Internacional
La desvergonzada amistad de la princesa Mette-Marit y el empresario pedófilo Jeffrey Epstein sume a la Casa Real noruega en su mayor crisis, en vísperas del juicio que enfrenta su hijo mayor por violación
Si 2025 fue el annus horribilis para la Monarqu�a noruega, este 2026 no pod�a haber comenzado peor para una instituci�n que ha pasado de gozar durante d�cadas de una estabilidad y apoyo ciudadano sin iguales a verse zarandeada por toda clase de esc�ndalos. La desclasificaci�n en EEUU de tres millones de nuevos documentos relacionados con el empresario ped�filo Jeffrey Epstein golpea con fuerza a la princesa heredera consorte, Mette-Marit, cuyo nombre aparece en cientos de estos archivos.
Era conocido que la esposa de Haakon tuvo alg�n tipo de amistad con Epstein, algo que ella reconoci� ya en 2019, a ra�z de que lo aireara el diario DN, y que los portavoces de la Casa Real subrayaron como un gesto de total transparencia por parte de quien est� llamada a ser la futura reina consorte del pa�s escandinavo. Sin embargo, igual que le sucedi� en su d�a al hoy ex pr�ncipe Andr�s de Inglaterra, esto es, que sus medias verdades y versiones edulcoradas sobre su relaci�n con Epstein, se le acabaron volviendo en contra cuando se conocieron nuevos detalles escabrosos, otro tanto le est� pasando ahora a Mette-Marit, ya que lo que se traduce de estos cientos de documentos que ven por primera vez la luz es que la amistad con el magnate fue much�simo m�s intensa de lo que nunca hab�a admitido. De hecho, en el intercambio de mensajes se observa que ambos se contaban intimidades: �l se preocupa por su salud; ella, por buscarle pareja. En un correo, la princesa le llega a decir: “Par�s es bueno para el adulterio”. En otro, �l a ella, en referencia a las obras de Nabokov, autor de Lolita: “Ahora veo por qu� te gustan estos libros”.
Seg�n est�n revelando los medios noruegos, la relaci�n entre la princesa heredera y Epstein se extendi� entre 2011 y 2013, dentro de un �mbito social y a trav�s de conocidos comunes. (Ella se hab�a casado con Haakon en 2001, convirti�ndose en la protagonista de una versi�n moderna de la Cenicienta en las dinast�as europeas.) Pero esas fechas son la madre del cordero. Porque el financiero empez� a estar en el foco de m�ltiples investigaciones por delitos sexuales contra menores en 2005. Y, tres a�os despu�s, logr� un controvertido acuerdo judicial que le permiti� evitar cargos federales a cambio de una condena leve por prostituci�n. Aunque no mucho despu�s, en 2019, fue arrestado nuevamente por tr�fico sexual de menores a nivel federal. Es decir, era bien conocido qu� clase de joyita era Epstein en los a�os en los que la nuera del rey Harald disfrutaba de su amistad con �l, algo que hoy tiene a los noruegos completamente conmocionados. Y todo en v�speras de que comience el juicio contra el hijo que Mette Marit aport� al matrimonio con el Heredero, Marius Borg Hoiby, quien el martes se sentar� en el banquillo del tribunal de distrito de Oslo para responder por 38 cargos por varios grav�simos delitos, entre ellos violaci�n, maltrato y tr�fico de drogas.
El nombre de la futura reina en la remesa de documentos de Epstein desclasificados por el Departamento de Justicia de EEUU aparece asociado a m�ltiples correos electr�nicos, listados de contactos, intercambios sobre gestiones m�dicas y registros de viajes del entorno del financiero ped�filo. Llaman poderosamente la atenci�n los mensajes en los que Mette-Marit y Epstein discuten la posibilidad de que ella pasara la noche en una vivienda de Palm Beach, en Florida, propiedad del financiero.
El Palacio de Oslo ha confirmado este fin de semana a la cadena NRK que la princesa utiliz� esa residencia durante cuatro d�as, acompa�ada de una amiga, y que pudo acceder a ella gracias a un amigo com�n con Epstein. Los documentos desclasificados tambi�n incluyen correspondencia entre Janusz Banaziak, asistente de Epstein, y la princesa acerca de una cita odontol�gica. La Corona ha aclarado a NRK que Epstein recomend� un dentista a Mette-Marit, aunque el blanqueamiento dental finalmente no se llev� a cabo como parte del tratamiento.
Los archivos desvelan que la relaci�n entre Mette-Marit y Epstein arranc� en enero de 2011, coincidiendo con la celebraci�n del Foro de Davos. Uno de los asistentes, Boris Nikolic, consultor cient�fico de la fundaci�n de Bill y Melinda Gates, coincidi� con la princesa en Suiza. Y, mes y medio despu�s, Nikolic escribe a Epstein para preguntarle si iba a estar en Nueva York en marzo. Porque “una amiga” iba a ir a visitarle. “No es la t�pica royal, es retorcida”, le dice, junto a una b�squeda de Google sobre ella: Mette-Marit.
“Te busqu� en Google”, le dice la princesa al empresario en una de sus primeras comunicaciones. Y en diciembre de ese mismo 2011, �l le felicita la Navidad. “�[Desde la] isla de Jeff?”, responde ella, conociendo, por tanto, la existencia del lugar. “S�”, responde �l, siempre seg�n los documentos difundidos por los medios noruegos.
Numerosos encuentros
La esposa de Haakon mantuvo numerosos encuentros con Epstein, al parecer siempre junto a otros allegados comunes, la mayor�a de las veces en Estados Unidos, aunque tambi�n se vieron en Oslo. Que era una relaci�n de fuerte colegueo es indudable.
En medio del profundo vendaval, en palabras recogidas por el medio VG, Mette-Marit ha tratado de disculparse este fin de semana: “Jeffrey Epstein es responsable de sus actos. Debo asumir la responsabilidad por no haber investigado mejor sus antecedentes y por no haber comprendido con la suficiente rapidez qu� clase de persona era. Lo lamento profundamente y es una responsabilidad que debo asumir. Demostr� falta de criterio y lamento haber tenido contacto alguno con Epstein. Es simplemente vergonzoso“. La princesa tambi�n ha expresado su “profunda simpat�a y solidaridad con las v�ctimas de los abusos cometidos por Jeffrey Epstein”. En 2019, MetteMarit ya expres� su pesar por no haber sido consciente de la gravedad de los actos criminales del empresario.
Por el momento, no hay ninguna evidencia de que el pr�ncipe Haakon se viera o escribiera con el ped�filo. En el colmo de la relaci�n tan desvergonzada de la futura reina con el empresario hay cosas tan descacharrantes e imprudentes como que ella le hiciera part�cipe de las burlas por lo “aburrida” que hab�a sido, en octubre de 2012, la boda de los entonces pr�ncipes herederos y hoy ya grandes duques de Luxemburgo, Guillermo y Estefan�a: “Era como una especie de pel�cula antigua”, le espet� Mette-Marit a su confidente.
La actuaci�n de Mette-Marit en apoyo a su hijo mayor ha sido muy cuestionada en Noruega en los �ltimos meses, hasta el punto de que una encuesta reciente indicaba que s�lo el 30% de los ciudadanos cree que podr� ser una buena reina consorte. Ahora, quiz� esa cifra disminuya todav�a m�s. Y la Casa Real del rico pa�s n�rdico se encuentra ante su crisis m�s profunda.



