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El rescatador Carreras y el eterno Mbappé sostienen al Madrid en la persecución por LaLiga
Un rescatador inesperado y el h�roe de siempre. El Real Madrid no necesit� mucho m�s para seguir firme en el mano a mano con el Bar�a por la Liga. Le bast� acelerarse un poco mediada la segunda parte y soltar a Carreras por la �nica grieta que dej� un Valencia tan serio y voluntarioso como plano. Si el f�tbol tiene memoria, en Mestalla solo vive en la grada. Con el marcador en contra y la parroquia encendida contra su entrenador, solo era cuesti�n de tiempo que Mbapp� se encontrara con un buen asistente como Brahim para cerrar un duelo que fue gris pero provechoso. [Narraci�n y estad�sticas (0-2)]
Le cost� mucho al Real Madrid hallar c�mo hincarle el diente a un rival cuya principal preocupaci�n era que la noche se le viniera encima. Corber�n no quer�a una humillaci�n y amurall� a su equipo tras una presi�n alta y l�neas muy ordenadas que nadie en las filas blancas salvo Mbapp� ten�a claro c�mo agrietar. Se movi� el franc�s por todo el frente de ataque buscando las cosquillas en una misi�n compleja. Unai N��ez, C�mert y Copete le vigilaron y, sin veneno desde los costados y con G�ler asfixiado, no era f�cil generar peligro.
El Valencia intentaba estirarse buscando a Courtois pero, sobre todo, se esforz� en hacerse espeso y en morder los tobillos, aprovechando cada duda de Camavinga cuando cog�a el mando. Aun as�, el Madrid solt� dos zarpazos en dos minutos. G�ler con un disparo ajustado al palo y otro de Mbapp� que salv� Dimitrievski a bocajarro. Al franc�s lo hab�a encontrado en boca de gol por primera vez Valverde y se asomaba otro partido en el que se presentaba como salvador. Antes ten�a que derribar el muro o facilitar, como as� hizo, que probara a hacerlo el joven canterano David Jim�nez en su �nica incorporaci�n al ataque.
Anclado en est�tico
No era f�cil con Danjuma y Gay� amenazando, Beltr�n multiplicado castigando cada error y Hugo Duro en perpetuo duelo con Asencio y Huijsen. Mestalla, volcado en empujar las piernas de sus jugadores, sabe lo que les cuesta marcar goles, porque se asoman al �rea, pero sin letalidad. Por eso sobrevivi� el equipo de Arbeloa durante toda la primera parte, sin mostrar chispa, anclado en ataques tan est�ticos como est�riles. Sin verticalidad, quiz� echando de menos a Vinicius.
Si alguien pensaba en sepultar a este Valencia sin que opusiera resistencia, se equivoc�. Regres� del vestuario en la segunda parte dispuesto a asustar. Segu�a sin juego, pero s� intensidad para que el Madrid no se sintiera c�modo. Encar� dos veces Danjuma, una para que Lucas Beltr�n probara con un t�mido disparo de espuela, y otra para encadenar dos quiebros m�s vistosos que efectivos. Fueron 10 minutos que obligaron al Real Madrid a espabilar, al menos en la intensidad con que atacaba el castillo construido por Corber�n si no quer�an dejarse media Liga en Mestalla.
El remate de Carreras que vali� el 0-1 en Mestalla.
Lo entendi� Carreras, que se escap� por el carril izquierdo que vigilaba Rioja buscando el �rea. Un quiebro, dos y un tercero a trompicones ante el mar de piernas para armar un disparo que sorprendi� a Dimitrievski. Un destello que pon�a en ventaja al equipo de Arbeloa. Un goleador inesperado que le tiene tomada la medida a este rival, al que ya golpe� en el Bernab�u.
Lejos de bajar los brazos, el Valencia sigui� con su plan y Beltr�n mand� un centro de Ugrinic a lamer el poste de la meta de Courtois. Hab�a intenci�n, pero faltaban fuerzas. Arbeloa busc� m�s colmillo con Brahim, Trent y Mastantuono, mientras Corber�n deshizo su defensa y trat� de insuflar aire a su equipo cuando toda la grada le ped�a la dimisi�n por mandar a Beltr�n y a Ugrinic, la sala de m�quinas, al banquillo. El �nico que la parroquia ve�a necesario era Sadiq.
Con el partido roto, Mbapp� puso la sentencia y al Valencia, plano, ya no le quedaron ni carreras alocadas que encendieran a una afici�n hastiada que fue perdiendo la fe en la remontada.





