Connect with us

Internacional

Cuando tienes que sobrevivir al suicidio de tu hija: "Te levantas y lo primero que piensas es qué es lo que no vi"

Published

on

A Ariadna Soto Ramos le gustaba tocar instrumentos musicales, ir al cine, leer, dibujar, salir al campo y sonrer, claro. Sonrer era algo que haca con facilidad y que vemos en aquellas fotos donde tambin saca la lengua. Cada vez que lo haca en casa, la alegra funcionaba como un ruidoso arcabuz. Acababa de estrenar su mayora de edad, tena unos hermosos ojos de color azul claro y le encantaba estudiar. Qu ms se puede decir? Que el 24 de enero de 2015 se suicidi -se puede decir-, que se apag la luz en el saln familiar y que tambin se hizo un poco el silencio.

Y aqu estamos, tanto tiempo despus, haciendo ruido, surco y recuento: hoy es da 11. Once aos han pasado de su muerte. Once personas se suicidan cada da en Espaa. Mercedes Navo es mdico psiquiatra y responsable de la Oficina de Salud Mental y Adicciones de la Comunidad de Madrid desde 2018. Carlos Soto es el padre de Ariadna. Junto a su mujer, Olga, dirige grupos de autoayuda con supervivientes del suicidio en los que hablan y hablan y hablan y hablan y hablan y hablan para que lo que le pas a su hija nica prevenga lo innombrable.

Hay una siembra generosa ah. Una cosecha indecible. Una tierra que remover y que abonar.

Parafraseando al escritor Gueorgui Gospodnov en su libro El jardinero y la muerte, Carlos tambin podra decir con un orgullo conmovedor: “Mi hija era jardinera. Ahora es jardn”.

Para saber ms

Pregunta. Qu le ocurri a tu hija?

Carlos Soto. Se suicidi el 24 de enero de 2015. Ariadna era muy buena estudiante. Un da lleg y dijo: No s qu me pasa que no puedo estudiar. Aquello fue un drama porque a ella le gustaba mucho aprender… Ahora intuimos que fue una forma de pedir ayuda, pero vete t a saber. El caso es que, en ese momento, le preguntamos que si le poda ayudar un psiclogo. Nos dijo que s. No sabamos que no se estudiaba el suicidio en la carrera.

P. No se estudiaba el suicidio en la carrera?

C. S. Ni ahora… Lo tienen que hacer por su cuenta… Entonces buscamos un profesional especializado. Se estableci un vnculo buensimo entre los dos. Tena 17 aos. Era nuestra nica hija. Al acabar las sesiones, el psiclogo hablaba con nosotros. Ariadna debi de pensar: Si lo que yo le cuento al psiclogo se lo cuenta luego a mis padres, mejor no le cuento nada… Todo pas en tres meses. Cumpli los 18. Siempre hablbamos mucho los tres. Seguramente, hasta le dijimos todo lo que no haba que decir…

P. Y qu no hay que decir en estos casos?

C. S. No te preocupes. Esto pasar… Recuerdo el ltimo da que fue al psiclogo. Al volver, empec a preguntarle: No habrs pensado en hacerte dao, hija? No habrs pensado en quitarte la vida? Porque a nosotros lo que nos importa es que seas feliz, si hay un problema de gnero, identidad, sexual, a nosotros eso nos da igual, lo que queremos es que ests bien… Si hay que buscar otro centro o cambiar de psiclogo, se hace… Ella me contest: Qu cosas tienes, se te ocurre cada cosa…. Pero ocurri.

P. Cmo est la salud mental de nuestros jvenes?

Mercedes Navo. Los trastornos de la conducta alimentaria son de las patologas que ms han crecido; tambin las conductas autolesivas. La pandemia supuso un cambio: puso la levadura en un fenmeno que ya estbamos advirtiendo. Tiene que ver con una generacin que ha afrontado incertidumbres mximas en un momento clave como es la adolescencia, que es cuando ests empezando a construir tu propia identidad y eres especialmente dependiente de la mirada de los otros. La pandemia impuso la digitalizacin. Y esa digitalizacin intensifica determinados factores de riesgo: el acoso entre iguales, el ciberacoso, las conductas imitativas y los efectos contagio de lo que llamamos comunidades extremas (eso se ve en el trastorno de conducta alimentaria, donde hay quienes te ensean, por ejemplo, cmo hacer restricciones mayores o lograr una purga)… Pues lo mismo sucede con las conductas imitativas con la autolesin. El fenmeno contagio se puede producir.

