Internacional
El AVE lento entre Madrid y Barcelona cansa a los usuarios y resucita el puente aéreo: "No vuelvo a coger un tren hasta que lo arreglen"
7.00 horas. Madrid, Estaci�n de Atocha. Un lugar en la que se respira algo que no debe respirarse en una estaci�n de trenes; una calma tensa. Sin rastro del bullicio y las colas habituales, apenas una veintena de persona se dirigen a los andenes para embarcar. Un hombre mira la triste pantalla de salidas. De los seis trenes que se muestran, solo salen dos. El resto son viajes que conectan con Andaluc�a y que seguir�n cerrados hasta el d�a 7 por el accidente de Adamuz.
El viaje a Barcelona se ha convertido en un quebradero de cabeza para los pasajeros y las propias empresas de tren por las limitaciones de velocidad a 160 kil�metros hora de parte del trayecto. “Es el �ltimo tren que cojo hasta que arreglen esto”, se�ala Marcos, que viaja habitualmente por trabajo a la Ciudad Condal en el tren viaje de regreso. Marcos tuvo la mala fortuna de viajar a Barcelona el pasado mi�rcoles, donde al freno impuesto por Adif por las dudas de los maquinistas por el estado de la v�a se sum� el temporal de nieve. La conclusi�n para �l fueron de cinco horas y media de retraso. “No hay derecho”, se lamenta.
Con gran parte de la v�a a una velocidad de casi la mitad de la habitual en el tr�nsito entre las dos mayores ciudades de Espa�a y la ruta de alta velocidad con m�s pasajeros del pa�s, un corredor que movi� a 14,6 millones de pasajeros en 2024, los retrasos son inevitables. Eso no hace que las compa��as adviertan por adelantado a sus clientes. En el trayecto de ida, con un tren en el que apenas un tercio de los asientos est�n ocupados, el retraso no se comunica ni por megafon�a, ni en las pantallas, que siguen mostrando su hora de llegada, prevista dos horas y media despu�s, como es habitual. El trayecto se realizar� m�s de una hora m�s tarde.
Los pasajeros son avisados informalmente si se pregunta a alguno de los trabajadores, pero la compa��a no env�a un mensaje advirtiendo hasta bien pasada la primera hora de trayecto. En el de vuelta, la soluci�n es m�s creativa. Ir anunciando en directo c�mo aumenta seg�n se va completando el tramo de velocidad limitada. As�, un retraso de diez minutos a comienzo de trayecto termin� si�ndolo de m�s de una hora, escueto para los nuevos tiempos de la alta velocidad entre ambas ciudades, con retrasos habituales de entre una y dos horas en la �ltima semana.
“En los �ltimos d�as ha venido en el tren muy poca gente”, se�alan en la cafeter�a del veh�culo, resignados ante el combo de incidentes t�cnicos y un tr�gico accidente que ha metido el miedo en el cuerpo a mucha gente. Sin ir m�s lejos, durante el trayecto, suena por el micr�fono un sonido ligeramente parecido a una alarma al activar un micr�sofono que despierta exclamaciones ahogadas en m�s de dos o tres pasajeros y consigue que todo el vag�n levante la vista del m�vil. Afortunadamente, se queda en un susto y el viaje prosigue lento, pero sin incidentes.
EL RESURGIR DEL PUENTE A�REO
La situaci�n empieza a remover en Barcelona, donde se considera que los problemas, unidos a la situaci�n en Rodalies supondr�n un perjuicio econ�mico para la ciudad. Fuentes de Foment reclaman una soluci�n “de una vez por todas” y apuntan a que el d�ficit de inversi�n en Catalu�a fue de 42.500 millones de euros entre 2009 y 2023.
Ante la situaci�n, eso s�, hay un beneficiado: el puente a�reo, que ha cobrado nuevos br�os de los que se benefician Iberia y Air Europa, con incrementos de precio de doble d�gito. Si se visualizan comparadores como Skyscanner, se puede observar c�mo los precios de la pr�xima semana se disparan con combinaciones cercanas a los 200 euros para el ida y vuelta entre ambas ciudades, algo que no desanima a las personas que viajan por trabajo.
“Tenemos que ir a Madrid la pr�xima semana, pero tenemos claro que ser� en avi�n”, se�alan fuentes empresariales consultas por EL MUNDO. De fondo, no obstante, hay un problema mayor, la ciudad acoge pr�ximamente dos macroeventos donde se juega tambi�n su imagen hacia el exterior.
La semana que viene se celebra la mayor feria del mundo de dispositivos audiovisuales, la ISE (Integrated Systems Europe). El evento llega con el objetivo de mover a 75.000 asistentes y m�s de 1.700 expositores, todo un reto log�stico para la alta velocidad, pero tambi�n para el Rodal�es, ya que el recinto en el que se celebra, la Fira de Barcelona, tiene en los trenes de cercan�as su principal conexi�n por transporte p�blico. Un problema similar ocurrir� un mes despu�s con el Mobile World Congress, que mueve incluso a m�s gente con 100.000 asistentes, un reto para la movilidad en la Ciudad Condal ya sin incidencias para que llueva sobre mojado con una red a medio funcionamiento.



