Internacional
Dudas en el mundo hotelero sobre el exceso de oferta en Bilbao
Cada vez que se abre un hotel en Bilbao la ciudadanía se pregunta hasta cuándo proseguirá esta escalada. El sector muestra sus dudas. Frente a … los que mantienen plena confianza en que la planta hotelera bilbaína tiene un «margen de ampliación», hay quienes opinan que la «villa no da para más con tantas aperturas».
Los datos saltan a la vista. Desde 2016 se han levantado una veintena de nuevos locales. La cadena hotelera gay Axel abrió con un gran éxito en el Muelle de la Mercedes y el antiguo palacio de Allende Salazar de la calle Correo, donde durante 64 años funcionó la tienda de tejidos Rafael Matías, cedió el testigo a Room007, principal operador nacional de hostels. El local se convirtió en un hotel boutique de 50 habitaciones para dar «valor y validad al Casco Viejo».
A Reyes Herrán, expresidenta de Destino Bilbao, organización que controla la mayoría de establecimientos de la capital vizcaína, nunca le pareció excesiva la oferta hotelera. «¿Harán falta más hoteles de seguir este crecimiento? Tú vas a una calle con dos bares y ves 10 en otra, ¿a cuál vas? Cuanto más negocio y oferta haya, mejor para todos. Pero tiene que estar controlado y legislado».
En cambio, Álvaro Díaz-Munío, anterior responsable de la organización sectorial, reconoció en distintas ocasiones que «toda ciudad tiene un límite» y admitió que en Bilbao «lo hemos sobrepasado hace un tiempo». «No da para más», apostilló el director de uno de los negocios más lujosos de la villa. Esta circunstancia, advirtió, suponía un «grave peligro» por el riesgo de traer a Bilbao el tipo de turismo que «está inundando las calles de Málaga y Magaluf, en Palma de Mallorca, con despedidas de soltero. Si la demanda no crece en la misma proporción que la oferta hotelera volverán a hundirse los precios».
A diferencia del Ayuntamiento de Barcelona, Xabier Ochandiano, viceconsejero de Relaciones Institucionales y exconcejal de Comercio de Bilbao, se mostró contrario a limitar la apertura de nuevos hoteles. «La estrategia pasa por conseguir que el turista gaste más y repita», sentenció.



