Internacional
La traumática jubilación de los bailarines a los 40: "Dentro de ti hay un reloj que no deja de sonar: tic-tac, tic-tac"
No s bien cmo explicarlo, pero soy capaz de sentir el avin a travs del asiento. Mi cuerpo nota cualquier variacin y me permite anticiparme. Eso viene del baile. Tambin tengo muchsima conciencia situacional, la navegacin por instrumentos siempre me ha resultado muy fcil porque, en mi mente, funciona como una coreografa. Y qu decir de la coordinacin. Para volar necesitas las manos, los pies y la cabeza. Lo mismo que en la danza.
Pedro Monje empez a bailar a los seis aos y no dej de hacerlo hasta los 33. Desde hace seis, es piloto comercial en Air Nostrum. Es un proceso largo, como un divorcio. T te vas despidiendo del baile y l, de ti, hasta que cada uno sigue por su lado, recuerda, y sigue ilustrando su giro de guion, abrupto para cualquiera… menos para l: En la aviacin no se puede iniciar el vuelo sin una alternativa, y esa debera ser la filosofa de vida de cualquier bailarn: tener siempre un plan B. Hay vida despus de la danza, pero requiere mucho trabajo que esa vida no se eche a perder.
De golpe, me vi vieja y en baja forma. Entraba en lo desconocido, absolutamente. Alice Renavand, bailarina estrella del Ballet de la pera de Pars, empez a reflexionar sobre qu obra interpretara el da de su despedida tres aos antes de cumplir los 42, la edad de la jubilacin forzosa en una compaa cuya exigencia fsica hace inviable seguir sobre el escenario ms all. Hasta entonces, la idea del despus siempre haba estado ah y, aun as, aquello era como asomarse al abismo. Una cmara del canal Arte la acompa durante todo el proceso, con sus bajones, sus subidones y sus muchsimos miedos para retratar, a lo largo de un documental de una hora, su Adis a la pera.
No existe un documental equivalente en Espaa. Tampoco, la jubilacin a los 42 de los bailarines. Nadie, o casi nadie, habla aqu de lo que pasa cuando el cuerpo empieza a fallar sobre el escenario, o cuando deja de sonar el telfono, porque nadie confa en que el fsico mantenga el nivel de la juventud.
Es un tab absoluto, el lado oscuro de una profesin tan exigente como llena de brillo. Y sin embargo, la realidad lo apaga todo demasiado pronto y pasas de una vida en la que todo gira alrededor de la danza a un vaco total que da mucho vrtigo, lamenta Csar Casares, y lo dice con conocimiento de causa. l mismo tuvo que reinventarse hace una dcada, antes de alcanzar el ecuador de su vida profesional. Hoy trabaja en el departamento comercial de una empresa de ingeniera y, como ancla a su anterior vida, mantiene viva la conversacin en torno a qu pasa cuando un bailarn deja de bailar en la Mesa de Estudios e Iniciativas para la Transicin Profesional en la Danza Transit, formada por representantes de las principales asociaciones y compaas del sector en Espaa y de la que l es responsable de Relaciones Institucionales.
En ningn otro trabajo la formacin profesional empieza tan pronto y en ningn otro cuando llegas a senior tienes que dedicarte a otra cosa, subraya Casares, tambin secretario de Accin Sindical de la Confederacin de Artistas Trabajadores del Espectculo ConARTE y presidente de Asociacin de Profesionales de la Danza en la Comunidad de Madrid (APDCM). Hace 30 aos se asuma que, al bajar del escenario, el bailarn se reconverta automticamente en coregrafo o en profesor, pero esa idea ya no sirve: no hay conservatorios suficientes. Despus, empezaron a hacerlos a todos tcnicos de espectculos. Tampoco vale ya: no hay sitio para todos. Yo hice mi transicin profesional a pulso y mi objetivo es que ningn otro bailarn tenga que pasar por las mismas penalidades. Habla el ex bailarn de penalidades y no elige la palabra al tuntn. El fin de la vida activa del bailarn acarrea, a menudo, un vaco existencial que desemboca en graves trastornos psicolgicos y sociales.
