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El asteroide Bennu refuerza la tesis de que la vida 'aterrizó' en la Tierra desde el espacio exterior
Tenemos la llamada tesis quimiosint�tica, que es la cl�sica y m�s aceptada, que dice que la vida surgi� a partir de reacciones qu�micas espont�neas en la Tierra primitiva. Probablemente en chimeneas oce�nicas donde los amino�cidos se formar�an en microambientes minerales, con la ayuda de hierro y el sulfuro. Y luego est� la tesis de la panspermia, m�s provocadora, y que sostiene que la vida, o por lo menos sus componentes b�sicos, no se originaron en la Tierra, sino que llegaron desde el espacio exterior, transportados a bordo de meteoritos, cometas y polvo interestelar.
Un nuevo estudio que acaba de publicar Proceedings of the National Academy of Sciences refuerza ahora la tesis de la panspermia de la mano del asteroide Bennu, un objeto cercano a la Tierra de unos 500 metros de di�metro y 4.600 millones de a�os de antig�edad, aproximadamente la misma que nuestro planeta. El asteroide est� clasificado como potencialmente peligroso porque tiene una probabilidad entre 2.700 de impactar contra la Tierra en 2182. La misi�n OSIRIS-REx de la NASA trajo muestras del mismo en 2023, y se encontraron altos contenidos en carbono, agua y compuestos org�nicos claves para el origen de la vida, en concreto, amino�cidos.
C�mo se formaron en el espacio estos amino�cidos, que son las mol�culas que crean las prote�nas, era un misterio. Pero esta nueva investigaci�n, dirigida por cient�ficos de la Universidad Estatal de Pensilvania, demuestra que los amino�cidos no necesitan un ambiente tan atractivo como una mineralizada chimenea oce�nica, y pudieron originarse en entornos radiactivos y g�lidos, en medio de las duras condiciones del sistema solar primitivo.
Los amino�cidos se unen para formar prote�nas, que desempe�an pr�cticamente todas las funciones biol�gicas, desde la formaci�n de c�lulas hasta reacciones qu�micas. �Nuestros resultados revolucionan la idea que ten�amos sobre la formaci�n de amino�cidos en asteroides�, afirma Allison Baczynski, profesora adjunta de investigaci�n en geociencias en Penn State y coautora principal del art�culo. �Ahora parece que existen muchas condiciones donde estos componentes b�sicos de la vida pueden formarse, no solo cuando hay agua l�quida caliente, sino en mucha mayor variedad de v�as y condiciones�.
Para llegar a esta conclusi�n los investigadores analizaron una muestra de polvo espacial de Bennu, no mayor que una cucharadita de caf�, y se centraron en la glicina, el amino�cido m�s simple, una diminuta mol�cula de dos carbonos que constituye uno de los componentes b�sicos de la vida. La glicina puede formarse en una amplia gama de condiciones qu�micas, por lo que su hallazgo en asteroides sugiere que algunos de los componentes fundamentales de la vida podr�an haberse formado en el espacio mucho antes de aterrizar en la Tierra primitiva.
Anteriormente, la principal hip�tesis para la formaci�n de glicina era la s�ntesis de Strecker, durante la cual el cianuro de hidr�geno, el amon�aco y los aldeh�dos o cetonas reaccionan en presencia de agua l�quida. Sin embargo, los nuevos resultados sugieren que la glicina de Bennu podr�a no haberse formado en agua caliente, sino en hielo congelado y expuesto a radiaci�n en las regiones m�s alejadas del sistema solar primitivo.
Imagen en mosaico del asteroide Bennu compuesta por 12 im�genes tomadas por la nave espacial OSIRIS-REx desde una distancia de 24 kil�metros.
Durante d�cadas, los cient�ficos han examinado meteoritos ricos en carbono, como el meteorito Murchison, que impact� en Australia en 1969, para estudiar los amino�cidos que contienen. El equipo de Penn State compar� sus resultados de Bennu con un an�lisis de amino�cidos del meteorito Murchison, y descubrieron que en este �ltimo parec�an formarse mediante un proceso que requer�a agua l�quida y temperaturas suaves, condiciones que podr�an haber existido en el cuerpo original del meteorito, y que tambi�n exist�an en la Tierra primitiva.
“Una de las razones por las que los amino�cidos son tan importantes es porque creemos que desempe�aron un papel fundamental en el origen de la vida en la Tierra”, afirm� Oph�lie McIntosh, investigadora postdoctoral del Departamento de Geociencias de la Universidad Estatal de Pensilvania y coautora principal del art�culo. “Lo que resulta realmente sorprendente es que los amino�cidos de Bennu muestran un patr�n isot�pico muy diferente al de Murchison, lo que sugiere que los cuerpos progenitores de Bennu y Murchison se originaron en regiones qu�micamente distintas del sistema solar“.
“Tenemos m�s preguntas que respuestas ahora”, reconoce Baczynski. “Esperamos poder seguir analizando m�s meteoritos para observar sus amino�cidos. Queremos saber si siguen pareci�ndose a Murchison y Bennu, o si existe una mayor diversidad de condiciones y v�as para crear los componentes b�sicos de la vida”.




