Internacional
Villaverde-San Blas-Entrevías, el Triángulo de las Bermudas de la delincuencia: "El Gnomo robó droga a los gitanos de Torregrosa y lo tiraron por el hueco de un ascensor"
Jota, alias Ca�n, es un hombre de Villaverde nacido en 1968, con deje de barrio y aire simp�tico. Originalmente, a mi entrevistado lo llamaban el Chino, aunque con los a�os su mote cambi� a Ca�n, ya se sabe, el que fuera asesino de su propio hermano, Abel. “Yo nac� en la misma calle en la que asesinaron al sargento Barriga”, dice �l. Valeriano Barriga fue un guardia civil muy temido en el barrio que fue asesinado por Jes�s Garc�a Romero, alias R�os Romero en un enfrentamiento armado. Como comenta Ca�n: “Era el sargento m�s temido de la zona sur, lo mat� un quinquillero al que luego ajusticiaron”.
La calle donde naci� Ca�n estaba en Villaverde Bajo: “Enfrente de las chabolas, donde ahora est� el Parque de la Amistad. Ah� �ramos todos como una familia, si los gitanos ven�an a mi casa, mi madre les daba un bocadillo y yo com�a a menudo en las chabolas con ellos”.
El padre de Ca�n le maltrataba de palabra y obra por lo que este se ech� pronto a las calles, y las calles del barrio por aquel entonces eran particularmente duras. Muy cerca de Villaverde estaba Torregrosa, un poblado de la droga muy activo a principios de los a�os 80. Una conocida pandilla de la �poca era La Banda del Bizco, cuyo lugarteniente era un tal Moraga. Paraban en el Ventorro de la Pu�alada, un barrio que hab�a en la Carretera de Villaverde y que hoy pertenece a Getafe (seg�n mi entrevistado, ahora es una zona residencial).
Ca�n y su prima, en una imagen de los a�os 70 en Villaverde.
“Tambi�n hab�a una banda de gitanos que, a d�a de hoy, est�n todos retirados”, comenta Ca�n. “Daban palos y atemorizaban a la gente, aunque en el barrio estaba mal visto dar tirones, robar a las viejecitas, etc. Otro t�o famoso era Picazo, que se mat� limpiando una recortada. Ese robaba bancos, joyer�as, y cosas gordas. El Morci era un alunicero que estampaba camiones contra restaurantes; se llevaba jamones y de todo. Otro era el Gnomo, que rob� droga a los gitanos de Torregrosa y lo tiraron por el hueco de un ascensor”.
Contin�a: “Justo donde yo viv�a hab�a un local que se llamaba pub La Gaviota, era donde los atracadores celebraban sus golpes. Ah� �bamos los amigos de atracadores en fechas se�aladas y se beb�a Don Perignon, hab�a bandejas de farlopa, lumis, etc… Eso ser�a 1980. �Yo recuerdo a gente haci�ndose canutos con billetes de mil pelas!”.
“En esa �poca conoc� al Pera, ladr�n de coches que hoy colabora con la polic�a. Recuerdo que lleg� al barrio con un coche robado cuando era tan solo un ni�o. No era raro ver por la zona al Pirri o a Jos� Luis Manzano, pero ellos estaban muy metidos en el caballo. A m� nunca me gust� porque me dejaba aplatanado. A m� me gustaba m�s la farla, los tripis y las anfetas. Tuve suerte”.
Los abuelos de Ca�n viv�an en San Blas, enfrente del Cine Argentina, que luego se convertir�a en la m�tica Sala Argentina de conciertos. “Yo viv�a en Villaverde, ten�a a mis abuelos de San Blas y a mis t�os en Entrev�as”, recuerda Ca�n, “eso era el Tri�ngulo de las Bermudas”.
Seg�n Ca�n, �l conoci� al Pirata y al Panam�, dos figuras temidas de San Blas. Sobre el Pirata comenta: “La mirada de ese hombre… Yo iba a comprarle chocolate”. “De ese tri�ngulo lo peor para m� era la Avenida de Guadalajara, en San Blas, aunque Villaverde es muy chungo y San Crist�bal tambi�n lo es a d�a de hoy. Ahora lo que tenemos en el barrio son las bandas latinas”. Por otro lado: “Los mejores carteristas actualmente son magreb�es y viven en Villaverde”, comenta.
Cine quinqui
En relaci�n con el cine quinqui Ca�n afirma que “la escena de Navajeros en la que el Pirri, Jos� Luis Manzano y Antonio Flores van a ver al Colza en una casa derruida… Eso est� donde yo viv�a. Eso era una zona donde viv�an los empleados de RENFE que hoy est� abandonada. Luego, estaba el Rancho del Cordob�s*, que ah� no entraba ni la polic�a. Era un poblado al que iba la gente cuando robaba coches; los escond�an, los despiezaban y los vend�an. Lo llamaban as� porque anta�o hab�a un bar que puso un cordob�s. Se llamaba Bar El Rancho. Esa zona era muy conflictiva”.
Sigue con su relato: “En Villaverde Alto �bamos a una discoteca que se llamaba Vial, que estaba la gente siempre a pu�aladas. En mi barrio tambi�n estaba la Bodega del Hippy… Era de un hippy que llevaba un poncho y ten�a posters de Jimi Hendrix. Ah� se pillaba; era donde paraba la gente joven que consum�a. Por ah� a menudo aparec�a Billy el Ni�o, un polic�a cabr�n que nos sacaba a hostias del bar. Era muy peque�ito, pero un hijo de la gran puta”.
Ca�n y sus amigos se mov�an por todo Madrid. En La Ventilla conocieron al Guille, el lugarteniente del Jaro: “�bamos a La Ventilla a pillar chocolate”, recuerda, “porque el mejor chocolate estaba en La Ventilla. Ah� pill�bamos kilos de chocolate. Eso era en unas casitas bajas que hab�a por Capit�n Blanco Argibay“. Hoy Ca�n ya no vive inmerso en ese mundo, pero no pierde la memoria de lo que anta�o vivi�, de lo que en otro tiempo fue su barrio y su ciudad, un Madrid salvaje, sin ley.
Es autor de Macarras interseculares, editado por Melusina, [puedes comprar el libro aqu�], Macarrismo, editado por Akal, [puedes comprar el libro aqu�] y Macarras ib�ricos, editado por Akal, [puedes comprar el libro aqu�]. Macarras ib�ricos, editado por Akal, Macarras interseculares (c�mic) [puedes comprar el libro aqu�]
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Madrid. Memoria visual de la Transici�n (1976-1979)
La fotograf�a del Rancho el Cordob�s pertenece a la muestra Madrid. Memoria visual de la Transici�n (1976-1979), organizada dentro del Festival Robert Capa estuvo aqu�, que se celebra anualmente desde 2018 durante los meses de noviembre y diciembre de cada a�o. Re�ne 48 fotograf�as en color, reproducidas a gran formato (2 x 2 metros), que permiten recorrer un Madrid desaparecido a trav�s del objetivo de Manuel Dur�n Bl�zquez y Juan Miguel S�nchez Vigil. La exposici�n podr� visitarse hasta el 16 de febrero de 2026.