En periodos tan tempranos como los 35 aos, muchos profesionales empiezan a encontrar dificultades para trabajar y a sentirse rechazados. A los 40 ya no los quiere nadie porque el cuerpo no rinde igual. Las lesiones tampoco perdonan, y eso deriva en una terrible falta de seguridad y confianza, describe Amador Cernuda, psiclogo y neurocientfico especialista en Alto Rendimiento y subdirector del Instituto Universitario de Danza Alicia Alonso de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid. Tras colaborar con atletas en ocho olimpiadas, conoci a la leyenda cubana cuando sta decidi convertir su disciplina en universitaria y termin especializndose en la psicologa de los bailarines. Son atletas de alto rendimiento a todos los efectos, solo que, en lugar de competir, hacen arte; los procesos son muy parecidos y los problemas en la retirada, tambin. Hay que prepararles para que ese proceso no termine en desgracia, explica.
Tras tres dcadas de investigaciones internacionales con bailarines retirados, el psiclogo enumera problemas, por desgracia, frecuentes: Se enfrentan a trastornos de autoestima y depresin que, a menudo, derivan en abuso de sustancias y alcohol, trastornos alimentarios y alteraciones de sueo. Un 70% muestra desrdenes emocionales. Pasar de la fama al olvido es duro de asumir.
Pedro Monje, antes bailarn de flamenco, posa en el hangar de Air Nostrum en Valencia, donde trabaja como piloto.
Dice Pedro Monje, el bailarn piloto que ilustra este reportaje, que no se considera ejemplo de nada sino, ms bien, excepcin. Muchos de sus compaeros han tenido destinos menos afortunados. Yo tuve claro desde el principio que el baile tena una fecha de caducidad temprana y, adems, tena una segunda vocacin muy marcada, cuenta el madrileo, que se arranc a bailar flamenco con los gitanos de su barrio desde que logr ponerse en pie y lo convirti en su pasin hasta que la vida le pidi un cambio. Cuando estrenaron la pelcula de Billy Elliott vinieron unos periodistas a hacer un reportaje al conservatorio y yo ya les dije que iba a ser bailarn y despus, piloto. Imagnate, era un nio y ya lo vea muy claro.
Con seis aos, Pedro despuntaba en las extraescolares del colegio. A los nueve, pas las pruebas del Real Conservatorio Profesional de Danza Mariemma y se especializ en danza espaola y flamenco. A los 18 ya actuaba como profesional por todo el mundo. A los 22 volvi de una gira por Italia en la que lo haban tratado como a una estrella y se encontr sin dinero para coger un taxi a casa. Me cambi el chip, esa vida no poda ser para siempre, rememora. No fue una decisin fcil ni, sobre todo, barata. Convertirse en piloto comercial tiene un coste aproximado de 100.000 euros, la hipoteca que el bailarn nunca pudo permitirse. Estaba en el momento ms lgido de su carrera y le haca inmensamente feliz, pero saba que esa etapa profesional, a ese nivel, no iba a alargarse demasiado. As que un familiar le pag la matrcula y, despus, cada euro que gan bailando fue para su formacin como piloto.
Coga todos los trabajos que poda. He bailado en sitios donde nadie quera ir: Lbano, Rusia, Nger, China y cientos de localidades espaolas de las que ni me acuerdo, asegura. He trabajado muchsimo porque necesitaba el dinero. Y la realidad es que lo he disfrutado muchsimo. Con 23 empez su formacin como piloto en paralelo con una carrera en ascenso sobre los escenarios y tres aos despus, rechaz una oferta de Qatar Airways, que le propuso financiar su formacin si se quedaba con ellos, porque no era el momento: Yo quera bailar. Los aviones llegaran cuando se apagara la msica.
