Internacional
Medio siglo de La Clave de Balbín, el programa que quisieron censurar políticos de derechas y de izquierdas: "Nunca servirá a una ideología"
La Clave tuvo un prlogo, que fue nada ms y nada menos que un intento de censura. Y tuvo un eplogo, es decir, una decapitacin. El primero vino de la derecha, mientras que el segundo de la izquierda.
Maana se cumple medio siglo de la primera emisin del programa de televisin ms influyente de la democracia espaola. Un ejemplo de la mejor televisin pblica. Y del mejor periodismo.
Un formato que invent y dirigi Jos Luis Balbn (1940-2022) inspirado en el programa de la televisin francesa Les dossiers de l’cran, que haba visto con devocin en sus aos como corresponsal de Radio Nacional en Pars.
La Clave que proyect el periodista se abrira con la sintona de Carmelo Bernaola, que hoy suena a banda sonora de pelcula de Christopher Nolan. Cada semana se abordaba un tema que se ilustraba con la proyeccin de una pelcula como paso previo a un coloquio. En los ltimos minutos, los invitados respondan a unas preguntas enviadas por los telespectadores y, al concluir, se recomendaba una bibliografa para aquellos interesados en profundizar sobre el tema en cuestin.
PRLOGO
En los ltimos das del franquismoTelevisin Espaola le haba pedido a Balbn ideas para programas. Present varias, pero La Clave era la que ms le entusiasmaba. Su formato reunira sus dos grandes pasiones: periodismo y cine. No hay que olvidar que el anhelo de Balbn al llegar a Madrid a los 17 aos era matricularse en la Escuela de Cinematografa, no estudiar Periodismo y Derecho, que era lo que finalmente hizo.
La Clave empez fuerte. Su primer programa trat sobre un tema muy polmico: el juego.
Ese tema le gener muchos problemas, no queran que se emitiera porque el juego an era ilegal, cuenta Julia Mesonero, periodista y viuda de Jos Luis Balbn. A los pocos meses de la emisin ya se regul para que se dejara de jugar en la clandestinidad.
Mesonero prepara varios proyectos para celebrar el 50 aniversario de La Clave. A finales del ao pasado presento un documental titulado Jos Luis Balbn: Las claves de La Clave, dirigido por Emilio Ruiz Barrachina.
Aunque en 1976 slo exista una televisin pblica, La Clave se emiti en la segunda cadena frente a un competidor colosal: el Un, dos, tres de Chicho Ibez Serrador. An as, enseguida aglutin un pblico devoto. Los espaoles quedaron fascinados por la ambicin de los temas a debatir y la variedad de los invitados. Se habl de todo, bueno casi. Salvo una cosa, cuenta su viuda: el programa que a Balbn nunca le dejaron hacer, el dedicado a la monarqua. Fue el nico muro que el periodista asturiano no consigui saltar.
Pero an as dedic emisiones a temas tan controvertidos como la homosexualidad, el Opus Dei (que provoc ros de tinta en los peridicos) o la emigracin. Trat tambin la invasin napolenica y hasta la conquista del espacio con Neil Armstrong, el primer hombre en llegar a la Luna, como invitado. El formato funcionaba, pero algunos temas molestaban en la planta ms alta de Prado del Rey. Las quejas a la televisin pblica podan llegar de un ministro, de un obispo o incluso de una folclrica.
Se puede decir que La Clave regate la polarizacin antes de que se hablara de ella. Hizo a los espaoles ms curiosos y tolerantes. Para ello su creador meti en un plat a debatir a antagonistas ilustres como La Pasionaria y Blas Piar o a Manuel Fraga y a Santiago Carrillo. Tambin a Javier Krahe y a Joaqun Sabina para hablar de cantautores. A escritores de la talla de Truman Capote, Octavio Paz y Manuel Vzquez Montalbn. Polticos extranjeros como Olof Palme y Mario Soares. Cada semana haba una sorpresa. Toda voz tena su hueco. Se imaginan hoy un programa en el que discuten civilizadamente Santiago Abascal y Pablo Iglesias? A Aznar con Ibarretxe? Arbeloa y Piqu? Pues eso era La Clave del Balbn.
El programa busc siempre fomentar el dilogo, que hubiera un debate de ideas, nada de partes irreconciliables ni del eterno enfrentamiento entre rojos y azules, dice Mesonero. En una ocasin alguien le afe a Jos Luis no haber tratado el tema del terrorismo de ETA. l contest que no se hizo porque en La Clave era innegociable que tuvieran voz todas las partes y no vea posible la participacin de un terrorista que pudiera ser detenido.
Ms all de las satisfacciones profesionales Balbn tuvo que lidiar con muchos asuntos, ms all de las presiones interiores y exteriores. Un folln se produjo en 1981, tras el programa dedicado a la figura de Jos Antonio Primo de Rivera, cuando cuatro guardaespaldas del dirigente falangista Raimundo Fernndez Cuesta agredieron al hispanista Ian Gibson en los pasillos de TVE porque se sintieron ofendidos por sus opiniones. El presentador tuvo que intervenir para que la cosa no fuera a mayores.
