Connect with us

Internacional

Starmer sobrevive a la rebelión de su partido, pero su liderazgo sigue cuestionado

Published

on

Actualizado

Keir Starmer ha sobrevivido a su mayor crisis pol�tica. El primer ministro brit�nico logr� el lunes el apoyo de su gabinete en pleno y, tambi�n, el del grupo parlamentario del Partido Laborista, al que pertenece, justo a tiempo para frenar a los cr�ticos que exig�an que dejara el cargo por el nombramiento de su ya ex embajador en Washington, Peter Mandelson, quien, tal y como se ha desvelado en las �ltimas semanas, mantuvo una larga relaci�n profesional con el proxeneta de la �lite mundial, Jeffrey Epstein.

Starmer, cuya vida privada es -que se sepa- tan aburrida como la p�blica, nunca conoci� a Epstein. Y Mandelson nunca particip� en ninguna de las actividades sexuales que el proxeneta organizaba, frecuentemente con chicas menores de edad (adem�s, es improbable que tomara parte en ellas porque siempre involucraban a mujeres, y �l es homosexual). Pero la pol�tica en el Reino Unido es una profesi�n de mayor riesgo que en los Estados Unidos de Donald Trump, donde desde el actual presidente hasta su secretario de Comercio y mano derecha, Howard Lutnick, han tenido relaci�n con Epstein y, sin embargo, ah� siguen.

As� que un victorioso Starmer se fue hoy martes por la tarde al condado de Hertfordshire, en las afueras del �rea metropolitana de Londres, y declar� que “nunca abandonar� a la gente de la que he recibido la responsabilidad de luchar por ella, ni del pa�s al que amo”. El primer ministro volvi� a poner en el punto de mira de sus cr�ticas a Reform UK, el partido nacionalista fundado y dirigido por el padre del Brexit, Nigel Farage, y que lidera las encuestas, ignorando as� a la oposici�n conservadora. Como la victoria tiene infinitos padres, Starmer recibi� hoy el respaldo entusiasta del alcalde del Gran Manchester, Andy Burnham, que es su mayor rival en el Partido Laborista, pero que, mientras no sea parlamentario -algo que el equipo del primer ministro parece dispuesto a evitar al precio que sea-, no podr� optar a dirigir el Gobierno.

Con todo, el liderazgo de Starmer es fr�gil. Lo que le salv� ayer lunes fue que ninguna de las facciones laboristas tiene un candidato s�lido para sucederle. El sector centrista del Partido no conf�a en que el ministro de Sanidad, Wes Streeting, vaya a lograr el apoyo de la izquierda. Y la izquierda, mientras no llegue Burnham (lo que acaso no suceda hasta que haya elecciones en 2029), tampoco tiene a alguien que pueda convencer a todo el partido, aunque la ex viceprimera ministra de Starmer, Angela Rayner, aspira a ello. Ninguna de las dos facciones est� entusiasmada con el premier. La centrista, porque teme que les lleve al desastre, as� que no ve con malos ojos su reemplazo. La izquierdista, porque le considera poco menos que un traidor que debe dejar el Gobierno. Ese �ltimo grupo ha conseguido que en esta crisis caiga el jefe de gabinete del primer ministro, Morgan McSweeney. Pero esa es una victoria irrelevante en el drama pol�tico alrededor del n�mero 10 de Downing Street.

La clave para el jefe del Gobierno ser�a, ahora, establecer un gabinete inclusivo, es decir, uno en el que est�n representadas las diferentes tribus del Partido Laborista. Pero eso tambi�n significar�a dar visibilidad y poder a sus rivales. Los laboristas, adem�s, tienen frente a s� un calendario electoral que oscila entre lo complicado -unas elecciones a un esca�o el d�a 26 que pueden perder- y lo horrible -unas municipales en mayo en las que van a ser, con casi total certeza, destrozados-. As�, Starmer ha logrado sobrevivir. Pero no est� nada claro que vaya a aguantar mucho m�s en el cargo.


source

Please follow and like us:
Continue Reading
Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Facebook