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Encerrados en la 'sologamia': por qué cada vez más personas viven solas

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La aplicacin ms popular ahora mismo en China no tiene, admitmoslo, el nombre ms comercial del mundo. Se llama directamente Ests muerto? -Sile Me, en la transcripcin del chino-. Su logo es un simptico fantasmita, la descarga cuesta ocho yuanes (apenas un euro) y la herramienta sirve fundamentalmente para monitorizar que la gente que vive sola en el pas asitico sigue con vida. Ni ms ni menos. El sistema no es demasiado complejo: cada uno de sus usuarios se tiene que registrar cada da en la app pulsando un botn y, si no lo hace durante dos das consecutivos, la plataforma avisa a un contacto de emergencia.

Que el invento en cuestin se haya convertido en un fenmeno viral ms all de Pekn y en un suculento negocio para su creadores no es casualidad: en China ya hay ms de 125 millones de hogares en los que slo vive una persona y las investigaciones sugieren que se podran alcanzar los 200 millones antes de 2030, con una tasa de vida en solitario superior al 30%. Hace 25 aos, era slo del 2,5%.

La preocupacin es real porque a medida que disminuye la fertilidad, aumenta la esperanza de vida, disminuyen los matrimonios y aumentan las tasas de divorcio… crece la tendencia de los hogares unipersonales, ha explicado estos das en los medios locales la experta en demografa social de la Universidad Nacional de Singapur Wei-Jun Jean Yeung.

Sus estudios confirman desde hace dcadas que las mujeres viudas siguen siendo el principal grupo de personas solitarias en Asia, pero tambin que el sorprendente aumento de la prevalencia en los ltimos tiempos se debe, sobre todo, a la mayor propensin de los adultos jvenes urbanos a vivir sin compaa humana. Dentro de cuatro aos, dicen las estimaciones en China, podra haber en su pas hasta 70 millones de hogares ocupados por personas solas de entre 20 y 39 aos.

El caso chino, como casi siempre, es el ms extremo. Pero el fenmeno empieza a ser global.

La soledad ya es la norma en los pases industrializados, alerta a unos 9.000 kilmetros del despacho de la profesora Yeung la doctora espaola en Antropologa Mara Jos Garrido Mayo. La distancia con la familia extensa, el hecho de que cada vez las familias sean ms pequeas -menos hijos supone tener menos hermanos, primos, padres y abuelos en el futuro- y la forma de vida basada en lo individual, sobre todo en grandes ciudades donde no conocemos ni al vecino de al lado, lleva a situaciones como esta. Nos hemos convertido en analfabetos emocionales: no somos capaces de entender lo que sentimos o de conectar con las emociones de los dems.

La consecuencia ms inmediata de este nuevo aislamiento social la resuma hace unas semanas la revista The Economist en su portada. La recesin de las relaciones, deca el titular sobre la imagen de una pareja separada, cada uno sentado sobre su propia tarta nupcial y sin ms compaa que la pantalla de su telfono mvil. La soltera est en auge en todo el mundo desarrollado, alertaba el subttulo del reportaje.

Segn los clculos de la publicacin britnica, la proporcin de estadounidenses de entre 25 y 34 aos que vive sin cnyuge o pareja se ha duplicado en las ltimas cinco dcadas, alcanzando el 50% para los hombres y el 41% para las mujeres. Y, desde 2010, el porcentaje de personas que viven solas ha aumentado en 26 de los 30 pases desarrollados. Por supuesto, tambin en Espaa.

Los registros del Instituto Nacional de Estadstica dicen que en nuestro pas hay ms de 5,5 millones de hogares en los que slo vive una persona, un milln ms que hace una dcada. Y que ya representan el 28% del total, prcticamente la misma tasa que las viviendas habitadas por una pareja sin hijos, la frmula ms habitual… hasta ahora. Porque las proyecciones del mismo INE aseguran que en los prximos 15 aos los hogares unipersonales no dejarn de crecer, llegarn a 7,7 millones (el 33,5% del total) y se convertirn en el modo ms frecuente de residencia.

