Internacional
"Disparaban sin parar": Relatos de horror en las protestas salen de Irán tras el alivio del bloqueo de comunicaciones
“Mi hermano dice que esta vez es muy diferente. Que el despliegue policial es enorme, incluso cuando la gente empez a dispersarse disparaban sin parar. Sin mirar. Hay muchos muertos en Isfahn, cientos“. Tras cuatro das conteniendo el aliento por el bloqueo de internet y comunicaciones en Irn, Parsa, un iran que vive en el extranjero, recibi por fin una llamada de su hermano desde Isfahn, una de las mayores ciudades del pas, al sur de Tehern.
Irn vive aislada del mundo casi por completo desde el pasado jueves 8 de enero, coincidiendo con la expansin de las protestas iniciadas por la caresta econmica, que han derivado en uno de los episodios de mayor agitacin social que el rgimen ha enfrentado en aos.
En un intento de interrumpir la coordinacin entre los manifestantes y la circulacin global de imgenes de las protestas, las autoridades bloquearon internet y desplegaron a diferentes unidades de su aparato de seguridad para reprimir con fuerza las protestas. Gracias al uso de internet por satlite de Starlink, algunos vdeos de la represin de las autoridades consiguieron salir del pas. Sin embargo, an se desconoce el alcance total de la coercin ejercida por las autoridades. Un alto cargo iran revel que 2.000 personas han muerto en las dos ltimas semanas, mientras ms de 18.000 han sido detenidas, segn la ONG Hrana, que monitorea las movilizaciones.
El rgimen ha respondido al desafo a la autoridad del lder supremo, Ali Jamenei, con una violencia sin precedentes. Relatos de trabajadores sanitarios revelan cientos de civiles muertos por municin real. El gobierno en cambio, acusa a supuestos “terroristas” de infiltrarse en las protestas para atacar a manifestantes.
“Un amigo mo de la infancia corra por la calle Fooroghi (en el centro de la ciudad) cuando le dispararon. Muri en la calle. No estaba haciendo nada, solo protestando. No estaba quemando cosas, ni tirando nada a la polica, solo escapaba de los disparos”, describe a este peridico. “Lo de ahora no es como otras veces. Como otras protestas. Mucha gente ha sido detenida, sus familias tienen miedo de preguntar por ellos por si toman represalias“, aade.
Funeral por miembros del personal de seguridad muertos durante las protestas, este mircoles.Efe
Parsa seala que su hermano tena miedo de contar todo con detalle, por si su telfono estaba pinchado. Describe que us varias palabras clave para explicar lo que han vivido en la ltima semana, en un intento de no culpar a las fuerzas de seguridad de todo lo ocurrido. Segn su testimonio, al menos en Isfahn no se han producido protestas desde el fin de semana, aunque “la presencia de militares, policas, no ha parado de aumentar”.
En las ltimas horas, el aparato de Justicia del pas ha lanzado advertencias a la poblacin de que los manifestantes sern castigados con dureza por participar en las protestas. “Cualquiera que haya estado presente en las calles desde el 8 de eneroes considerado sin duda un delincuente“, ha asegurado el ministro de Justicia de Irn, Amin Hossein Rahimi. La ONG de derechos humanos Hengaw denunci que un iran que particip en las protestas ha sido condenado a muerte en un juicio rpido, sin acceso a abogados, tras ser detenido el pasado jueves 8 de enero.
Tanto las autoridades como varios testimonios consultados por este diario marcan el pasado jueves como un punto de no retorno en el camino que han tomado las movilizaciones. Nooshin, una iran que vive en el extranjero, tambin recibi una llamada de sus padres en las ltimas horas, tras das de silencio debido al bloqueo de comunicaciones. “Mi familia no sale de casa desde hace cinco das. Se encerraron y ni siquiera encendieron las luces. Mi padre esperaba algo as, lleva tiempo obsesionado con lo que ocurre en el pas, dice que la situacin es insostenible, yo tambin lo creo”, describe a este peridico.
Residentes en el este de Tehern, la familia de Nooshin tambin vio desde las ventanas cmo creca una marabunta de manifestantes el jueves de la semana pasada. “Se escuchaban cnticos contra Jamenei desde la calle, desde los balcones. Luego empezaron los disparos”, seala. La familia de Nooshin crea que la violencia contra manifestantes solo ocurri en Tehern. No se enteraron del alcance de la represin hasta que consiguieron llamar a su hija, residente en el extranjero. “La cosa est ms calmada, pero la polica sigue en la calle. Algo se ha roto, si no se produce un cambio ahora, el castigo contra la gente ser enorme”, lamenta.




