Internacional
El creador Matías Umpierrez sube a escena los discursos de odio en una 'performance' que critica un mal que atraviesa siglos, culturas y tecnologías
Una pantalla que tie todo el espacio de rojo y, en el suelo, marionetas que giran, cabezas humanas y un montn de aparatos en desuso: un tocadiscos, telfonos fijos, radios analgicas… Ante ellos, solo, Matas Umpierrez. Y su voz.
Detrs de toda esa escena, acompaada de un diverso mundo sonoro, se encuentra Play, la ltima creacin de este artista transdisciplinar, que ha elegido Madrid para estrenar a nivel mundial esta especie de conferencia-performance con la que pretende hacernos reflexionar sobre los relatos y los discursos de odio.
En el Centro de Cultura Contempornea Conde Duque, donde se podr ver esta obra del 22 al 31 de enero en seis nicas funciones, mostr este viernes el argentino una pequea muestra de su montaje, donde, a travs de una investigacin escnica, hila historias que han incitado el odio o han provocado su liberacin a lo largo del tiempo.
Hay una cantidad de cuestiones que hoy nos hacen pensar que tal vez hay otros modos de gobernar que no son a travs del odio (…). En Play trato de incitar al sentido crtico y hacer reflexionar para poder encontrar una estacin comn. Para eso sirven las artes, deca este viernes a GRAN MADRID el artista antes de explicar el por qu de esos aparatos que le acompaan para contar su relato: Las tecnologas han estado en realidad hacindonos la vida ms fcil, pero cada vez estamos ms solos. Nos vamos vamos alejando de alguna manera de lo que es el grupo, de lo social, donde en realidad est el espacio de la transformacin.
Matas Umpierrez en el escenario de Conde Duque.
Para l, los avances tecnolgicos hacen que el odio est ms presente que en otras pocas, aunque entre ayer y hoy los seres humanos no han cambiado demasiado. Como muestra, esos relatos histricos y espeluznantes de los que da cuenta en su performance, como la matanza masiva de gatos que hubo en Francia en el siglo XVIII.
Aquella fue una rebelin de unos obreros impusindose a sus patrones. Ese momento es interesante porque muestra que el ser humano siempre est sometiendo a alguien ms dbil. (Mostrar eso) me pareca un gran gesto para pensarnos y autocriticarnos como personas, detallaba el artista, quien tambin pone bajo su objetivo a los grandes lderes del momento para censurar sus comentarios sobre los movimientos migratorios.
Un chatbot y otros personajes que nunca existieron
En su espectculo cabe tambin una crtica a cmo nos domina la tecnologa, recordando el caso del adolescente que hace un ao se suicid tras tener una relacin un chatbot de inteligencia artificial. Un caso recreado a travs de una de las cabezas sin cuerpo que le acompaan sobre el escenario junto a las de otros personajes que nunca existieron pero que formaron parte de la realidad, como un lder indgena temido, un filsofo que cre una revolucin con un libro que escribi la IA o una esclava a la que hicieron pasar por la niera de 150 aos de George Washington. Esculturas que l mismo ha creado con sus manos. No me siento un director de teatro tradicional o un dramaturgo o un actor, sino una persona que va jugando un poco con todo lo que tiene alrededor, comenta al respecto.
Su obra, entre proyecciones, paisajes sonoros, discursos polticos y conversaciones telefnicas, se presenta como el desmontaje de la sociedad teatral en que vivimos, y muestra cmo el odio atraviesa siglos, culturas y tecnologas. Una produccin con la que Umpierrez vuelve a romper moldes y que sirve como gua a la programacin de esta temporada en Conde Duque, alineada bajo un lema que es toda una declaracin de intenciones: Salvar a la tierra del espanto.