“La cultura del tab en torno al suicidio y la salud mental destrozaba vidas, porque de lo que no se habla termina provocando mucho dolor”

Mercedes Navo, mdico psiquiatra

C. S. En el caso de mi hija, algo de lo que nos dimos cuenta con el tiempo estaba en sus fotos… Estaba ms delgada y ms triste. Pero, por entonces, al convivir con ella y verla a diario, no nos dimos cuenta… No dorma. Quisimos comprarle Dormidina. Ella dijo de ir al mdico de cabecera. Seguramente fue otra peticin de ayuda A ver si el mdico se da cuenta de lo que a m me pasa, pero no. Le mand directamente antidepresivos y ansiolticos. Incluso le dijo: Cuando te encuentres con un bajn, te tomas un Lorazepam. A m me pareci bien. Porque era el mdico. Y el mdico es Dios. Hoy tengo mis dudas. Hace 11 aos, el 90% de la poblacin no saba nada del suicidio. Del suicidio se ha empezado a hablar y a dar formacin hace muy poco.

M. N. Hemos vivido dcadas con el silencio. La cultura del tab en torno al suicidio y la salud mental destrozaba vidas, porque de lo que no se habla termina provocando mucho dolor. Ahora bien, cuando se habla de una manera inadecuada, amarillista o ensalzadora en trminos romnticos del suicidio tambin se puede hacer mucho dao…

P. En qu crees que fall el sistema?

C. S. El sistema mdico no s si fall, honestamente. Lo que s fall es la esfera social. Por qu la poblacin no sabe lo que es de verdad una depresin? Cmo ayudar a quien la sufre? Hoy se sigue diciendo: Lo que tienes que hacer es irte con los amigos de caas. chale un par de huevos y sal de la cama. Eso se lo siguen diciendo a la gente. Y los ves destrozados en sus casas sin que la gente tenga herramientas para ayudarlos. Deberamos tenerlas todos y estar a su lado. Porque son nuestros vecinos. O nuestros sobrinos. O nuestros hijos.

M. N. El suicidio es un fenmeno complejo y multifactorial. Atribuir un suicidio a una sola causa es una simplificacin enorme. Y eso no ayuda a resolver los problemas, sino que facilita la bsqueda del chivo expiatorio. El problema de buscar ese chivo expiatorio es que no resuelve el problema y aumenta la culpa. Y la culpa no es la responsabilidad. Porque la corresponsabilidad es lo que nos permite mejorar… En salud mental las personas se nos mueren mayoritariamente de suicidio. Es la primera causa de mortalidad espocfica en salud mental. Con lo cual hay que intentar que esto no se produzca. Y para ello hay que ganar tiempo. Por eso el acceso tiene que ser rpido y el tratamiento intensivo. Todo esto suena prosaico, pero son actuaciones concretas que pretenden aliviar el sufrimiento.

P. Cmo es el despus del suicidio?

C. S. Complicado. Nosotros somos los grandes olvidados. Porque ya ha pasado y se supone que no hay nada que hacer: ir al mdico de cabecera, al psiquiatra, al psiclogo… O no. Pero es algo en lo que te tienes que mover t solo. Afortunadamente, mi mujer y yo, en un momento dado, encontramos un grupo de ayuda mutua. No sabamos que eso exista. Y nos vino muy bien. Ahora ella y yo dirigimos grupos de ayuda para supervivientes de suicidio. Esto ha sido lo que ms nos ha ayudado. Eso y una psiquiatra de la Sanidad pblica, Isabel, que nos ha medicado correctamente, que nos ha cuidado, que nos ha mantenido.

P. Hay estigma?

C. S. Claro.

P. De qu manera?

C. S. A todos los supervivientes nos desaparecen familia y amigos. Ahora lo digo con humor: eso de escuchar me duele tanto tu dolor, que no puedo, y te acaban dando por saco… Eso nos pas: gente que desapareci por completo porque nuestro dolor les molestaba… A estos habra que decirles que no hay que hacer nada especial, que basta con escuchar, con quedar con nosotros a tomar un caf, solo eso… Esa red no existe. La vamos trabajando nosotros de la manera que podemos… En una ciudad como Madrid es fcil encontrar gente, pero imagina en una ciudad pequea o en un pueblo donde ves una mirada de pena que te cae encima, que te enjuicia… Un familiar nuestro iba diciendo por ah: Algo pasara en esa casa para que la nia se suicidara. Escuchar eso es horroroso… Por contra, he de decir que tambin tuvimos a vecinos que nos alimentaron, porque no podamos, amigos que nos sacaron de viaje o a comer, porque estbamos intiles absolutos.