Las personas que viven solas en Espaa (como en China) siguen siendo mayoritariamente mujeres viudas de alrededor de 80 aos y esto no ocurre por una cuestin de posmodernidad, sino por la longevidad de las mujeres que estaban viviendo en pareja, aclara Pau Miret, investigador del Centre d’Estudis Demogrfics, en Catalua. El porcentaje de personas solteras que vive sin compaa sigue sin ser tan alto, pero es realmente importante porque es nuevo: nunca haba ocurrido algo parecido porque nunca haba sido factible. Hace aos, irte a vivir solo siendo joven no era, culturalmente hablando, una posibilidad. Cuando decamos que un joven se independizaba o se iba de casa significaba que se haba casado o que iba a formar una nueva familia. Ahora ha perdido ese significado y, si vivir solo no fuese una posibilidad tan cara, el porcentaje sera todava muchsimo mayor.

Hoy, slo el 43% de las mujeres y apenas el 32% de los hombres de 30 a 34 aos vive en pareja en Espaa. Son las cifras ms bajas del ltimo siglo y quedan muy lejos del 85% y el 81% respectivamente de los aos 70. Y, aun as, como apunta Miret, estn muy por debajo de lo que ocurrira en otro contexto econmico.

No es lo mismo ser soltera si una es heredera de una empresa del IBEX que ser soltero si uno ha nacido en el sector VI de La Caada Real y trabaja como chatarrero, recuerda Elisa Brey, profesora de Sociologa y Opinin Pblica en la Universidad Complutense de Madrid. As que la cuestin central no es tanto la soltera como el aislamiento de las personas, la soledad no deseada y la ruptura de los vnculos sociales de apoyo. Es especialmente preocupante en una poca donde prima el neoliberalismo, la eficiencia econmica frente al bienestar personal y social, se desmantelan recursos pblicos y a su vez aumenta el odio y la polarizacin.

“Nos hemos convertido en analfabetos emocionales: no somos capaces de entender lo que sentimos o de conectar con las emociones de los dems”

Mara Jos Garrido Mayo, doctora en Antropologa

Esta misma semana se ha hecho pblica una investigacin de un equipo dirigido por la Universidad de Zrich (UZH) que ha estudiado cmo afecta al bienestar de las personas el hecho de permanecer solteras durante mucho tiempo. Los investigadores se basaron en datos de ms de 17.000 jvenes de Alemania y Reino Unido que no tenan experiencia previa en relaciones sentimentales al inicio del estudio. Los encuestaron anualmente desde los 16 hasta los 29 aos para tratar de encontrar qu jvenes adultos son ms propensos a permanecer sin pareja durante perodos ms largos. Y su anlisis resolvi que los varones, las personas con un nivel educativo ms alto y aquellas cuyo bienestar actual es menor, as como las personas que ya viven solas o con uno de sus padres, son, en promedio, ms propensas a permanecer solteras durante ms tiempo.

Adems, los investigadores descubrieron que, con el tiempo, los adultos jvenes que permanecen solteros durante un periodo prolongado experimentan un mayor descenso en la satisfaccin con la vida y un aumento de los sentimientos de soledad. Estos dficits de bienestar se acentan cuando las personas alcanzan los veintitantos aos, que es cuando aumentan los sntomas de depresin.

Nos hemos olvidado de que somos seres sociales, de que necesitamos la interaccin con otros. Es como si hubiramos perdido la mitad de nuestra condicin humana, al rechazar nuestras necesidades biolgicas y emocionales, radiografa Garrido Mayo. Nos hemos acostumbrado a vivir de una forma muy alejada de lo que ha sido la norma a lo largo de la historia de la humanidad. Durante milenios, la vida y la supervivencia se basaban en la reciprocidad, la ayuda mutua, el valor del grupo, la solidaridad social y la cooperacin. Vivir de espaldas a esta realidad puede explicar el ndice de enfermedades y trastornos de nuestra cultura, el altsimo porcentaje de suicidio y de anomia social, que provoca desorientacin y desintegracin en los individuos y en la sociedad.

-Hacia qu tipo de sociedad nos conduce entonces esta tendencia?

-La salud mental de los jvenes es peor que nunca en la historia. La depresin es la mayor causa de discapacidad en el mundo. Y el futuro parece que ser hipermedicalizado para silenciar la soledad, que es la verdadera enfermedad del siglo XXI.

