Deportes
La recuperación de Alcaraz entre un mensaje a Fernando Alonso y un carrito de golf: "Cuando me levante voy a estar tieso"
Carlos Alcaraz regres� a la vida sobre una bicicleta est�tica. Exhausto tras uno de los partidos m�s �picos de su carrera, el murciano encontr� en el gimnasio del Open de Australia el primer paso hacia la recuperaci�n f�sica y emocional despu�s de derrotar a Alexander Zverev en semifinales por 6-4, 7-6(5), 6-7(3), 6-7(4) y 7-5.
Tras la victoria, Alcaraz se lanz� al suelo, celebr� con la bandera de Murcia, hizo un gesto de homenaje a Fernando Alonso y estuvo cerca de romper a llorar en su banquillo. Al salir de la pista no pod�a ni con su alma. En los pasillos de la Rod Laver Arena cojeaba por los rincones y se confesaba exhausto; si all� hubiera habido una cama, se habr�a estirado hasta el d�a siguiente. Pero su fisioterapeuta, Juanjo Moreno, le invit� a pedalear y ah�, sobre el sill�n, empez� a rehacerse.
Si hab�a un d�a en el que liberar las piernas era obligatorio, era este viernes. Adem�s, sobre la m�quina pod�a charlar con los suyos, relajarse y dimensionar todo lo ocurrido. Por all� pas� Novak Djokovic para felicitarle unos minutos antes de la otra semifinal, que acabar�a con victoria del serbio. All� recuper� el esp�ritu, la alegr�a, la sonrisa. En un instante, el grupo rompi� en carcajadas: todo volv�a a estar en su sitio.
Tan rehecho estaba Alcaraz en lo an�mico -que no todav�a en lo f�sico- que se subi� a un carrito de golf junto a todos sus ayudantes y condujo el veh�culo en los 50 metros que separan el gimnasio del vestuario, entre los gritos de ��eh, eh, eh!� de su equipo. Luego llegar�an la ducha, el masaje del propio Moreno y la rueda de prensa antes de marcharse, ya pasada la medianoche, a su hotel, el Crown de Melbourne.
Un recuerdo de adolescencia
�Ha sido uno de los partidos m�s exigentes de mi vida. F�sicamente he llegado al l�mite, pero estoy muy orgulloso porque he cre�do en todo momento�, analizaba Alcaraz, que recordaba cu�ndo naci� esa fe. Pese a sus problemas f�sicos no pens� en retirarse �ni un solo segundo� porque ya sab�a lo que ven�a despu�s. �Cuando era adolescente hab�a partidos en los que no luchaba, me rend�a, y luego me pasaba d�as pensando que pod�a haber hecho m�s. Ese pensamiento me mataba. Por eso ahora nunca quiero darme por vencido. S� que cada segundo de lucha vale la pena y que es importante estar orgulloso de m� mismo al d�a siguiente�.
AP
Sus complicaciones comenzaron en el tercer set. Con dos mangas en el marcador, Alcaraz se acercaba a una victoria r�pida, pero su cuerpo empez� a protestar. El d�a era caluroso en Melbourne, con alrededor de 30 grados, el sol cubr�a por completo la Rod Laver Arena y el esfuerzo le pas� factura. En un descanso, el n�mero uno hizo algo extra�o con una toalla. ��Qu� le pasa?�, se preguntaban en su equipo, hasta que �l mismo lo explic�: �He vomitado, no s� si tengo que tomarme algo�.
A partir de ah�, el partido se convirti� en un ejercicio de supervivencia. �No s� qu� ha pasado. He vomitado y luego he empezado a sufrir en el abductor derecho. No ten�a claro que fueran calambres, porque solo lo notaba en esa zona, pero luego me ha comenzado a pasar en todo el cuerpo. Puede haber sido culpa de la deshidrataci�n o de la tensi�n. La verdad es que antes del partido he sentido bastante nervios; es algo en lo que tengo que mejorar: no estar tan tenso�, valoraba Alcaraz, que pas� de estar a un paso de la victoria a asomarse al abismo de la derrota.