M. N. El testimonio de duelo elaborado que Carlos cuenta con tanta generosidad es muy importante para nosotros. Carlos forma parte de los cursos de formacin que se dan a compaeros de salud mental, de atencin primaria, del SUMMA 112… En los que no solo se habla de los factores de riesgo e intervencin, sino donde tambin se incorpora un conocimiento que no tiene precio: el de los supervivientes.

P. A qu achacis que los chicos y las chicas estn cada vez peor?

C. S. Les llega todo muy pronto. Informacin que antes recibas con 18 aos, ahora la tienen con ocho. Porque tienen un telfono. Siempre expuestos a la mentira, a la violencia… Pero ellos se fan de los que les llega. Todo eso distorsiona su realidad y les plantea un futuro mucho ms terrible del que ser. De todo se puede salir, pero a los jvenes no les estamos dando herramientas para hacerlo.

M. N. Se han amplificado mucho la autoexigencia y los espejos irreales de perfeccin. Pero creo que hoy tambin es ms fcil decir que no te encuentras bien que hace 20 aos. No quiero trasladar una visin catastrofista. Hay fragilidades, pero tambin hay fortalezas. Los jvenes son ms libres que nosotros, adquieren el compromiso de otra forma. Hay factores que hacen ms dao, pero tambin tienen ms posibilidad de expresar ese dolor.

Carlos Soto, padre superviviente de suicidio, y la doctora Mercedes Nav

Carlos Soto, padre superviviente de suicidio, y la doctora Mercedes Navo.

P. Carlos, de todas las historias que has conocido en los grupos de ayuda, cules te han conmovido ms.

C. S. Hay personas que vienen despus de un hecho traumtico que ocurri hace 20 aos, porque en su da no hicieron bien el duelo y les estaba destrozando la vida. Porque vivan en un pueblo, porque no saban cmo hacer ese proceso… Hay familias que dicen: En esta casa est prohibido hablar del hermano suicidado, pongamos. Y se retiran todas las fotos del muerto… Ahora tenemos un grupo de ayuda en el que todos han perdido a sus hijos, de varias edades: de treinta y tantos aos, de 15, de menos…

“Algo en lo que insistimos mucho es en que nos hablen de la gente que hemos perdido. Porque de repente se callan, ya no te hablan nunca de tu ser querido”

Carlos Soto, padre de Ariadna, que se suicid en 2015

P. Hay un sentimiento comn en todos ellos?

C. S. La culpa. La culpa no se nos va a quitar nunca.

P. T te sigues sintiendo culpable 11 aos despus?

C. S. Claro… Nosotros un da avanzamos tres pasos y otro, retrocedemos dos. Hay das en que me levanto y la primera idea es qu es lo que no vi, qu es lo que no hice, qu es lo que no escuch… Es inevitable. Porque has perdido lo que ms quieres en tu vida. Algo en lo que insistimos mucho es en que nos hablen de la gente que hemos perdido. Porque de repente se callan, ya no te hablan nunca de tu ser querido… Tenemos que contar las cosas que hemos vivido juntos, lo necesitamos. Todos los das nos acordamos de Ariadna muchas veces. Y queremos que la gente nos hable de ella, de ese da en que la recuerdan por esto o por aquello. Esa manera de mantenerles vivos.

P. Qu ms os preguntan en los grupos de ayuda?

C. S. Nos preguntan mucho que cmo es que Olga y yo seguimos juntos despus de la muerte de nuestra hija… Un psiclogo nos lo explic inmediatamente. Nos dijo: Tenis que poner un papel en el espejo donde ponga que cada uno lleva su duelo. Y nos lo hizo ver: Cada uno vais a llevar un duelo diferente, pero los dos echis de menos. Lo entendimos. Era muy fcil echarnos la culpa el uno al otro, porque siempre hay uno ms permisivo o ms duro. Necesitas un culpable. A m en parte me salv la carta que nos dej Ariadna. Dije: esto ha sido una depresin.

M. N. Tenemos que trasladar que no puede haber una tortura en torno a esta repeticin de preguntas. Por qu hice esto? Por qu no dice esto otro? Cmo es que no me di cuenta? Esa parte de inefabilidad devuelve dos ideas: que no hay riesgo cero y que jams se tiene el control sobre un asunto tan complejo, nadie. Por eso, cuando trabajamos en esto, decimos que no hay culpables, pero todos somos corresponsables. Obviamente con asimetras. No todo el mundo tiene el mismo grado de responsabilidad. En ese fenmeno inasible, hay que pensar que la persona que se suicida no es solo ese ltimo acto que realiz. Hay mucho que rescatar y que recordar en lo que fue su vida. El suicidio, al ser un tab, silencia y cierra a cal y canto. Y de ese modo invisibiliza lo que ha sido una vida ms all de cmo finalice.

