Connect with us

Internacional

La verdad sale a la luz en el final más desquiciado de La isla de las tentaciones

Published

on

Tres son las pelculas que se vieron anoche en lo que se supona iba a ser el final definitivo de La isla de las tentaciones 9. Una de terror, otra de amor y, por ltimo, un drama casi de poca. El reencuentro cuatro meses despus de terminar la grabacin de La isla de las tentaciones de Daro y Almudena era el broche final para una edicin en la que nadie ha sobrevivido a la tentacin. Pero no, a La isla de las tentaciones le quedan todava tres debates que Telecinco, tras el xito de audiencias y el reciente recochineo a RTVE y a La Revuelta con promo incluida el mismo da que Jess Vzquez y David Broncano se cachondearon de las audiencias de All t!, emitir el lunes, martes y mircoles de la semana que viene para competir precisamente contra el programa de David Broncano y contra El Hormiguero. No s qu ms se puede ver que no se haya visto, y ms despus de lo de anoche.

Almudena y Daro decidieron participar en La isla de las tentaciones 9, segn su relato inicial, porque queran demostrar a Espaa que el amor de los de antes, de esos que empiezan en la adolescencia y terminan en el cementerio, todava exista. Detrs de esa declaracin de intenciones haba otras razones: la dependencia de Almudena y sus celos. Pero la verdad, la que hasta anoche Daro no se haba atrevido a contar, era otra muy diferente.

Era una verdad cruel, equivocada, daina, desesperada. Daro propuso a Almudena ir a La isla de las tentaciones porque necesitaba el empujn que llevase a acabar con su relacin de 11 aos. Si lo piensas bien, qu desesperacin tena este chico para tener que meterse en un programa de televisin, exponerse l y exponer a su pareja para encontrar el valor de acabar con su relacin? Slo de pensarlo a uno le estalla la cabeza.

Cuando Almudena y Daro tuvieron su hoguera final en la que ambos decidieron acabar con su relacin e irse solos, los argumentos de Daro para haber sido infiel a Almudena ya dejaban entrever por dnde iban los tiros. Daro no era feliz, se senta encarcelado en una relacin sobre la que haba construido toda su vida. Busc en La isla de las tentaciones el nico motivo por el que pensaba que Almudena sera capaz de dejarle porque l no tena el valor de plantarse delante de ella y dejarlo, como suele ser lo habitual. Quin va a un programa de televisin para poder acabar con 11 aos de relacin?

Igual que el len en El mago de Oz, Daro lo que buscaba era valor. El camino de baldosas amarillas iba a ser un camino tortuoso en el que l saba que, emprendindolo, iba a destrozar y a reventar a la que era su pareja. Pero valor los pros y los contras y se lanz en busca del seor Oz para que fuera ste el que le solucionara sus problemas.

Hasta anoche, Daro no haba tenido el valor ni de reconocerlo, ni de asumirlo ni de pedir perdn por una manera de romper que, por mucho que nos la expliquen, es muy difcil de entender. Oz le dio la ruptura, pero tambin le dio el valor de reconocer por qu lo haba hecho, por qu necesitaba ir a La isla de las tentaciones y por qu quera poner fin a 11 aos de relacin con la mujer casi perfecta.

“Yo estaba enamorado al mximo, el problema es que yo a ella no se lo demostraba porque no me daba razones para demostrrselo. Yo necesitaba mi espacio, no que me cortase las alas. Me di cuenta all de que no era feliz”. El mismo argumento de la hoguera final. La verdad todava no haba hecho acto de presencia.

Sandra Barneda recibi primero a Almudena. Le mostr sus desquiciadas imgenes en La isla de las tentaciones y escuch el relato de Almudena sobre lo que haba ocurrido tras abandonar sola el reality. Almudena, calmada, cont que mientras ella se qued en Madrid porque no tena valor para enfrentarse a las familias de ambos, Daro se fue a Mlaga.

Almudena tard tres das en llamar a su madre para contarle todo lo que haba sucedido porque no se atreva a afrontar la realidad: “Me daba vergenza dar la cara, no era capaz de decir lo que me haba hecho esa persona. La llam y le dije que no estbamos juntos y que estaba bien, pero no lo estaba. Ese da habl con mis padres y Daro me escribi otra vez dicindome que no haba dado la cara”. Todo, mientras ella pasaba una semana en Madrid con Borja: “Decidimos quedarnos juntos, fue la mejor semana de mi vida, pero le dije que tena que volver a casa a dar la cara”.

