Internacional
Cartas al preso 00734-506: "Querido Nicolás Maduro. Tú duermes sabiendo que mañana sigues vivo, que nadie entrará de madrugada para torturarte…"
Hola, Nicols… Ests conciliando el sueo con facilidad o ests empezando a aprender lo que es dormir conversando con la muerte, la oscuridad y el miedo? As como les toc a los presos del Helicoide. Aunque no: t duermes sabiendo que maana sigues vivo, que nadie entrar de madrugada a sacarte para torturarte… Ests rezando, orando, consultando a los santeros o ya hablaste con el pajarito?.
El dictador Nicols Maduro ya no recibe mensajes de aquel pajarito chiquitico que deca encarnar el espritu de Chvez. Hoy, las nicas palomas mensajeras que llegan hasta l toman la forma de cartas enviadas por venezolanos a su prisin en Nueva York: palabras cargadas de rabia, dolor y memoria, dirigidas a quien —de una forma u otra— marc sus vidas, y no precisamente para bien.
La cita que inaugura este artculo es de la artista venezolana Marian Valero. Ella forma parte de los 9 millones de personas forzadas a abandonar su pas por culpa del rgimen chavista. En 2024, el fiscal general Tarek William Saab emiti una orden de captura contra esta actriz, comunicadora social y defensora de los animales, acusndola de los delitos de extorsin agravada, incitacin al odio y asociacin para delinquir. Por ese y otros motivos, huy a Estados Unidos.
Qu tal el catre dnde ests durmiendo? No te pregunto si es cmodo, te pregunto si al menos no hay ese piso helado donde duermen los presos polticos del SEBIN [la polica poltica del chavismo]. Y el fro, lo ests sintiendo? O no llega a ser tan inclemente como el que pasaron mis amigos en [la prisin de] Ramo Verde y el DGCIM [Direccin General de Contrainteligencia Militar]?, de esos centros tursticos que tu rgimen neg durante aos, hasta que los testimonios, las cicatrices y los muertos hablaron solos, contina la venezolana en su misiva al recluso.
Un derecho constitucional
En Estados Unidos, el derecho de los presos a recibir cartas est protegido por la Constitucin, porque la prisin debe restringir la libertad fsica, no eliminar la dignidad humana ni el acceso a la comunicacin con el exterior. Un derecho que, por cierto, Maduro neg a los ms de 18.000 presos polticos —segn datos del Foro Penal— que pasaron por crceles en Venezuela durante su mandato.
Quien lo desee, entonces, puede escribirle una misiva a Maduro (preso nmero 00734-506) o incluso a su esposa Cilia Flores (presa nmero 00735-506). Para hacerlo, hay que tener en cuenta que todo el correo que entra al Metropolitan Detention Center pasa por una inspeccin de seguridad. Por tanto, la correspondencia que contenga lenguaje violento, amenazas o insultos graves puede ser confiscada y no entregada a su destinatario. Asimismo, no puede contener ningn otro tipo de objeto.
El sobre debe especificar, en el centro, el nombre completo del preso (en este caso, Nicols Maduro Moros o Cilia Adela Flores de Maduro), su nmero de recluso y los datos de envo: Metropolitan Detention Center (MDC Brooklyn). 80 29th Street. P.O. Box 329002. Brooklyn, NY 11232. USA. Adems, debe incluir, en la parte superior izquierda o derecha, el nombre y la direccin completa del remitente. En resumen: as como consta en la imagen superior de esta pgina. El mensaje puede ser escrito en cualquier idioma y, de ser manuscrita, se sugiere que sea con bolgrafo de tinta azul o negra.
El venezolano David Crdenas tambin comparti en Instagram las indicaciones para contactar con el ex presidente. Lo hizo bajo el ttulo Una carta para el genocida. Recomienda no poner todos los datos reales del remitente por motivos de seguridad — sabemos cmo acta el rgimen chavista—. l, otro representante ms del masivo xodo, estuvo presente en la primera comparecencia del dictador ante un juez, en la Corte Federal del Distrito Sur de Nueva York, el pasado 5 de enero. Cuenta que muchos venezolanos le expresaron su deseo de tener cerca a Maduro para desahogarse. Por eso comparti en la red social los pasos para hacerlo mediante el olvidado arte de escribir una carta.
Gracias a la iniciativa de una joven, un grupo de venezolanos envi una carta nica que contena una recopilacin de mensajes de catarsis de 35 personas annimas:
“Ya no puedes comer arepas”
No hay celda lo suficientemente oscura para pagar el hambre y el exilio de millones. Que su nica compaa sea su conciencia y que el destino le conceda una vida larga, pero tras las rejas, para que vea desde el olvido cmo Venezuela renace sin usted. Por tu culpa muri el padre de una amiga, no se pudo reunir el dinero para su medicacin a tiempo y termin muriendo de una epilepsia. Te perdono el hecho de que gracias a ti mi familia se destruy y crec con mis abuelos y no con mis padres, a los cuales tena que ver por telfono trabajando hasta 18 horas diarias, te perdono por mi bien, no por el tuyo. Todo lo que te queda en tus das es la fra y aguada comida de all. Ya no puedes comer arepas. Nunca dejes de bailar…
As como hay quienes tienen mucho que decir, los hay quienes prefieren no decir nada, segn comentarios de usuarios en redes sociales: Es mejor que permanezca aislado del mundo. No me tomar la molestia. No me interesa escribirle. No les enven cartas porque as tendrn con que entretenerse, en cambio los presos polticos tenan que aguantar golpes, insultos, corrientes, violaciones…. Esto ltimo, corroborado por investigaciones de instituciones internacionales de derechos humanos, como la ONU.
De momento, al ex mandatario chavista se le estn respetando todos sus derechos, como saber de qu se le acusa, tener un abogado, atencin mdica, acceso a agua potable, comida y posibilidad de aseo personal. Qu maravilla el libre proceso, no? Ese que negaste sistemticamente, ese que llamabas “montaje imperial”. Ese mismo que hoy te arropa con garantas, derechos humanos y respeto a la vida, le recuerda la artista venezolana en sus lneas.
Descansa, que el debido proceso te sea leve, que la sentencia te sea larga y que la conciencia, si an aparece, no te deje dormir tan fcil como crees, se despide, atentamente, Marian Valero, perseguida por tu rgimen.