P. Cmo se sobrevive, Carlos? Se puede llegar a ser feliz?

C. S. Feliz me suena a palabra demasiado… Yo este ao he podido empezar a viajar dos semanas sin estar con agorafobia. Haba muchas cosas a las que no iba. Cuesta mucho aceptar muchas cosas. Pero cada uno somos un mundo. Mi mujer pudo empezar a trabajar al ao y medio y, sin embargo, hay otras cosas para las que necesita ver a nuestra psiquiatra.

P. Uno siente culpa por sonrer, por tomarse una caa?

C. S. Tardamos mucho tiempo en poder salir con amigos. Tardas mucho en rer cuando sales, en disfrutar… Luego, cuando lo logras, llegas a casa y te dices: cmo me he podido rer si he perdido a lo que ms quiero. Y viene el machaque el tiempo que sea… Hice mucho trabajo en el sentido opuesto. No quera buscar satisfaccin en el dolor. Primero, porque mi hija no querra verme con dolor.

P. Qu hacer en la red sanitaria?

C. S. Para empezar, a m me gustara que en los centros de salud, igual que hay matronas, hubiera grupos de ayuda mutua para supervivientes.

M. N. Estamos trabajando en algo llamado la posvencin [cmo ayudar a afrontar la angustia emocional tras el suicidio de un ser querido]. En cmo cuidamos de las personas despus de perder a su familiar. Hemos hecho actuaciones en el mbito de salud mental. Y cojo el testigo, Carlos, para plantear esto entre los compaeros de atencin primaria, que me consta que estn muy implicados.

C. S. Porque en todos los barrios van a necesitarse este tipos de grupos de ayuda mutua. Igual que hay una pedagoga durante el embarazo, que la haya en esta situacin… Nosotros hablamos de lo que nos pas. Doy mi testimonio. Los profesionales dicen que les sirve de mucho. A m eso me alimenta. Eso y toda ese gente que hace aos nos llam porque un familiar suyo estaba mal entonces y ahora ya est bien. Ese es el legado de Ariadna. Que su muerte sirva para algo.

M. N. Es como poner la herida al servicio de la prevencin. En lugar de someterse a aquella herida, el poder orientarla a la reparacin. Eso nos ayuda a todos. Vclav Havel hablaba de la esperanza. Deca que es la certeza de que algo tiene sentido. Para m esas son las fuerzas motrices en la actuacin profesional: reparar y sembrar esperanza.

P. Espaa es un pas con fama de calidad de vida. Pero las estadsticas dicen que somos el mayor consumidor de ansiolticos del mundo.

C. S. Hay cosas que van por caminos equivocados: leer que un padre ha pegado a un profesor a la salida del colegio; ver cmo se ponen los padres en los partidos de ftbol en los que juegan sus hijos… Toda esa violencia la ven los chicos. Cmo les va a sentar esa violencia.

M. N. Lo que le pasa a la poblacin infanto-juvenil en Espaa no es algo exclusivo, sino del mundo occidental. En la comparativa internacional, creo que no saldramos mal parados. Creo que somos una sociedad globalmente bien articulada. Conocemos los factores de riesgo del suicidio, sabemos que la prediccin del suicidio individual es limitada. Pero s sabemos cmo se previene. Y para eso hacen falta los vnculos bien cohesionados y el apoyo socio-familiar efectivo. Esa es la vacuna en la salud mental. Todo lo que reduzca esa vacuna o rompa esos puentes va a facilitar que nos sintamos ms solos o ms desconectados.

P. Qu hacemos mal cuando los periodistas escribimos sobre el suicidio?

C. S. Contar el cmo. Dar datos de la familia. Poner imgenes… La regla es: trtalo como si fuera tu padre. A ti te gustara que se detallara todo eso? Pues a los familiares tampoco. Nos revuelve. No tiene sentido periodstico dar detalles escabrosos. No tiene sentido contar la enfermedad que tena (si es que haba alguna). Creo que los periodistas tenis que hacer vuestro trabajo: decir lo que nadie quiere or todas las veces necesarias para que el mundo cambie… Eso es lo que yo pensaba que era un periodista. En un pas donde mueren 11 personas al da no creo que haya nada que os libre de vuestra parte de responsabilidad si no lo hablis. No hay libertad ms importante que el derecho a la vida… O potenciamos la solidaridad con los dems o no hay nada que hacer. Si los vecinos donde vivimos nos conociramos y nos tratramos, yo creo que estaramos un poco mejor. Decir buenos das, preguntarle al otro. Hablar salva.


source

Please follow and like us:
Continue Reading
Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Facebook