“Llegu a casa, mi suegra me abraz llorando. Daro apareci, me dio un abrazo, subimos arriba a hablar, surrealista, como si no hubiera pasado nada, contndonos lo que nos haba pasado en la isla mientras nos reamos. Se lo dije a l: ‘Creo que jams me has mirado como me has mirado ahora’. Me miraba con amor. Se me olvid todo el dao que me hizo, era como si furamos dos personas que nos tenemos mucho cario, pero no nos replanteamos nada. l me ha hablado casi todas las semanas, quera volver. Ha estado jugando para tener un motivo para hablarme. Hasta que le he bloqueado”, desvelaba Almudena.

Desde aquel da no se haban vuelto a ver. Dio paso Sandra Barneda a Daro, mientras Almudena se quedaba en la sala de visionado. l cont a Sandra Barneda cmo vivi este encuentro despus de Repblica Dominicana con Almudena y todo lo que han vivido despus. Almudena escuchaba hasta que Daro la tach de mentirosa al asegurar que l no quera volver. Cual cohete, Almudena se levant y, hecha una hidra, se present frente a Sandra Barneda y Daro dando voces. La tensin lleg a tal punto que hubo un momento en el que Sandra Barneda tuvo que ponerse entre los dos para que la cosa no llegase a ms.

Gritos, reproches, insultos… “Lo ms sinvergenza que me he podido echar a la cara en estos 11 aos, de qu te res? Eres un cabrn, me has destrozado la vida”, chillaba Almudena. “Bendita fue la hora en la que fui. No quisiera estar con ella nunca ms, me ha demostrado cmo es”, responda Daro.

“Tiene a mi madre llorando todos los das, no nos deja ver a la perra”, soltaba de repente Daro, haciendo estallar por completo a Almudena: “Cmo? No me nombres a la perra, que yo tengo a tu madre llorando? Desgraciado de mierda”. Rota, desquiciada, cabreada, Almudena se sali a la calle: “Yo me merezco esto? Para decirme lo de tu madre, por ah no”. Momento en el que Sandra Barneda, una vez ms, sala para que se calmase y Daro sala tras ella para intentar hablar con ella: “Podemos tener una ltima conversacin?”.

Se calmaron los nimos y lleg la verdad. “Te amo, pero no puedo estar contigo, no somos felices juntos. Un ao antes de entrar sabamos que lo bamos a tener que dejar”, desvel Daro, mientras aseguraba que l saba que tenan que dejarlo y que no encontr otra forma que ir a La isla de las tentaciones. “Me engaaste”, le dijo Almudena. Si Almudena hubiera sabido que el ir a La isla de las tentaciones era para caer en la tentacin y provocar una ruptura que l no poda llevar a cabo, nunca hubiese aceptado. Pero la verdad tiene las patas muy cortas. “Idealic nuestra relacin y no vea nada malo, vea todo perfecto. Desde que hicimos el ‘casting’ siento que me estaba despidiendo de ti”, confesaba entonces Almudena.

No, no haba amor de los de antes, ni pareja perfecta, ni una relacin imposible de quebrar. Haba dos personas atrapadas, una, porque idealizaba su relacin; la otra, porque no tena los huevos de romper sin tener que destrozar a Almudena delante de toda Espaa hacindole pasar por un autntico calvario. Ni Hannibal Lecter era tan maquiavlico.

Termin la pelcula de terror y, sin crditos finales, empez a emitirse la de amor o la de sorpresa, segn se mire. Daro no est con la que fue su tentadora favorita, Cristina; Daro est empezando algo con Erika, la tentadora a la que slo le falt tentar a las plantas de la villa de los chicos. No quieren poner etiquetas, pero juntos se divierten, se entienden y se lo pasan bien. Es decir, Daro lo que necesitaba era libertad para hacer lo que no haba hecho durante 11 aos.

Y Almudena? La historia de Almudena es como una revisin televisiva de El diario de Noah. Cuando regres de Repblica Dominicana su pao de lgrimas fue su tentador, Borja. Lo sigue siendo, pero l est “enamorado” hasta las trancas de ella. Como en La princesa prometida, “lo que desees”. A Borja no le importa que ella tenga todava que curar las heridas de una ruptura terrorfica, ni que Almudena siga enamorada de los recuerdos de esos 11 aos: “Te lo dije un da, que a lo mejor me poda estrellar contra un muro y si me estrello lo voy a hacer feliz. Te quiero, no dudo de lo que siento por ti. Me vas a tener independientemente de todo lo que pase, s la mujer que eres”.

Borja la va a esperar lo que haga falta porque la quiere, porque est coladito por ella y porque ella no le ha mentido. “Ha estado en mi peor momento”, asegur Almudena. “Yo le digo que quiero ir muy poco a poco, que conmigo tiene que tener paciencia. Es pronto para decir si estoy enamorada o no, le quiero un montn, pero he salido de una relacin muy larga. Cuando lo est se lo voy a decir”. Las cartas sobre la mesa y que cada uno juegue sabiendo cules le han tocado. Simplemente, la verdad.


source

Please follow and like us:
Continue Reading
Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Facebook