El silencio lleg poco a poco, de forma paulatina. A los 27 se vea sobre el escenario y se gustaba. A los 31, ya no tanto. No sirve de nada decidir hacerte abogado o economista cuando ves llegar el ocaso de tu carrera. Hay que empezar a prepararse cuando an ests en lo ms alto.
“Es como un divorcio, t te vas despidiendo del baile y l, de ti, hasta que cada uno sigue por su lado”
Justo en ese momento vital se encuentra Aitor Arrieta, a sus 31 aos lead principal en el English National Ballet (ENB), la mxima distincin en la compaa britnica, y estudiante de segundo ao de un doble Grado en ADE, Finanzas y Contabilidad despus de cursar una FP superior de ADE. Desde pequeito se me han dado bien los nmeros, incluso me matricul en Teleco, pero dur slo seis meses porque entr en la Compaa Nacional de Danza (CND) y era absolutamente incompatible, relata al telfono desde Londres, donde lleg en 2016 de la mano de Tamara Rojo.
La conversacin incmoda sobre qu pasa cuando un bailarn se hace mayor es en Inglaterra un tema habitual que se trata sin trauma ninguno. Que hay que tener un plan B est claro aqu desde que entras en este mundo, dice el guipuzcoano. La organizacin Dancer’s Career Development es la encargada de acompaar a los profesionales en esa transicin que empieza mucho antes de hacerse efectivamente realidad: les proporciona orientacin con charlas y encuentros varias veces al ao y, adems, les paga la carrera a travs de una bolsa de becas privada financiada con patrocinadores. En Espaa es impensable que una empresa d dinero a un bailarn para que estudie. Es una cuestin cultural pero tambin fiscal, aqu se fomenta mucho esa relacin de mecenazgo, explica Arrieta.
Hay que planterselo desde el principio: es imposible seguir bailando hasta los 60 aos, asume. Con eso en mente fund en 2019 con otros dos bailarines espaoles -uno de ellos, en activo en la CND y el otro, ya retirado- Nexus Company, una empresa de eventos inspirada en un modelo de gran xito en el Reino Unido. Aqu es muy normal contratar al ENB para las cenas de empresa. Entre el primer y el segundo plato, algunos bailarines interpretan una coreografa, explica, y estalla de risa al preguntar la entrevistadora: como la tuna? As que mis estudios van enfocados a gestionar mi empresa. Ha sido algo natural, no es que haya decidido, de repente, hacerme contable, aunque un compaero mo se hizo fontanero y le va fenomenal.
La primera vez que Csar Casares escuch hablar de la transicin profesional fue en un encuentro europeo en 2009 y, de repente, todo cobr sentido para l. Empez a ir por los conservatorios a tantear cmo reciban esos dos trminos, y le preguntaban si su intencin era crear ballets jvenes. La transicin es la entrada a la profesin, s, pero yo hablo de la otra, de la salida, responda l, que entendi que aquella revelacin que l haba tenido ni se planteaba an en la enseanza. Supona introducir un elemento disruptivo en un sistema muy jerarquizado de absoluta entrega, fsica y psicolgica, explica. Emprendi entonces una labor de hormiguita que hoy cuenta con una propuesta para el desarrollo de un programa en Espaa basado en los modelos que otros pases europeos han venido perfeccionando desde hace medio siglo y que pasa por la financiacin pblica de estudios de reciclaje a travs de la aportacin de cuotas de cotizacin, tanto por parte del artista como por la empresa, y por la creacin de una fundacin pblica que gestione esa formacin subvencionada para evitar fraudes, similar a la que asesora al ballet nacional de Inglaterra.
Aitor Arrieta protagoniza ‘Giselle’ en el English National Ballet, donde es ‘lead principal’, la mxima distincin.
