Internacional
Florentino al desnudo
Florentino Prez se ha quedado sin escudo, desnudo frente a una crisis que no cierra una simple victoria. Es profunda. Arbeloa no sirve como escudo. No tiene la suficiente estirpe ni el acero. La pitada muestra que su predicamento entre los aficionados es nulo. Se equivoc el nuevo entrenador, refugiado en absurdas hiperactuaciones, al citar a Juanito, un estandarte del madridismo en carne y hueso, para sugerir lo que los socios deban hacer. Son soberanos.
Aunque los socios ya no siempre compongan el decorado mayoritario del Bernabu, poblado de turistas, turistas ricos, a la hora del aperitivo estaban donde entendieron que tenan que estar e hicieron lo que crean que deban hacer. Pitaron a los jugadores que consideran responsables de la crisis, Vinicius, Bellingham y Valverde, principalmente, justo los que mayor oposicin hicieron a Xabi Alonso, y pidieron la dimisin de Florentino. Miraron al palco y una gran parte se fue antes de que acabara el partido. La asunto.
La victoria ante el Levante cauteriza la crisis, no la resuelve, y al menos permite al equipo blanco seguir donde estaba en la Liga, a la espera de lo que haga el Barcelona. Podra haber sido peor, en una atmsfera bajo la que era complicado jugar al ftbol. Para alguno de los ms jvenes, como Huijsen, fue un martirio. El descenso en el rendimiento del central es un sntoma de lo que sucede en el Madrid.
Los pitados corrieron todo lo que pudieron, mientras el pblico coreaba el nombre de Gonzalo, futbolista de la cantera que dio vida al Madrid en Albacete, hasta que Arbeloa lo sustituy en el descanso. Los siguientes aplausos fueron para Asencio, y no por el segundo gol. Quieren reconocerse en los valores de la casa y, hoy, nicamente lo hacen en la cantera, olvidada cantera.
Fue en Albacete donde todos los clculos del Madrid estallaron. Despus de la Supercopa, entendieron en el club que era el momento del cambio de entrenador, con la cuesta abajo ya para Arbeloa: Albacete, Levante, Mnaco… El club hizo un mal anlisis de la situacin o, al menos, un anlisis incompleto. La cuesta abajo era un precipicio.
De ese modo lo entiende el Bernabu, cuyo plebiscito es unvoco. Los culpables son los jugadores y el presidente, lo que apunta a falta de compromiso y errores en la planificacin. El Madrid debera haberlo interpretado correctamente cuando la grada pit a los jugadores al final del partido con el City, que se impuso por 1-2. Ese hecho revel ya el distanciamiento entre el sentir de la aficin con el de la cpula del club, que call ante los reproches de Vinicius a Xabi Alonso en el clsico.
Como el desaparecido Juanito, Vini lleva el 7 a la espalda, pero no representa nada de lo que encarn un futbolista que despus de muerto todava pone en pie a los socios cuando se corea su nombre. El de Florentino se core en otra direccin. La peticin de dimisin no fue tan mayoritaria como el castigo a los jugadores, es cierto, pero abre un periodo nuevo, cargado de incertidumbres, con el presidente al desnudo.