Rebobinemos un poco para entender cmo llegamos a este escenario. En qu momento nos quedamos ms solos en casa que el pobre Macaulay en las Navidades del 90? Pues ms o menos la cosa se empez a torcer por esas fechas. Uno de los ltimos informes de coyuntura social del centro de anlisis Funcas sostiene que la cada de la vida en pareja de los jvenes espaoles se registra desde los aos 80 del siglo pasado, pero se habra acentuado en los tres ltimos lustros. Una experiencia que era tradicionalmente comn a la inmensa mayora de los jvenes en torno a los 30 aos (la de vivir con tu marido o tu mujer) es ahora claramente minoritaria.

Detrs de la decadencia de la vida en pareja hay una batera de factores de orden social, jurdico, poltico y econmico que enumera cronolgicamente Mara Jos Rodrguez, profesora de Sociologa en la Universidad de Alicante: Hasta 1975, las mujeres casadas necesitaban el permiso de su marido para poder trabajar. La tasa de ocupacin femenina en 1978 era del 28%, frente al 75% de los hombres. El 73% de las personas analfabetas eran mujeres y solo el 4% haba acabado estudios universitarios. Ese mismo ao se despenalizaron los anticonceptivos y en 1981 se aprob la Ley de divorcio y la fecundidad en Espaa se situ por debajo de la tasa de reemplazo, inicindose as el proceso de envejecimiento demogrfico.

Conclusin: segn los mismos anlisis de Funcas de los que hablamos antes, el porcentaje de mujeres jvenes que viven solas ha pasado de un 2% en 1991 al 10% en 2022 y el de hombres, del 3% al 13%.

La cronologa de los ltimos tiempos habla tambin de un menor compromiso de las nuevas generaciones, del impacto de las redes sociales en la forma de relacionarnos, de la ltima ola feminista y la creciente brecha ideolgica entre chicos y chicas, de una Espaa en la que ya hay ms mascotas que nios… Segn el ltimo recuento, en nuestro pas hay algo menos de siete millones de habitantes menores de 14 aos, pero ms de nueve millones de perros registrados como animales de compaa.

Ahora se suman adems otros procesos no demogrficos, sino culturales, aade Rodrguez. As, el ideal del amor romntico y el mito de la media naranja han perdido relevancia en nuestra sociedad. Surge y crece la soltera por eleccin, uno de los cambios culturales ms significativos del siglo XXI, que no va ligado al egosmo o al individualismo, sino al proceso de individualizacin de la sociedad. Y tambin crece el nmero de parejas que se casan (o no) pero deciden no cohabitar. Son las parejas LAT, por sus siglas en ingls (Living Apart Together), que deciden deliberadamente conciliar el amor con la autonoma personal.

Y, por crecer, crece incluso el consumo de juguetes erticos. Por lo que sea, el mercado global de cachivaches sexuales -no necesariamente para personas solitarias, que conste- ya mueve cada ao ms dinero que el de los juegos de mesa, el chocolate prmium o las camisetas oficiales de equipos de ftbol.

“El ideal del amor romntico y el mito de la media naranja ha perdido relevancia en nuestra sociedad”

Mara Jos Rodrguez, profesora de Sociologa

Las relaciones sociales necesitan tiempo, justo lo que menos tenemos en nuestra forma de vida. Buscamos soluciones rpidas a necesidades complejas, apunta la antroploga Mara Jos Garrido Mayo. Por otra parte, se idealizan las relaciones sociales, sobre todo las de pareja, por lo que no entendemos cmo conectar y lograr relaciones profundas y significativas, ya que el imaginario colectivo ofrece una imagen dulcificada y superficial de cmo debe ser una relacin emocional.

Y esto ocurre aqu y en la China popular, que dira aquel. As que regresemos un momento a Pekn, aunque sea va Alemania.

El antroplogo chino Biao Xiang es director del Instituto Max Planck de Antropologa Social en la ciudad alemana de Halle, doctor por la Universidad de Oxford y experto en migracin y movilidad en Asia. Su tesis sobre el auge de la vida en solitario apunta, quizs de forma ms filosfica, a la grieta que se ha abierto en los ltimos tiempos entre el afecto y la prctica.