En los pases con programas de transicin profesional especializados, el 80% encuentra trabajo en aquello para lo que se ha formado el primer ao, argumenta el borrador del programa piloto. Cuanto ms tempranamente comience este proceso, mejores perspectivas tendr de ser exitoso. En los pases en los que se apoya esa transicin, los bailarines continan siendo ciudadanos activos que pagan impuestos. En el nuestro, la danza es un mundo de bajsimas remuneraciones, una forma de malgastar talento y habilidades personales muy lamentable, apostilla el autor.
La precariedad convierte a los profesionales de la danza en un colectivo en riesgo de exclusin social. Segn el Estudio sociolaboral de actores y bailarines en Espaa 2023/2024 de la Fundacin AISGE, la encargada de gestionar los derechos de propiedad intelectual de actores, dobladores, bailarines y directores de escena, slo el 23% supera los 1.000 euros brutos al mes, y un 48% ingresa menos de 3.000 euros al ao. El 72% de los intrpretes espaoles se encuentra por debajo de la lnea de pobreza. No en vano, la Compaa Nacional de Danza y el Ballet Nacional estn en plena negociacin con el Ministerio de Cultura tras un conato de huelga. El salario bruto de un bailarn en la lite espaola es de unos 24.500 euros al ao, unos 1.700 euros al mes, con un complemento de 300 euros por desplazamiento de horario y horas extra. Y ellos, al menos, tienen un contrato. Manejo expedientes de bailarines que tienen 60 aos y slo cuatro cotizados. Con esa criatura, qu haces?, plantea el portavoz de Transit.
Los freelance que no hemos conseguido hacernos un gran nombre lo pasamos fatal en este pas, confirma Ana Arroyo, que sigue en activo ya pasados los 40, aunque hace ya ms de un lustro que es consciente de que su futuro es reinventarse o morir. Yo me encuentro muy bien fsicamente, pero a mi edad ya no puedo optar a ciertas compaas ni aceptar ciertas coreografas. Ya no puedo hacer el bestia como antes. Una lesin ahora es ms jodida y si paro, no como, expone desde el tablao flamenco Las Tablas, en la Plaza de Espaa de Madrid, entre foto y foto. Para ella, los 40 marcaron un antes y un despus en su vida profesional. Regres tras un lustro entre Bruselas y Macao con Franco Dragone, uno de los creadores del Circo del Sol, y toda una vida en la primera lnea de la danza espaola y el flamenco y se desplom, del top a la nada absoluta. Como si me hubiera muerto. Poco a poco van surgiendo cositas, pero pasas de tres producciones simultneas a no tener nada. Reconozco que lo llevo fatal, ya no puedo vivir con esta inestabilidad.
“Ya no tengo 20 aos, no puedo hacer el bestia como antes. Una lesin ahora es ms jodida y si paro, no como”
Arroyo se resiste con uas y dientes a alejarse de los escenarios, aunque de un tiempo a esta parte asume que su lugar est cada vez ms entre bambalinas. Tras la pandemia empez a estudiar produccin, algo que, por otro lado, lleva toda la vida haciendo aunque ningn ttulo se lo reconozca. Pasas al otro lado y parece que empiezas de cero, lamenta. Tiras de amigos y conocidos, pero si no te echan un cable es muy complicado que una empresa confe en ti en lugar de en alguien que acaba de terminar de estudiar, aunque tenga muchsima menos experiencia. Aprendes a relajarte, si no, estaramos todos los bailarines con taquicardias, pero dentro de ti hay un reloj que no deja de sonar: tic-tac, tic-tac! .
Defiende Csar Casares que, ms all de la voluntad poltica, el cambio debe empezar desde dentro, rompiendo un tab histrico que, para l, conseguira que la danza deje de ser una trituradora de personas. Se dice que los bailarines no sudan, brillan, dice. Pero hay que verbalizar tambin sin ambages que aqu se suda, y mucho. The show must go on, pero slo hasta dnde se pueda.





