Internacional
La Cuba atrincherada apuesta por el Periodo Especial 2.0
Cuba despert� este s�bado con la confirmaci�n de que ese d�j�-vu que lleva instalado desde hace semanas entres sus gentes ha dejado de ser una sensaci�n para convertirse en realidad. Las medidas draconianas anunciadas por el castrismo para combatir la feroz crisis energ�tica, acrecentada a niveles hist�ricos con la ausencia del petr�leo venezolano, supone el regreso a la tragedia social y econ�mica sufrida tras la ca�da del Muro de Berl�n, pese a que economistas y expertos consideraban que la situaci�n de los �ltimos a�os ya era muy parecida al famoso Periodo Especial de los 90 hasta la llegada salvadora de Hugo Ch�vez.
La supervivencia ante la escasez extrema, que en su d�a inmortaliz� a los camellos (autobuses alargados con sus dos jorobas), a los bistecs de piel de toronja o a las pizzas sin sabor que se adornaban con queso fundido y que realmente era l�tex de condones. Las miles de an�cdotas de aquellos tiempos, cuando casi todo val�a para resolver, han marcado a varias generaciones de cubanos.
�Cu�l es el plan castrista para combatir el jaque petrolero planteado por Washington? “Vamos a potenciar el uso de los recursos que tenemos en nuestro pa�s y diversificar las v�as obtener los ingresos externos que necesita nuestra econom�a para garantizar los programas de desarrollo econ�mico y social”, anunci� la noche del viernes el viceprimer ministro �scar P�rez-Oliva, quien tambi�n funge en el gabinete de Miguel D�az-Canel como ministro del Comercio Exterior y la Inversi�n Extranjera.
Para semejantes cometidos, que rozan lo imposible, fue ascendido este sobrino-nieto de Ra�l Castro en el seno del gobierno, m�s solvente y preparado que otros dirigentes revolucionarios. Unas cualidades insuficientes a la hora de anunciar a un pa�s fam�lico y empobrecido, del que han huido dos millones de j�venes en los �ltimos cinco a�os, que tendr�n que apretarse a�n m�s un cintur�n al que le sobran los agujeros.
“Al no haber combustible suficiente, no podemos mantener los niveles de venta que ven�amos teniendo”, advirti� el viceprimer ministro, que no detall� c�mo se iba a hacer, m�todo aireado m�s tarde por otros organismo del Estado.
El nuevo paquetazo cubano est� conformado por medidas draconianas que castigan una vez m�s al ciudadano de a pie, que racionar� la venta de combustible al m�ximo. La gasolina s�lo se comprar� en d�lares (la moneda nacional es el peso cubano) a trav�s de una plataforma con l�mites individuales y el di�sel ni siquiera con moneda estadounidense.
Para salvaguardar el turismo se reducir� al m�ximo el transporte interprovincial, las actividades administrativas se concentrar�n en cuatro d�as, el calendario escolar se recortar� como en tiempos de pandemia y una parte de las actividades laborales se suspender�n para reducir el consumo energ�tico.
Las medidas adelantadas en un pa�s en crisis multisist�mica, que ya sufre apagones de hasta 16 horas, con la inflaci�n desatada y con �ndices alt�simos de empobrecimientos, dibujan ese Periodo Especial 2.0 tan temido por sus gentes.
Colapso es la palabra prohibida por el r�gimen que se repite desde Washington, incluso por su embajador en la isla, Mike Hammer, que lleva d�as recorriendo su interior, entre encuentros con l�deres sociales y con ciudadanos de a pie mientras el gobierno monta actos de repudio que no atemorizan al diplom�tico.
“Quienes crearon la actual crisis humanitaria s�lo comparable a la que engendr� en Cuba la estrategia militar de Valeriano Weyler se declaran incapaces de dar respuesta, responsabilizan a EEUU por ella y le piden a la poblaci�n que se las arregle lo mejor que pueda, pero que se anden con cuidado porque el que les exija cuentas lo aplastar�n. Andan reclutando masivamente j�venes para la polic�a y est�n fracasando porque nadie quiere ser represor de �ltima hora. Lo inteligente, racional y decente seria echarse a un lado, pero no lo son. Anuncian que se ir�n del poder matando, como llegaron a �l”, sintetiz� para EL MUNDO Juan Antonio Blanco, director del Laboratorio de Ideas Cuba Siglo XXI.
El llamado plan maestro para luchar contra la crisis energ�tica ya ha provocado el cierre de varios hoteles en Varadero y en los cayos del norte, con la consiguiente reubicaci�n de turistas en otros establecimientos hoteleros. Perjuicio doble para el sector econ�mico estrella de la isla, que cerr� 2025 con apenas 1,8 millones de turistas, golpeado por la crisis sist�mica y la epidemia de dengue y chikungunya, transmitidos por mosquitos. En 2018, Cuba acarici� los 5 millones de viajeros.



