Deportes
La gran apuesta de Catalunya en los Juegos de Invierno: principal proveedora de deportistas y una inversión anual de 800.000 euros
España llevará a estos Juegos Olímpicos de Milán-Cortina la delegación más numerosa de su historia, igualando las cifras de Sochi 2014. Un total de 20 deportistas, 13 hombres y siete mujeres, competirán en seis disciplinas para conseguir sumar su nombre a la selecta lista de medallistas nacionales que, por el momento y en toda su historia, está formada por tan solo cinco metales.
Catalunya, por su parte, es la comunidad autónoma que más deportistas ha aportado a este proyecto nacional nada más y nada menos que con la mitad de ellos y al menos uno en cada disciplina, síntoma de la clara apuesta de la Generalitat y las federaciones catalanas por los deportes de invierno.
“Somos los principales proveedores de la Federación Española. Prácticamente el 65% del equipo nacional (no de la delegación olímpica) está formado por deportistas catalanes”, asegura a EL PERIÓDICO el presidente de la Federació Catalana d’Esports d’Hivern (FCEH), David Sàmper, durante la celebración de la Copa de Europa de Baqueira Beret. “Tenemos un programa importantísimo, que en los últimos años por desgracia ha sufrido recortes de más del 30%, pero que nos permite tener a 20 jóvenes en alpino, 15 en fondo y algunos en snow y hielo. Tenemos estructura de equipo nacional”, explica Sàmper.
Casi un millón de euros
La FCEH anualmente invierte alrededor de 800.000€ en la tecnificación de sus deportistas de las modalidades de esquí y hielo, una cifra que se alcanza mediante copago. “Una parte la ponen las familias y otra parte la aporta el Consell Català de l’Esport, de la Generalitat de Catalunya, que nos subvenciona”, puntualiza. La subvención en los últimos años, y sobre todo durante el gobierno de ERC, se vio mermada y este año están pendientes de negociar un nuevo plan trienal. Paralelamente, la Real Federación Española de Deportes de Invierno (RFEDI) aporta entre 25.000 y 30.000 euros por deportista tecnificado a modo de beca para costear su formación.
Una de las claves del éxito de este programa de tecnificación es la ampliación de la base. “No tenemos 1.000 jóvenes entre los que elegir como ocurre en otros países, por eso es tan importante engrosar la base. El programa ‘blanc escolar’, por ejemplo, permite que algunos conozcan la nieve y de ahí pueden salir futuros deportistas”, asegura Sàmper.

Trabajadores preparan una pista de descenso para los Juegos Olímpicos. / KIRILL KUDRYAVTSEV / AFP
Sin embargo, además de la inversión y los referentes, para que el deporte siga creciendo, el presidente de la FCEH destaca la importancia de celebrar eventos internacionales. “El 80% de las carreras FIS que se hacen en España son en Catalunya, las organizan los clubs catalanes y cuentan con el apoyo y paraguas de la federación”, explica Sàmper.
Barcelona ‘2030 como motor
El origen de esta gran apuesta catalana por los deportes de invierno tiene un claro motor, que fue la fallida candidatura olímpica de Pirineus-Barcelona 2030. “En su momento hubo la intención de desarrollar una buena base de deportistas que pudieran competir en casa en estos hipotéticos Juegos y se aumentó la inversión en tecnificación y programas de manera que los deportes de invierno vivieron una profesionalización”, afirma Sàmper.
“Los números hablan por sí solos. El apoyo que nos ofrecen tanto la Federación Catalana como la Española a los clubs hace que haya muchos más catalanes”, explica el abanderado español Quim Salarich. A sus 32 años, ha formado parte desde dentro del proceso de profesionalización que ha vivido el esquí en España y competirá por tercera vez en unos Juegos Olímpicos. A diferencia de entonces, a día de hoy, los deportistas tecnificados pueden esquiar más de 250 días al año para seguir progresando gracias al programa de entrenamientos y los desplazamientos a zonas con condiciones de invierno como Chile, Noruega o Finlandia. “La Generalitat siempre ha apostado por el deporte y eso se nota”, zanja el esquiador.
Dos esperados debuts
Casos como el del patinador de velocidad Nil Llop, que debutará este año en los JJOO, son otra clara muestra de esta apuesta que se originó con el horizonte de los Juegos de los Pirineos en mente. “Todo empezó con un proyecto de la Federación Catalana de Hielo, durante la presidencia de Mònica Bosch, con el objetivo de configurar una buena candidatura de cara a los JJOO de Invierno de 2030, apostaron por apoyar a deportistas de disciplinas con pocas licencias, como era mi caso”, rememora el patinador que hasta entonces no había probado el hielo.
De igual forma, la apuesta por el ‘skimo’ (esquí de montaña o travesía) ha sido también clave para partir en su debut olímpico como disciplina con dos claras opciones de medalla, con Oriol Cardona y Ana Alonso. La Federación Española de Deportes de Montaña y Escalada (Fedme), la otra federación que aportará deportistas a la delegación española y la única con representación en los Juegos de verano e invierno, lleva prácticamente una década desarrollando un proyecto conjunto con las Federaciones autonómicas y el apoyo del Consejo Superior de Deportes (CSD) para tratar de llevar a los representantes nacionales a lo más alto.
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