Internacional
Claudia Stilianopoulos: "Me lo he pasado pipa con Ernesto de Hannover, pero quiero recuperar mi trabajo"
Los jardines Gregorio Ord��ez de Madrid muestran estos d�as la estatua de un ni�o que abandona su tablet como una liberaci�n para coger un patinete y disfrutar del mundo real. Un mensaje de alerta contra el abuso de los j�venes de m�viles y pantallas. Ha sido un encargo de Aldeas Infantiles y la Fundaci�n Sol a Claudia Stilianopoulos Ridruejo, artista con una carrera reconocida como pintora y escultora. La autora acept� encantada este trabajo solidario. Lleva a�os volcada en proyectos ben�ficos “porque desde peque�a me han inculcado que hay que ayudar a los dem�s”, nos cuenta en su estudio de Madrid.
Claudia es hija de Esperanza Ridruejo, la inolvidable Pitita, y de Mike Stilianopoulos, diplom�tico filipino de ra�ces griegas. Ella nunca ocup� p�ginas en las cr�nicas sociales como era habitual en su madre y s�lo aparec�a en fotos cuando inauguraba una exposici�n. Hasta que hace casi cuatro a�os su relaci�n con Ernesto de Hannover, el ex marido de Carolina de M�naco y primo hermano de la Reina Sof�a, le dio a Claudia un protagonismo no deseado que llev� con serenidad, silencio y paciencia. A pesar de esa exposici�n, sigue siendo una desconocida a la que vamos descubriendo en nuestra charla.
Libre ahora de compromisos sentimentales, la artista recupera su tiempo, su trabajo, sus aficiones, su vuelta a su enorme taller en el barrio de la Prosperidad atiborrado de obras suyas y con un enorme piano de cola en medio. All� se han hecho eventos, talleres de manualidades y reuniones de amigos. Hay muebles que llaman la atenci�n por su dise�o, de cuando era creadora de mobiliario, con mucho �xito en Espa�a y ferias internacionales. Claudia pasa m�s tiempo en ese barrio de Prosperidad que en el palacio del centro de Madrid donde resid�an sus padres, fallecidos hace ya unos a�os. En esta etapa actual de su vida ha descubierto nuevas aficiones, como bailar flamenco. “Me lo paso en grande. Y es que mi madre nunca me dejaba hacer nada, ni jugar al tenis. Cuando viv�amos en Londres quise hacer claqu� y no quiso. No me preguntes por qu�. Me quedaba sentada fuera esperando a que salieran mis compa�eras”.
Para saber m�s
Desde muy joven le atrajo el mundo de la creaci�n y la moda. Estudi� Anticuariado en Madrid hasta que la llamaron para trabajar como ayudante de estilista. Gan� bastante, fue free lance en El Corte Ingl�s, trabaj� por cuenta propia y luego hizo un stage en Par�s con Jean-Louis Scherrer. “Pero al volver a Espa�a tuve claro que no quer�a seguir en el mundo de la moda y me form� como tallista y encuadernadora, con exposiciones en La Biblioteca Nacional y en otros centros de Madrid”.
As� lleg� a su primera tienda propia en Almirante, (comprada con un cr�dito, “el primero de muchos”, dice), donde vend�a productos de los viajes que hac�a por distintos continentes y cosas para la casa que hac�a ella misma. Buscando un espacio mayor inaugur� su estudio de Joaqu�n Costa y lanz� su primera colecci�n de muebles en Par�s, donde alg�n cr�tico la compar� con Le Corbusier. Sin embargo, un matrimonio y dos hijas son dif�ciles de conciliar con un trabajo de �xito y todo se complic� cuando irrumpi� la gran crisis econ�mica de aquella d�cada y el fin del matrimonio.
Pitita Ridruejo en su casa de Madrid en una imagen de 2009.
Sus aventuras y viajes en solitario, muchos de ellos para colaborar con organizaciones ben�ficas, han sido una constante en su vida, alejada de los focos y de las grandes fiestas, en contraste con el glamur de Pitita, sus joyas y los modelos de alta costura que luc�a su madre.
“Nada de joyas, alguien que trabajaba en casa rob� casi todas y tambi�n la plata. Olvidaron algo en un caj�n pero no recuperamos nada. Tengo joyas de mi madre que me dio en vida pero me encanta que las lleven mis hijas, a mi madre le habr�a encantado verlas. Yo, nada de eso. Cuando era estilista me vest�a mejor, luego siempre con vaqueros, no me compro ropa. Cuando mi padre era embajador en Londres hab�a fot�grafos y mi madre dec�a, ‘Claudia, no des la espalda’. Y es que desde ni�a ya no me gustaba figurar”.
Hasta que apareci� el pr�ncipe alem�n, al que conoci� por unos amigos, se cayeron bien y se hicieron inseparables. Hannover tiene un hijo viviendo en Madrid, Christian, dos nietos y algunos sobrinos, hijos de sus hermanos que tambi�n residen en Espa�a. El pr�ncipe tiene aqu� su casa y quiere quedarse indefinidamente. Con Claudia se lo pasaba bien, ella es divertida, positiva, muy culta. Sab�a templar sus malos humores repentinos y su aversi�n a la prensa, pero dicen que Hannover es una persona cari�osa y distinta. Gente que le ha tratado en Madrid coincide en que el alem�n es encantador en las distancias cortas, educado y simp�tico.
Claudia Stilianopolos y Ernesto de Hannover en una imagen de 2021.
El mundo de Claudia no es tan lejano al suyo. Pitita ten�a invitada en su casa de Marbella a la princesa Margarita, hermana de Isabel II, con su �ltimo y joven amante, adem�s de las amistades internacionales de la familia. Claudia es la ant�tesis de Carolina de M�naco, tan envarada y perfecta. La espa�ola es cercana, bohemia pero de educaci�n exquisita. Hannover es un personaje a descubrir. La semana pasada se le vio en el funeral de Valentino, parece que eran amigos muy cercanos y hac�an viajes juntos. Tambi�n hemos conocido que tuvo su etapa rockera en la que frecuentaba a los Rolling Stones en Londres.
En el �ltimo a�o y con problemas de salud graves, Claudia pas� meses entrando y saliendo de la cl�nica donde su pareja estaba hospitalizada hasta que un d�a, cuando ya estaba recuperado, ella decidi� recuperar su vida, su taller, su trabajo y volver a ser ella misma. Nunca hab�a rentabilizado la relaci�n con uno de los personajes m�s relevantes de la sociedad internacional para promocionarse a s� misma o dar a conocer sus obras de arte en Alemania o en Austria, donde est�n las residencias y la familia del pr�ncipe.
Por el contrario, le entreg� su tiempo y sus cuidados. Esta Navidad la pasaron juntos. “Bueno s�, en mi casa, con otros amigos Su hijo estaba en Per� con Sassa, �l no sab�a qu� hacer y yo le dije que en mi casa siempre hab�a un sitio para �l. Yo a la gente a la que quiero nunca la abandono. Puede cambiar el tipo de relaci�n pero no el cari�o. Nos hablamos y nos vemos, pero mucho menos. Me lo he pasado pipa con �l, pero un d�a me dije, �qu� estoy haciendo con mi vida? Quiero recuperar mi trabajo, lo necesito y no s�lo econ�micamente, hay un vac�o que llenar. Estoy preparando una exposici�n y har� algo paralelo en marzo cuando ARCO. Hay gente amiga que me anima much�simo a hacer cosas y a volver a ponerme en �rbita”.






