Internacional
Los vagones retorcidos escondían otros cinco cadáveres y sigue sin descartarse que aparezcan nuevos cuerpos en los trenes siniestrados
Una maleta troley magullada, un pantaln vaquero negro escapado de algn equipaje reventado, una manta rosa o un libro de historia del arte. Los vagones retorcidos de los trenes siniestrados han escupido a las vas decenas de objetos personales que probablemente ya nadie reclamar. Pero, a la luz del da de este martes, cuando an no haban pasado siquiera 48 horas del accidente, seguan dando testimonio de las vidas interrumpidas (algunas definitivamente) de los 527 pasajeros que viajaban el pasado domingo con destino a Huelva o Madrid en dos trenes que colisionaron a la altura de Adamuz (Crdoba).
A lo largo de la jornada, las labores de excarcelacin en el interior de los convoyes permitieron la recuperacin de cinco cadveres, con lo que el recuento de vctimas mortales es ya de 42. Al cierre de esta edicin no se poda descartar que apareciera algn otro cuerpo, pues los vagones del Alvia que cayeron a un terrapln de cuatro metros an no haban sido alzados. Las dos gras de grandes dimensiones (400 y 300 toneladas respectivamente) llegadas desde Granada el lunes por la maana seguan esperando ayer en un camino situado a unos 500 metros de las vas, porque el terreno no reuna las condiciones para garantizar el anclaje seguro de la maquinaria al suelo. El trazado de la alta velocidad en este punto del recorrido se eleva precisamente para evitar los desniveles del entorno. Por eso la va discurre a varios metros del nivel del suelo. Dadas las complicaciones, finalmente se decidi trocear el tren para retirarlo definitivamente por partes y trasladar las piezas en camiones.
Este martes se consigui tambin retirar los vagones del Iryo de la va invadida, de manera que ha quedado expedita para facilitar el acceso de la maquinaria de Adif y la reconstruccin de la catenaria. La recuperacin del trfico en este tramo de la va no tiene fecha an.
A primera hora, se tuvo noticia de la aparicin durante la madrugada de un cadver en el tren Iryo. Durante el da se confirm tambin el rescarte de los tres cuerpos que estaban localizados en el Alvia y de un cuarto cuerpo con el que no se contaba inicialmente.
A media maana, la Guardia Civil permiti por primera vez acceder hasta el apeadero a los periodistas, que pudieron contemplar a corta distancia la magnitud de los daos sufridos por el tren Iryo, cuyos vagones de cola, el 6, el 7 y el 8, se salieron de la va e invadieron la va paralela cuando circulaba a unos 200 kilmetros por hora. 20 segundos ms tarde, un Alvia que circulaba en sentido contrario arroll la cola del Iryo y, como consecuencia del impacto, dos vagones acabaron en el fondo del terrapln. Ha sido ese amasijo de hierros el que ha complicado el rescate de los cuerpos y sumido en la incertidumbre (an no resuelta) el balance definitivo de vctimas mortales.
A los ojos de los periodistas (y de los Reyes que visitaron a medio da la zona cero de la catstrofe y el Centro de Mando Avanzado) los vagones del Iryo mostraban las impresionantes cicatrices de la colisin. El coche nmero 8 (completamente volcado hacia la derecha en el sentido de la marcha) arrastr un poste de la catenaria y con l todo el cableado areo. El coche nmero 7, inclinado tambin hacia el apeadero, se sostiene gracias a unos cables de acero colocados para evitar su desplome y garantizar as la seguridad durante la revisin del convoy. El vidrio de las ventanillas est hecho aicos, bien por efecto del impacto o por la intervencin de los viajeros, que usaron los martillos para romper las ventanas y salir por ellas, ya que las puertas quedaron bloqueadas. Y el coche nmero de 6 sigue en pie, aunque fuera de los rales. Unas cruces trazadas con spray rosa fosforecente marca el lugar donde los bomberos, en las primeras horas de la intervencin, advertan de la existencia de personas pendientes de rescate.
En el interior del convoy se observan sillones desgarrados y bandejas arrancadas de cuajo. Un perro de la Guardia Civil volva a rastrear los vagones de arriba a abajo antes de la llegada de los Reyes, que tenan previsto reunirse all con los servicios de emergencias y los operarios que trabajan an en el lugar del siniestro. Tambin con algunos vecinos que ayudaron en la evacuacin de los pasajeros.
En paralelo, los equipos de la Guardia Civil y del Instituto de Medicina Legal de Crdoba trabajaban en la identificacin de los fallecidos. Junto al rescate de las ltimas vctimas, la tarea de los forenses era la ms apremiante, dada la incertidumbre en la que an hoy viven muchas familias que no saben qu ha sido de sus seres queridos.
A ltima hora de la tarde, el Centro Integrado de Datos hizo recuento de ese trabajo, constatando que ya se haba conseguido identificar a travs de las huellas digitales a 25 de los fallecidos. Tambin se concluyeron ayer todas las autopsias, incluidas las de los ltimos cinco cuerpos hallados en los trenes.
Del total de fallecidos, 27 se encontraban en el tren Alvia, que haca la ruta entre Madrid y Huelva; seis se encontraban en las vas del Alvia, mientras que otros seis estaban en el interior del Iryo. Adems, tres cuerpos aparecieron entre ambos trenes. La distancia que separa a los dos trenes siniestrados es de unos 800 metros.
En cuanto a los heridos, la Consejera de Salud inform de que son nueve los pacientes que siguen en la UCI, mientras que ya son 86 los heridos que han recibido el alta hospitalaria. Aun as, 37 personas siguen ingresadas, de los que 33 son adultos y cuatro nios. En total se ha atendido en hospitales a 123 personas.