Sentado en su banquillo, recibiendo un masaje, tuvo que aceptar que la situaci�n hab�a cambiado por completo para �l y, adem�s, hacerlo entre las quejas de su rival. El reglamento de la Federaci�n Internacional de Tenis (ITF) impide que un jugador sea tratado por un fisioterapeuta si sufre calambres, pero Alcaraz sent�a un tir�n muscular en el muslo derecho y por ello fue atendido. Zverev estall�: �Es una verg�enza absoluta. Le est�n tratando de calambres. Siempre proteg�is a estos dos�, dijo en referencia a Alcaraz y Sinner.
El alem�n intent� presionar a la jueza de silla, la serbia Marijana Veljovic, saliendo a la pista antes de que se reanudara el juego, pero no surti� efecto. Alcaraz fue auxiliado y Zverev se qued� con el enfado. Ya al final del partido, preguntado por la pol�mica, el n�mero tres del mundo no quiso alimentarla: �Si te digo la verdad, no quiero hablar sobre ello. Creo que hemos protagonizado una de las mayores batallas que se han vivido aqu� en Australia y no nos merecemos que se hable de esto�.
AFP
Su milagrosa recuperaci�n
�Tengo calambres hasta en el dedo me�ique, hasta en el �ltimo pelo de la cabeza�, confesaba Alcaraz a su entrenador, Samu L�pez, a principios del cuarto set y era imposible imaginarle, dos horas despu�s, celebrando ante una Rod Laver Arena rendida a �l. A sus 22 a�os, su talento y su mentalidad han alcanzado un punto en el que ya no dependen solo del f�sico. �C�mo aguant�? Con medicaci�n -se tom� una pastilla-, con jugo de pepinillos y, sobre todo, con paciencia.
�Poco a poco. Respira bien. Te encontrar�s mejor. Ya tenemos dos sets nosotros�, le aseguraba L�pez y Alcaraz le hac�a caso. Dej� de correr, incluso dej� de saltar en el saque, pero se mantuvo en el encuentro. Con su paleta de golpes aguant�, aguant� y aguant�. Hasta el quinto set no le concedi� ni un ‘break’ a su adversario y s�lo se dobleg� en los tie-breaks del tercer y el cuarto set.
Entonces lleg� la resurrecci�n. �Voy mejor�, admit�a al banquillo, aunque justo cuando empezaba a moverse con m�s soltura Zverev le rompi� el servicio. Daba igual. En cada juego al saque del alem�n busc� su oportunidad una y otra vez, hasta encontrarla. Sus armas eran la magia y la fe; no le quedaba nada m�s. En los momentos decisivos, Alcaraz volvi� a ser Alcaraz. Con 5-4 y servicio para que Zverev cerrara el partido, el espa�ol recuper� la igualdad y el triunfo ya era suyo.
Para la final, Nadal como ejemplo
�Ma�ana estar� tieso, eso es obvio, no lo puedo esconder. El cuerpo recuerda, tiene memoria, y costar� recuperarse. Pero bueno las cosas se han dado de esta manera. Me recuerda al Open de Australia de 2009 cuando Rafa [Nadal] tuvo una gran semifinal [ante Fernando Verdasco], todos pens�bamos que estar�a cansado en la final y acab� ganando a Roger [Federer] en cinco sets. En una final de Grand Slam no puede haber cansancio�, asegur� ya mentalizado para el domingo.
Ante Djokovic buscar� su s�`timo Grand Slam y, lo que es m�s importante, convertirse en el tenista m�s joven que completa los cuatro ‘grandes’. Ya ha vencido en dos ocasiones en Roland Garros, Wimbledon y US Open; le queda la gloria en Australia, donde hasta ahora s�lo hab�a alcanzado los cuartos. Le ayudar� lo que ya ha vivido: el carrito de golf, la felicitaci�n de Djokovic, la bicicleta est�tica, la celebraci�n con mensaje a Alonso y, sobre todo, uno de los partidos m�s �picos de su carrera.