En la mayor parte de la historia de la humanidad, el amor era algo muy prctico. Muy a menudo, las personas se casaban primero y luego desarrollaban un afecto mutuo; algunas, de hecho, nunca llegaban a desarrollar eso que llamamos amor, explica a travs del correo electrnico. Hoy, sin embargo, los jvenes sienten que el romance debe ser algo puro. Imaginan que el amor es un afecto genuino que surge desde lo ms profundo del corazn y que cualquier acuerdo prctico podra contaminar o distorsionarlo y causarles angustia. Si les preguntas a los jvenes por qu no les interesa casarse o salir con alguien, una de las respuestas ms comunes es el coste emocional demasiado alto que puede tener una relacin.

-Cul es ese coste emocional?

-El esfuerzo de darse espacio mutuamente, respetar la privacidad del otro, aprender a pedir la comida cuando salen a comer juntos o cmo dividir la cuenta entre dos… Todos los detalles pueden resultar agotadores para una generacin que se ha vuelto muy sensible porque su vida, en una poca de abundancia, digitalizacin y redes sociales, se ha vuelto menos realista.

Los jvenes tienen un concepto muy diferente de las relaciones de pareja y de la familia, comparte de vuelta en Espaa Garrido Mayo. Se sienten perdidos e impotentes en un mundo que ni entienden ni controlan. Muchos de ellos no logran pagar una vivienda en alquiler, tienen que conformarse con un piso compartido. Es muy difcil tener una vida independiente si econmicamente no puedes ser autnomo. A esto hay que sumar el miedo al compromiso, la desilusin por el futuro, la falta de interaccin presencial en el mundo actual, donde los jvenes se relacionan sobre todo de forma virtual, y la falta de habilidades sociales… Es un crculo vicioso que alimenta la soledad.

Un dato ms: segn una encuesta reciente de una plataforma de alquiler, el 46% de los jvenes que comparten piso en Espaa preferiran vivir solos.

En el supuesto de una modernidad lquida, las personas priorizan la libertad individual, el consumo y la satisfaccin inmediata, de modo que los vnculos se vuelven desechables y reversibles, temporales en todo caso, apunta Elisa Brey citando las reflexiones imperecederas del socilogo polaco Zygmunt Bauman. Amar pasa a ser una conexin flexible y provisional: se busca el vnculo, pero tambin poder desconectarse rpido ante cualquier incomodidad o coste emocional, como pasa en el trabajo con la generacin zeta y su relacin ms despegada con el empleo.

Uno de cada cinco estudiantes de secundaria en EEUU admite que l o alguien que conoce ha tenido una relacin romntica con una IA

Frente a esta nueva era de la sologamia, la industria -oh, sorpresa- tambin ha encontrado oportunidades de negocio. En Espaa ya hay empresas especializadas en bodas individuales: vamos, que se casa uno consigo mismo y asunto resuelto. Y en todo el mundo se ha disparado el desarrollo de modernsimas tecnologas de acompaamiento, un mercado que no dejar de expandirse en las prximas dcadas. Uno de cada cinco estudiantes de secundaria en EEUU admite que l o alguien que conoce ha tenido una relacin romntica con una inteligencia artificial y alrededor del 42% asegura que los chatbots ya funcionan en su entorno como amigo o animal de compaa.

En 2018, un hombre japons de 35 aos llamado Akihiko Kondo, muy fan del manga l, se cas con un dibujo animado y ahora vive con ella en formato holograma. Para poder dormir abrazado a su amada esposa, el bueno de Akihiko dise su propio peluche. Gatebox, la startup que certific su enlace, ha celebrado ya cerca de 4.000 bodas interdimensionales.

Este tipo de relaciones, que pretenden suplir las relaciones humanas, estn abocadas al aislamiento ms profundo, porque son ficticias y pueden generar mucho ms sufrimiento, alerta Garrido Mayo. Los seres humanos necesitamos contacto fsico, nada puede consolar tanto como un abrazo, que hace que el cerebro genere hormonas que regulan nuestro cuerpo. Las relaciones presenciales, corporales, jams podrn ser sustituidas.

La alternativa de carne y hueso quizs est de nuevo en China. As que volvamos al inicio de esta historia. Contaba la BBC el pasado verano que cada vez ms jvenes chinos pagan para ir a una oficina y fingir que trabajan. S, pagan y fingen. Ante la creciente dificultad para encontrar trabajo, las nuevas generaciones prefieren compartir espacio con otros que quedarse solos en casa pulsando un botn en el telfono para que el mundo sepa que, al menos, siguen con vida.


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