y de �ofender al pueblo jud�o�. Los directivos de la cadena decidieron retirarla por �no cumplir con los est�ndares editoriales� de este canal de televisi�n.
As� justifica el autor su acusaci�n sobre la pol�tica hebrea desde hace d�cadas: �No es s�lo que la Polic�a dispare contra tu hijo, aunque tambi�n sea eso. No es solo un proyecto carcelario racista, aunque tambi�n sea eso. Y no es solo la desigualdad ante la ley, aunque eso estuviera por todas partes. Es el prop�sito al que responden todos esos recursos: el expolio de tu casa, un expolio tanto cercano como perpetuo�.
En El mensaje da la sensaci�n de que la segregaci�n cultural y emocional que describe Coates en El baile del agua, su novela ambientada en las plantaciones de esclavos de Virginia, se hubiera colado en los checkpoints israel�es.
�En Cisjordania descubr� que hab�a carreteras separadas y matr�culas separadas�, dice recordando su experiencia en Oriente Pr�ximo -hay que decir que su viaje dur� s�lo 10 d�as, una de las razones por la que sus cr�ticos le acusan de tener una visi�n simplista-. �Los palestinos son seres desiguales. Incluso la asignaci�n del agua no funciona igual para un colono jud�o en un asentamiento que para un gazat��.
- �Cree que el miedo a las redadas del ICE que viven tantos hispanos en EEUU acerca la comunidad latina a la negra, que conoce desde mucho antes la violencia policial y el desarraigo institucional?
- Ojal�. Me encantar�a. Lo que sucede es que la gran mayor�a de las personas que llegan a EEUU como inmigrantes huyen de una situaci�n que es mucho peor en sus lugares de origen. Para ellos EEUU es la tierra prometida, mientras que para los estadounidenses negros, EEUU es su hogar. Un hogar donde han sucedido cosas terribles, que es un territorio en disputa.P. �Qu� impacto moral ve en lo que est� sucediendo en su pa�s?
- �Qu� impacto moral ve en lo que est� sucediendo en su pa�s?
- De repente hay personas que apoyaron a Trump que se est�n dando cuenta de que no son inmunes. Esto puede trasmitir algo de sabidur�a.
- En su viaje por el sur de EEUU, usted se encontr� con una resistencia ac�rrima de ciudadanos que no aceptan que se proh�ban libros considerados subversivos, algo que ha sucedido incluso con alg�n libro suyo.
- Descubr� esa resistencia en lugares que eran muy trumpistas, pero en los que la poblaci�n fue capaz de contraatacar ante algo que consideraban nocivo. No hablo de gente necesariamente negra. Lo vi en una escuela de mayor�a blanca en la que profesores y padres de alumnos se rebelaban contra la censura. Fue una experiencia hermosa.
En su viaje a Senegal, Coates visita la isla de Gorra, epicentro del comercio de esclavos africanos en el siglo XVIII, y pasa por la c�lebre Puerta de No Retorno, lugar emblem�tico cuyo paso es un acto de peregrinaci�n para la di�spora africana que hay por el mundo por culpa de las cadenas.
�Para un tema tan grandioso como el de la esclavitud, se tuvo que elaborar una teor�a�, explica Coates. �Producir una serie de garant�as, todas ellas arraigadas en una afirmaci�n: el africano es inferior�.
Menciona el tema de las reparaciones. Desde el sufrimiento provocado por la esclavitud perpetrada en �frica hasta la vida actual de una parte de la poblaci�n, la negra, que sigue siendo mucho m�s pobre que la blanca en su pa�s. Un discurso que a lo largo de una d�cada ha ido apuntalando no s�lo con palabras, sino con cifras. Doscientos cincuenta a�os de esclavitud. Cien a�os de segregaci�n racial. Ochenta a�os de �separados pero iguales�. Cuarenta a�os de pol�ticas de viviendas que considera racistas. Para Coates, Estados Unidos no ser� un pa�s pleno y completo hasta que afronte sus �deudas morales�.
�La esencia de este problema es que los pa�ses europeos decidieron que ten�an derecho a salir al mundo y saquearlo y eso ha generado problemas hasta el d�a de hoy. Los m�s agudos se ven en �frica, pero tambi�n est�n presentes en toda Am�rica, en Australia y Oriente Medio. Nunca lo superamos�.
Este es el mensaje de Coates, un recordatorio de responsabilidades que juega a ser un diario, un libro de viajes y un pu�etazo lanzado desde un p�lpito.



