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El Real Ávila, obligado a ganar y convencer en Villaviciosa
Ángel G. Alameda / El Real Ávila visita este domingo a las 16:00 horas al Lealtad en el campo de Les Caleyes, en la localidad asturiana de Villaviciosa, con la obligación de ganar y, además, de ofrecer una imagen convincente para cortar su mala racha y no alejarse más de los puestos de playoff. Separados por 14 puntos en la clasificación (noveno contra penúltimo), ambos equipos llegan con dinámicas similares desde noviembre y necesitan los tres puntos: los asturianos para acercarse a la salvación y los abulenses para sostener sus aspiraciones de ascenso.
Un partido para reaccionar
El Real Ávila ha pasado de iniciar la liga invicto en seis jornadas, con cuatro victorias, a sumar solo tres triunfos en las trece siguientes, lo que ha encendido las dudas en torno al proyecto y lo mantiene ya a cuatro puntos del quinto puesto, que otorga la última plaza de playoff. Una nueva derrota en Villaviciosa complicaría todavía más el panorama, de ahí que el duelo en la capital de la sidra se contemple internamente como una cita clave para “mirar hacia arriba” y recuperar confianza. Marc García asume esa realidad y reconoce que el equipo “no estuvo bien” en el último partido en casa, pero subraya que la semana de trabajo ha sido “casi inmejorable” y que el grupo llega con “las pilas muy recargadas”.
Marc García: tocar fondo para levantarse

El técnico encarnado admite que la derrota anterior pudo ser un golpe que hiciera “tocar fondo”, aunque prefiere verla como un posible punto de inflexión, igual que otros momentos duros del curso que han servido para reflexionar. “Este tipo de cosas te pueden llevar a hundirte o a mirar hacia arriba y ver dónde está la luz; creo que es lo segundo lo que ha propiciado”, apuntó, insistiendo en que el partido en Les Caleyes es “muy importante” y que el equipo tiene “la necesidad” de ganar si quiere luchar por un objetivo ambicioso, sin esconder la presión que supone encadenar cuatro jornadas sin vencer.
Respaldado por la propiedad
García agradece el respaldo público del director deportivo, Nacho Tante, y asegura que desde la propiedad siempre ha notado confianza, aunque entiende que desde fuera existan dudas. “Estamos aquí para trabajar, no mirar atrás y mejorar el presente”, afirmó, negando que se tome el choque como un ultimátum personal: “En el momento que aceptas trabajar de entrenador tienes la pistola en la cabeza desde casi el primer día; si pensara que me juego el futuro en un partido, no disfrutaría y no sería positivo para nadie”.
Claves: portería cero, balón y pocas concesiones
El técnico admite que uno de los grandes problemas del equipo ha sido mantener la portería a cero: solo lo logró recientemente en Bergantiños, mientras que en los últimos encuentros siempre ha encajado. Para él, la mejora defensiva pasa también por gestionar mejor el balón, alargando las posesiones para defenderse con él y reducir las ocasiones del rival: “Si te pasas el partido achicando agua, es más fácil que en un golpe te manden a la lona”.
Sobre el precedente del partido de ida, resuelto con un sufrido 1-0 en favor del Real Ávila, Marc subraya que la clave será “regalar poco”, recordando errores como un córner a favor que casi costó el empate en una contra en los minutos finales. Espera un encuentro duro ante un Lealtad “muy físico, con una capacidad de transitar brutal”, que ya ha sacado puntos ante equipos de la parte alta como Vetusta o Numancia y que suele perder por marcadores cortos (Bergantiños y Salamanca ganaron allí 0-1), por lo que descarta un partido fácil.
Refuerzos en marcha y casi toda la plantilla disponible
En el apartado de efectivos, el Real Ávila afronta el choque con la buena noticia de recuperar a los centrocampistas Markel Ruiz y Álex Moreno tras sanción, además de contar ya con más entrenamientos de los fichajes invernales Javi Grillo, Jesús del Amo y Dani Sánchez. Marc destaca que las nuevas piezas “están poniendo mucho de su parte” y pide calma y paciencia porque “las piezas del puzzle nunca encajan tan fácil”, pero se muestra convencido de que su talento dará “un salto de calidad muy importante” a la plantilla. La única duda es Sissé, con molestias durante la semana.
Un Lealtad necesitado y muy reforzado
El Lealtad, que logró el ascenso a Segunda RFEF el pasado verano, pelea por mantenerse en la categoría y llega al duelo obligado a sumar de tres en tres, al encontrarse a seis puntos del playout y a siete de la permanencia directa. Desde la décima jornada está dirigido por el joven Jorge Fernández, que ha mantenido el bloque del ascenso, reforzado con piezas como el extremo Nico Pereira (Real Oviedo Vetusta) y el delantero estadounidense Álex Krehl (Guadalajara), máximo goleador del equipo con cuatro tantos.
Para la segunda vuelta, los asturianos han dado baja al central Miguel Aranda, al interior Elorda y al delantero Saha, y han incorporado al lateral izquierdo David Argüelles, internacional sub-18 que llegó a jugar en Primera con el Getafe y en Segunda con el Sporting de Gijón, procedente del Ordino andorrano. También han sumado al delantero Saza (Penya Deportiva Ibiza) y, esta misma semana, al portero Enol Muñiz (Siero), además de los defensas Enol González (Ceares) y Mateo Gavadián (Praviano), reconfigurando un plantel que necesita reaccionar rápido en la tabla.
Árbitro conocido para el Real Ávila
El encuentro estará dirigido por el colegiado gallego Borja Cardoso, asistido en bandas por Iria Rosendo y Adrián González. Con 27 años, vive su primera temporada en Segunda Federación y presenta hasta ahora un balance de siete partidos dirigidos, con cuatro victorias locales, un empate y dos triunfos visitantes, además de 36 tarjetas amarillas y 4 rojas mostradas. Cardoso conoce bien al Real Ávila: debutó en la categoría arbitrando a los encarnados en La Eragudina, en la jornada inaugural, con triunfo por 1-3 ante el Astorga, y repitió en la jornada 13 en Luanco, donde el equipo abulense cayó 1-0 y el técnico Marc García fue expulsado con roja directa por protestar.
Con este contexto, el Real Ávila afronta en Villaviciosa mucho más que un partido: se juega puntos, credibilidad y la oportunidad de demostrar que todavía está a tiempo de engancharse con fuerza a la lucha por el playoff.




