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El San Fermín de las Grecas, el Jaro y los atracos: "Robamos un banco Atlántico con 13 años, las armas las sacamos de una armería de La Latina"

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Mario es un hombre de Toledo que vivi una infancia muy dura. De hecho, lleg a formar parte de la Banda del Jaro, cuya vida inspir Navajeros (1980), pelcula dirigida por Eloy de la Iglesia. Mario lleg al barrio de San Fermn con su familia en 1969. Su padre era conductor de autobs y su madre ama de casa.

“San Fermn era un barrio muy complicado”, comenta. “No solo era San Fermn, sino todo lo que estaba alrededor: la Avenida de los Poblados, Orcasitas, el Rancho, la Celsa. [El Rancho estaba] entre San Fermn y San Cristbal. Haba ah un cine americano donde echaban pelculas de krate. Nos colbamos [y las veamos]”.

“En la Avenida de los Poblados direccin Carabanchel a mano derecha haba tiendecitas y tambin poblados chabolistas o de casas pequeas. En esos aos construyeron el Hospital 1 de Octubre, que hoy es el 12 de Octubre. Cuando estaba en obras, jugbamos en la zona. Tambin haba un descampado enorme en Villaverde donde conducamos coches robados. En Puente de Vallecas estaba el bar Level“.

Mi entrevistado y sus amigos tambin frecuentaban las alcantarillas, que empleaban para escapar de la polica. Un punto caliente en el seno de las mismas estaba situado justo debajo de la zona de Legazpi; muchos jvenes guardaban ah mercancas robadas, etc.

En San Fermn haba figuras de la poca como el Chino, el Mono, el Villa, al Guille, el Gasolina, el Jero (de los Chichos). “El Jero bajaba al barrio,” recuerda l. “Se dedicaba a vender ajos (hay quien dice que su nombre viene de ah, de “ajero”). Recuerdo que mi madre le compraba. Tambin conoc a Las Grecas, bajaban desde Carabanchel. Cantaban en los bares [del vecindario]”.

Otro personaje conocido era el propio Jaro, que, a pesar de vivir en la zona norte, se acercaba a San Fermn. Segn Mario, “lleg un da a Orcasitas con otros dos y nos pusimos a hablar. l era de Toledo y yo tambin, por eso cogimos confianza. Yo tendra 10 aos y l 12. Era un chaval normal, pero cuando fue creciendo se empez a hacer conflictivo”.

Casas bajas y chabolas en el barrio de San Ferm

Casas bajas y chabolas en el barrio de San Fermn, en Villaverde.EP

Mario cree que el Jaro tena algn problema mental que le vena de familia. Se cree que una de sus hermanas, de hecho, est actualmente en una institucin psiquitrica. Nuestro entrevistado conoci a dos hermanos y dos hermanas de su amigo. La familia viva en una corrala en cuyo exterior haba montones de tierra en torno a los que jugaba con sus amigos.

El nombre de Jaro le vena por su familia. Era delgado y alto, aunque “poca cosa”. Tena un lunar y era castao tirando a pelirrojo. “La madre era guapa. Tena problemas con el alcohol y fue abandonada por su marido”, rememora. “Dicen que haca la calle. En esos aos haba mucha prostitucin. Yo recuerdo estar en San Fermn y llegar un Mercedes conducido por un chfer trajeado, bajar este del coche, hablar con un nio gitano y llevrselo. Pasaban unas horas y volva el gitanillo con mil pesetas en el bolsillo, que entonces era mucho dinero”.

Robos y violencia

En los primeros tiempos el Jaro, Mario y sus amigos se dedicaban a jugar. Pero, posteriormente, comenzaron a ejercer otro tipo de actividades. “Fue una transicin de necesidad”, explica Mario.

“T veas a otros chicos que tenan bastantes cosas y t no tenas nada. El primer robo que hicimos fue en la churrera de San Fermn. Entramos seis o siete y cogimos una lata de conservas donde el dueo guardaba el dinero suelto. Era una poca en la que no haba mucha vigilancia. Todo eso empez viendo pelculas de chinos, viendo mucha violencia…”.

Contina: “Adems, los 13 aos de entonces no eran los 13 de ahora. A lo mejor, un chaval de 13 de antes era como uno de 20 de ahora. [Hoy en da] los chicos parece que estn aniados… Yo recuerdo atracar un banco Atlntico en la calle Antonio Lpez a esa edad, ms o menos. Eso fue un atraco a mano armada. Las armas las conseguimos entrando de noche en una armera de la zona de La Latina. Jaro era un lder nato. Nosotros no tenamos miedo. A nosotros nos han disparado, nos han hecho de todo.”

Un antiguo mdico alcohlico era quien los curaba cuando alguien era herido, aunque el tipo viva en condiciones de gran miseria.

Entre los enemigos del Jaro estaba el Chino, otro joven conflictivo de La Ventilla. Segn Mario: “Se llevaban mal. Una vez en unos billares de Madrid saltaron chispas. Tuvimos una pelea contra l y su banda en la UVA de Fuencarral, donde recib una pualada en la rodilla. Al marcharme, iba manchando la calle con mi sangre”.

En los atracos de la banda los participantes se repartan los botines y luego cada cual haca lo que quera con su dinero. Haba quien se lo gastaba en droga. Mario recuerda la llegada de la herona a partir de 1974, que era comprada a familias como los Jimnez o los Gordos.

“La herona era muy cara, de 25.000 a 30.000 pesetas el gramo”, recuerda l. Mario sola guardar su dinero en un agujero al lado de un pequeo puente de madera que haba sobre el Manzanares. “[Por el puente] pasbamos desde mi barrio a Entrevas, que estaba enfrente, junto con varias cuevas donde vivan personas”. Mario lleg a guardar en su escondite hasta 300.000 pesetas de la poca. Hoy es un prspero empresario.

Es autor de Macarras interseculares, editado por Melusina, [puedes comprar el libro aqu], Macarrismo, editado por Akal, [puedes comprar el libro aqu] y Macarras ibricos, editado por Akal, [puedes comprar el libro aqu]. Macarras ibricos, editado por Akal, Macarras interseculares (cmic) [puedes comprar el libro aqu]


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