La Clave fue sin duda el gran programa de la Transicin. La modernidad y la democracia haban llegado, mientras que la censura no se haba jubilado. El primer gran enfrentamiento con el Gobierno socialista fue en 1983, cuando Balbn invit a una persona incluida en la lista negra del felipismo: Alonso Puerta. Este concejal del Ayuntamiento de Madrid haba denunciado comisiones ilegales a cambio de adjudicaciones de contratos a una empresa de recogida basura. En el PSOE se consider desleal su actuacin y fue expulsado del partido.
Haba llamado a Puerta para el programa titulado Balance de los municipios de izquierda, pero fue censurado desde arriba. Jos Luis dijo que si no iba, no se haca el programa, que a un invitado no se le desinvita. Dos meses despus consigui sacar este captulo adelante con Alonso Puerta en el plat y no pas nada.
A pesar del triunfo, Balbn ya estaba sealado.
CAPTULO FINAL
Diciembre de 1985. Una llamada. Otra ms. A Balbn le comunican tras el programas dedicado a los 20 aos del Concilio Vaticano II que La Clave se acaba. No habr renovacin para la temporada siguiente. Los directivos del ente pblico justifican la decisin por la audiencia, aunque eso slo es una excusa torticera. Slo queda despedirse. Para el da 27 est previsto cerrar el ao con un programa titulado La movida en el que se proyectar Pepi, Luci, Bom y otras chicas del montn. Estn invitados el propio director Pedro Almodviar, Moncho Alpuente y, entre otros, Pau Riba.
Balbn sospechaba que detrs de esto estaba su intencin de hacer un programa dedicado a la OTAN pocas semanas antes del polmico referndum que haba convocado Felipe Gonzlez. Haba hecho otros antes, pero ste pareca demasiado peligroso para los intereses de Moncloa.
“Vivimos en un tiempo en el que los periodistas parecen polticos”
Para entender el contexto de esta operacin de silenciar el programa ms plural hay que entender que el final de la primera legislatura gloriosa del PSOE, cuando gobierna con 202 diputados, unamayora que todava hoy no ha sido igualada en democracia. La maquinaria est en marcha: hay que modificar la opinin pblica y lograr el s a la OTAN. Para ello se presiona a intelectuales y periodistas para apoyar el giro copernicano socialista respecto al Tratado de la Alianza del Atlntico Norte que no apoyaban en las anteriores elecciones. No puede ser que Balbin convoque en horario de mxima audiencia un programa en el que va a hablar gente que est en contra de la postura oficial.
Ese es el fin de La Clave.
Pero Balbin quiere una despedida a lo grande. Cambia el ttulo original del programa planeado de inicio. De La movida a La movida nacional. Y cambia de invitados. Incluye a gente como Ramn Tamames, Jos Mara Mohedano y, entre otros, Gerardo Iglesias. El tema est claro: OTAN. Pero la direccin de RTVE, con Jos Mara Calvio al frente -padre de la actual presidenta del Banco Europeo de Inversiones y ex vicepresidenta econmica del Gobierno de Pedro Snchez- descubre sus intenciones y cancela el programa.
Jos Luis no se rindi. El debate de la OTAN con los mismos invitados lo hizo en el Palace, que era el hotel en el que Felipe Gonzlez celebr el triunfo del 82 saliendo a saludar desde el balcn. Fue un acontecimiento. El saln se llen y en las afueras haba muchsimas personas defendiendo la independencia del programa.
A pesar de la victoria moral, el despido de Balbn de TVE puede considerarse triste. Se acab. La Clave se tuvo en 1990 una leve resurreccin en una cadena privada, Antena 3, pero no contaba con el mismo presupuesto y no alcanz la influencia de antao. Dur tres aos ms.
EPLOGO
A la muerte de Jos Luis Balbn en 2022, los derechos de la marca La Clave pasaron a su viuda. Diferentes canales han pretendido usar este prestigiado nombre en sus debates. Sin xito. Las ofertas para hacerlo no tenan el espritu que hizo grande a Balbn. Una fue precisamente de RTVE, la cadena que le despidi.
“La Clave no est a la venta”, dice Mesonero. “Me parece bien que inspire otros programas, pero la marca no se va a ceder a algo que no tenga nada que ver”. Y concluye: “Nunca estar al servicio de ninguna ideologa.
Sobre la viabilidad de un formato que requera hasta cuatro horas de emisin, Mesonero reconoce que no ve ningn proyecto parecido dedicado a la actualidad con figuras de primer orden. No parece haber intencin de haberlo. Recuerda como a su marido le escandalizaba el protagonismo y la parcialidad de muchos moderadores en la televisin de este siglo. Julia lo dice con pesar: Vivimos en un tiempo en el que los periodistas parecen polticos.



